Porque nunca pasó por mi mente como una realidad, tan sólo como un anhelo de algo demasiado hermoso para ser verdad. Porque nunca creí que finalmente te encontraría y te conocería. Porque debo haber sido muy buena durante mi vida para merecer encontrarte en mi camino, y deberé seguir siendo lo mejor para ti. Porque es como si me sasonaras la vida. Porque me alegras y me serenas cuando soy una tormenta en el mar; puedes hacer del torbellino una suave brisa que lleva un pequeño rocío del aire salobre. Porque intentas entenderme y pareciera que lo haces mejor que yo misma. Porque te preocupas por mi en todo sentido. Porque cuando compartimos tiempo ya sea estudiando, conversando con amigos, o en familia, te siento constantemente conmigo, tan sólo con una leve mirada por entre las cosas que hay sobre la mesa. Porque cuando paseamos de la mano es como si pies tuviesen pequeñas alitas que me elevan. Porque somos cómplices de todas esas pequeñas cosas que hacemos y decimos cuando estamos solos. Porque formamos algo así como un pequeño universo paralelo al mundo cuando nos quedamos mirando fijamente. Porque podemos compartir nuestra soledad.
Porque hay pocas cosas tan hermosas en la vida como haberte conocido y que ahora formes parte de mi.
Te amo.
domingo, 11 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
Mantenerse es la clave, resistir es la prueba
¿Cómo es posible que el estrés y la tensión me afecten de tal manera?
Tengo miedo... No quiero volver a ser lo que era. Soy feliz como soy ahora. Pero sentirme bajo esta presión de fin de año pareciera que saca lo peor de mi, eso que ya había desterrado de mi ser cuando decidí cambiar y cambié. Creo que necesito relajarme, lo quiero, quiero descansar. Pero NO SE PUEDE, al menos no en grandes cantidades, el tiempo es poco y las presiones académicas apremian. Debo mantenerme en la línea.
The show must go on.
Tengo miedo... No quiero volver a ser lo que era. Soy feliz como soy ahora. Pero sentirme bajo esta presión de fin de año pareciera que saca lo peor de mi, eso que ya había desterrado de mi ser cuando decidí cambiar y cambié. Creo que necesito relajarme, lo quiero, quiero descansar. Pero NO SE PUEDE, al menos no en grandes cantidades, el tiempo es poco y las presiones académicas apremian. Debo mantenerme en la línea.
The show must go on.
martes, 29 de noviembre de 2011
Aprendiendo a querer o a ser querido?
A pesar de todo, parece que esto me ha tomado por sorpresa…
Ese día que me lo dijiste, fue genial saber que lo pensabas, pero como que no procesé la información para interiorizarla en mi como una nueva verdad. Por ejemplo, cuando me lo mencionaste ligeramente en una simple frase el jueves pasado, fue extraño. No quiero decir que malo, pero extraño. De hecho, aún ahora, luego de mandado el fail de publicarlo en face sin conversarlo contigo, no es procesado 100% por mi mente. Sabes que te adoro, pero si me imagino presentándote a alguien, sería como: Sebastián…. - 2 segundos para recordar la info guardada - mi pololo.
It sounds just perfect (:
Creo que todo se debe a que nunca pensé que lograría conquistarte, llamar tanto tu atención hasta este punto. Mis escasas y desabridas experiencias en el pasado no me habían dejado buenos resultados, nunca había logrado nada más que ilusionarme con una idea efímera y demasiado perfeccionista de situaciones y personas que no me llevaron a nada. Siempre fue dar, y muy poco recibir.
… Y ahora es tan distinto J Contigo doy y recibo, y creo que ahí está mi falla en el circuito. No me he hecho la costumbre de que me quieran, siempre sólo yo quería y era unidireccional. Es muy lindo, (es hermoso) sentir que me quieres, saberlo, darme cuenta por todo lo que haces, incluso sin darte cuenta, por mi. Y no sólo correspondes mi amor por ti, también y en cierta forma derivado de esto, me acompañas, me guías, y me animas en distintos caminos. Sabes que me gusta mandar, ser líder, ser fuerte en el grupo; sin embargo, sabes que en el fondo soy débil, que a veces también necesito dejarlo y ser yo quien sea aconsejada, guiada o ignorada. Siento que me entiendes, que me respaldas, que tengo tu apoyo si lo necesito, que te importa que sea feliz, que esté bien. Te digo algo? Pocas personas se preocupan tanto por mi y “devuelven” por así decirlo lo que hago por los demás que puede ser poco, pero a veces me sobrepasa. También lloro. Mis alas a veces también se rompen, pero tengo a alguien quien puede intentar repararlas y darme un beso para sentirme mejor.
Espero poder en algún momento, significar aunque sea un poquito de esto para ti.
Gracias por iluminar mis días.
Quizás algún día sea capaz de explicar con palabras que es aquello que haces en mi día a día, en mi vida. Aún no soy tan diestra, ni tan docta, pero puedo decirte con sinceridad que es algo único, adictivo y más que maravilloso.
When no one else can understand me
When everything I do is wrong
You give me hope and consolation
You give me strength to carry on
And you’re always there
To lend a hand in everything I do
That’s de wonder
The wonder of you
And when you smile de world is brighter
You touch my hand and I’m a king
Your kiss for me is worth a fortune
Your love for me is everything.
I guess I’ll never know
The reason why
You love me as you do,
That’s the wonder
The wonder of you.
And you’re always there
To lend a hand in everything I do
That’s the wonder
The wonder of you.
.- Elvis Presley.
Mi vida a través de un cristal rosa
Como siempre escribiendo en periodos de estrés… aunque esta vez no tanto…
No ha habido tanto que hacer, o quizás yo no he hecho todo lo que he debido hacer. Ahora es un claro ejemplo, debería estudiar embrio; sin embargo, me dedico a escribir esto. Pese a ello, esto NO ES UNA PÉRDIDA DE TIEMPO, para nada, es parte de mi y no hacerlo sería como negar esa parte de mi personalidad que es únicamente mía, que me hace sentirme yo.
No ha habido tanto que hacer, o quizás yo no he hecho todo lo que he debido hacer. Ahora es un claro ejemplo, debería estudiar embrio; sin embargo, me dedico a escribir esto. Pese a ello, esto NO ES UNA PÉRDIDA DE TIEMPO, para nada, es parte de mi y no hacerlo sería como negar esa parte de mi personalidad que es únicamente mía, que me hace sentirme yo.
Creo que una de las cosas que me ha permitido seguir normal, (“normal”) sin desesperarme o entrar en pánico por tanta cosa que hacer, es que me siento feliz, muy feliz. Este tiempo ha sido uno de aquellos en que todo parece sonreírte, en que las cosas trabajan en una perfecta armonía para que todo se sincronice perfectamente. Debo considerar que además, por este estado de éxtasis, a veces las cosas malas pueden verse buenas. No digo que me saqué un 20 en anato y salte de alegría, pero puedo verlo desde el lado b. Creo que esto pasa por 2 cosas: porque uno es capaz de verlo desde un nuevo ángulo, gracias a una apertura de mente; y, porque en cierta forma el como te sientas ya no te afecta sólo a ti, sino que también aunque sea en mínima medida a alguien más. No quieres que el otro esté triste porque tú lo estás, no es la idea. De modo que ambas cosas, funcionando juntas hacen un gran equipo que permite que la vida se vea simplemente perfecta.
martes, 22 de noviembre de 2011
Días como segundos
Me resultó muy extraño estar hablando con un amigo que la última vez que lo vi, me dijo que pensaba viajar al día siguiente, volver a su hogar. Parecía que había sido hace poco, ayer, quizás hace 2 días. Sin embargo, me di cuenta un par de segundos después que fue el jueves. Hoy es martes.
Casi una semana ha pasado y pareciera que fueran un par de días. Y es que cuando se vive acelerado por el ritmo de las pruebas en la u, el dormir poco y las cosas por hacer tanto productivas como inútiles, parece que el día se fuera en un suspiro. Por otro lado, estos días han traído profundas conversaciones y hermosos momentos, que parecieran ser tanto en un plazo tan corto, como si pidiendo un deseo a los pocos segundos se hiciera realidad.
Todo es tan relativo...
Sólo espero que algún día, cuando esté cerca de mi muerte pueda recordar las cosas en mi vida de esa manera: las tediosas como breves instantes y, esas pequeñas grandes cosas que sazonan la vida, pueda verlas acumuladas en montones en un par de días o tal vez semanas, meses o años, así como mis guías de anato se convierten en una torre sobre mi escritorio. Espero poder decir HE VIVIDO.
Lo que me reconforta es que ya puedo decir que he vivido, aunque no aún con mayúsculas...
Casi una semana ha pasado y pareciera que fueran un par de días. Y es que cuando se vive acelerado por el ritmo de las pruebas en la u, el dormir poco y las cosas por hacer tanto productivas como inútiles, parece que el día se fuera en un suspiro. Por otro lado, estos días han traído profundas conversaciones y hermosos momentos, que parecieran ser tanto en un plazo tan corto, como si pidiendo un deseo a los pocos segundos se hiciera realidad.
Todo es tan relativo...
Sólo espero que algún día, cuando esté cerca de mi muerte pueda recordar las cosas en mi vida de esa manera: las tediosas como breves instantes y, esas pequeñas grandes cosas que sazonan la vida, pueda verlas acumuladas en montones en un par de días o tal vez semanas, meses o años, así como mis guías de anato se convierten en una torre sobre mi escritorio. Espero poder decir HE VIVIDO.
Lo que me reconforta es que ya puedo decir que he vivido, aunque no aún con mayúsculas...
lunes, 14 de noviembre de 2011
Mensajes implícitos
Y desperdiciando nuevamente horas y minutos de estudio, me dejé atrapar por la televisión. Una película que ya había visto y que era bastante buena, acababa de empezar. Me quedé viéndola y disfruté de ella, de lo divertido y me relajé por cerca de 1 hora y media. Tal como la vez anterior que la había visto.
[Por cierto, la película era Mi vida en ruinas, una historia que hablaba sobre una chica que migra a Grecia para trabajar y termina siendo guía turística en una empresa que poco y nada le entrega lo que se espera de una buena agencia de viajes. Sus pasajeros eran idiotas, bobos y sin ningún interés por lo que a ella la mantenía en su trabajo, el amor por la historia griega. Durante la película se desarrolla la historia de un tour que le cambia la forma de ver las cosas y le permite ver más allá del pequeño tubo se sus ideas fijas.]
Sin embargo esta vez, cuando vi la famosa película me di cuenta de cosas bastante relevantes y rescatables en cuanto a mensajes que entrega.
- Por una parte, está el ver que uno a veces quiere obtener resultados distintos haciendo lo mismo. Sólo un loco pretendería aquello - diría cualquiera, sin darse cuenta de que muchos lo hemos hecho más de alguna vez.
- También, el poder liberarse de las ataduras que uno mismo se pone. En la película la protagonista en un momento se ve sobrepasada por el fracaso de lo que tanto se esfuerza en hacer y escribe una carta de renuncia para su jefa. Luego de eso tiene una pequeña aventura con el chofer del bus de tour que antes parecía ser una persona bastante ermitaña y poco amigable, tanto en apariencia como en su forma de ser. (Lo que lleva a otra idea acerca de no valorar a las personas por como se vean, sino ver realmente como son antes de emitir opiniones). Ante esta nueva conquista que se ve prometedora, ella duda acerca de qué hacer. Cree que como renunció y se irá de vuelta a su país no puede iniciar nada, no puede crear vínculos, por lo que intenta cerrarse en cierta forma a algo. Teme demasiado.
Todo esto apunta a que uno teme saltar sin red, arriesgarse a algo nuevo y desconocido. En un momento, cuando aún no sucedía nada entre la guía el chofer, conversan acerca de lo que significa el trabajo de él para su vida, y es que no hay mejor trabajo que poder conducir a hermosos lugares que son tan bellos como si fuera música congelada, que es dirigida por un director de orquesta que congela el sonido, y él, tiene el mejor asiento. Ella le pregunta si no piensa en algo más, si no planea la vida, a lo que él responde:
¿Cómo planeas la vida?
Bastante razón tiene, y esa es otra enseñanza, por así decirlo de la peli. Nadie sabe qué pasará, entonces cómo puedes planear lo que vas a hacer el resto de tu vida? Pareciera que la mejor opción es preferir ciertas cosas y tratar de buscar las oportunidades de conseguirlas, si se dan tomarlas y si no se dan, pues, qué otras opciones hay? puede que haya alguna otra mejor que lo que yo pensé...
No sabemos que nos depara, sólo podemos elegir que vivir en nuestro ahora y en un mini segundo de futuro que sigue nuestra elección. Podemos tratar de hacer las cosas según un plan o simplemente disfrutar la vida y sus sorpresas, en una de esas, realmente nos sorprendemos de lo que se nos presente, así como el final de esta película o mi vida en este preciso momento (= .
[Por cierto, la película era Mi vida en ruinas, una historia que hablaba sobre una chica que migra a Grecia para trabajar y termina siendo guía turística en una empresa que poco y nada le entrega lo que se espera de una buena agencia de viajes. Sus pasajeros eran idiotas, bobos y sin ningún interés por lo que a ella la mantenía en su trabajo, el amor por la historia griega. Durante la película se desarrolla la historia de un tour que le cambia la forma de ver las cosas y le permite ver más allá del pequeño tubo se sus ideas fijas.]
Sin embargo esta vez, cuando vi la famosa película me di cuenta de cosas bastante relevantes y rescatables en cuanto a mensajes que entrega.
- Por una parte, está el ver que uno a veces quiere obtener resultados distintos haciendo lo mismo. Sólo un loco pretendería aquello - diría cualquiera, sin darse cuenta de que muchos lo hemos hecho más de alguna vez.
- También, el poder liberarse de las ataduras que uno mismo se pone. En la película la protagonista en un momento se ve sobrepasada por el fracaso de lo que tanto se esfuerza en hacer y escribe una carta de renuncia para su jefa. Luego de eso tiene una pequeña aventura con el chofer del bus de tour que antes parecía ser una persona bastante ermitaña y poco amigable, tanto en apariencia como en su forma de ser. (Lo que lleva a otra idea acerca de no valorar a las personas por como se vean, sino ver realmente como son antes de emitir opiniones). Ante esta nueva conquista que se ve prometedora, ella duda acerca de qué hacer. Cree que como renunció y se irá de vuelta a su país no puede iniciar nada, no puede crear vínculos, por lo que intenta cerrarse en cierta forma a algo. Teme demasiado.
Todo esto apunta a que uno teme saltar sin red, arriesgarse a algo nuevo y desconocido. En un momento, cuando aún no sucedía nada entre la guía el chofer, conversan acerca de lo que significa el trabajo de él para su vida, y es que no hay mejor trabajo que poder conducir a hermosos lugares que son tan bellos como si fuera música congelada, que es dirigida por un director de orquesta que congela el sonido, y él, tiene el mejor asiento. Ella le pregunta si no piensa en algo más, si no planea la vida, a lo que él responde:
¿Cómo planeas la vida?
Bastante razón tiene, y esa es otra enseñanza, por así decirlo de la peli. Nadie sabe qué pasará, entonces cómo puedes planear lo que vas a hacer el resto de tu vida? Pareciera que la mejor opción es preferir ciertas cosas y tratar de buscar las oportunidades de conseguirlas, si se dan tomarlas y si no se dan, pues, qué otras opciones hay? puede que haya alguna otra mejor que lo que yo pensé...
No sabemos que nos depara, sólo podemos elegir que vivir en nuestro ahora y en un mini segundo de futuro que sigue nuestra elección. Podemos tratar de hacer las cosas según un plan o simplemente disfrutar la vida y sus sorpresas, en una de esas, realmente nos sorprendemos de lo que se nos presente, así como el final de esta película o mi vida en este preciso momento (= .
domingo, 23 de octubre de 2011
Ojos de fuego
Me veo, y me reconozco YO; sin embargo no soy la misma de antes, he cambiado, he aprendido, he escuchado y he aplicado. Gracias a eso puedo vivir cosas que quizás antes no hubiesen pasado por mi vida... como tú.
...Sabes? A veces me gustaría ahogarme en esa mirada tuya, perderme en ella.
Aún no logro explicarme qué es lo que tienes que tan sólo con observarme fijamente, puedes darme vuelta el mundo, hacerme sentir mariposas en el estómago, hacer a mi corazón correr a mil latidos por minuto, sentirme rebosante de felicidad, y tan sólo querer sonreirle al mundo porque es el mejor momento del día; y a la vez me serenas, como si me aliviaras el alma, me haces olvidar por un segundo cada cosa que pueda parecer un problema en mi vida y simplemente respirar esto que me llena y me sale por los poros, a través de mis dedos y las teclas que corren veloces para formar palabras que algún día leerás o leeré para ti.
Y no sólo tu mirada tiene ese extraño magnetismo para mi...
Son cosas que tendrás que ir descubriendo con el tiempo... de todos modos.. tenemos tiempo de sobra...
...Sabes? A veces me gustaría ahogarme en esa mirada tuya, perderme en ella.
Aún no logro explicarme qué es lo que tienes que tan sólo con observarme fijamente, puedes darme vuelta el mundo, hacerme sentir mariposas en el estómago, hacer a mi corazón correr a mil latidos por minuto, sentirme rebosante de felicidad, y tan sólo querer sonreirle al mundo porque es el mejor momento del día; y a la vez me serenas, como si me aliviaras el alma, me haces olvidar por un segundo cada cosa que pueda parecer un problema en mi vida y simplemente respirar esto que me llena y me sale por los poros, a través de mis dedos y las teclas que corren veloces para formar palabras que algún día leerás o leeré para ti.
Y no sólo tu mirada tiene ese extraño magnetismo para mi...
Son cosas que tendrás que ir descubriendo con el tiempo... de todos modos.. tenemos tiempo de sobra...
domingo, 9 de octubre de 2011
Si me preguntas por qué...
Porque hay tantas cosas que me aterran.
Porque hay tantas cosas que me hacen dudar.
Porque hay tantas culpas.
Porque hay tantos hermosos momentos.
Porque la vida continúa.
Porque quedo atrapada en los instantes.
Porque a veces mi mente no piensa.
Porque otras veces pienso demasiado.
Porque a veces quisiera tan sólo irme y dejarlo todo.
Porque a veces creo que este es el único lugar en el mundo en que debería estar.
Porque siento miedo.
Porque también puedo sentir amor.
Porque soy feliz.
Porque respiramos a la vez.
Porque no hay amor sin odio.
Porque no hay buenos momentos sin malos con los cuales compararlos.
Porque no hay peor y a la vez mejor don, que el no saber qué sucedería si hubiésemos tomado el otro camino.
Porque me serenas.
Porque me estremeces.
Porque me pierdo en esa mirada.
Porque a veces quiero.
Porque a veces no quiero.
Porque todo me da vueltas.
Porque me ahogo en un vaso de agua.
Porque no puedo dejar de pensar.
Porque no he pensado tanto.
Porque simplemente mi vida es distinta.
Porque soy presa de la ambivalencia.
Porque intento objetivar todo.
Porque tengo la certeza de que todo es subjetivo.
Porque me recuerdas que estoy viva.
Porque sin querer a veces olvido las cosas importantes.
Porque recuerdo cosas innecesarias.
Porque pienso que las cosas eran más fáciles antes.
Porque pienso que las cosas son más hermosas ahora.
Porque me siento diferente.
Porque he cambiado.
Porque he aprendido.
Porque he querido llorar con todas mis fuerzas.
Porque le pertenezco al resto.
Porque no le pertenezco al resto.
Porque puedo ser algo y a la vez no serlo.
Porque puedo tener lo que quiero.
Porque puedo querer lo que tengo.
Porque puedo no querer lo que tengo.
Porque me siento segura en ti.
Porque contigo mi piso es de agua y el techo es de vidrio.
Porque olvidas quien soy.
Porque olvidas quien no soy.
Porque me enseñas.
Porque aprendemos juntos.
Porque el camino es largo.
Porque el camino es corto.
Porque el camino es más ameno a tu lado.
Porque es bueno conversar.
Porque es maravilloso caminar en silencio.
Porque puedo tocarte y sentirte conmigo.
Porque puedo sentirte sin tocarte.
Porque me inspiras.
Porque me quieres.
Porque me dejas de querer.
Porque me analizas.
Porque te analizo.
Porque nos miramos.
Porque nos ignoramos.
Porque hay secretos.
Porque hay verdades.
Porque todo existe tal como es.
Porque quisiera hacer muchas cosas y a la vez ninguna.
Porque soy vanidosa.
Porque soy sencilla.
Porque soy amable.
Porque soy odiosa.
Porque soy sensible.
Porque puedo ser fuerte.
Porque puedo ser celosa.
Porque soy comprensiva.
Porque soy capaz de ver mis errores.
Porque esto es nuevo.
Porque le temo a lo nuevo.
Porque soy curiosa.
Porque soy influenciable.
Porque me equivoco.
Porque no sigo mis propios consejos.
Porque me gusta escribir.
Porque me gusta dibujar.
Porque soy una idealista.
Porque soy una soñadora.
Porque nunca tendré todo lo que quiero.
Porque nunca voy a querer todo lo que necesite.
Porque me cuesta pedir ayuda.
Porque puedo ser orgullosa.
Porque he podido cambiar esta vara rígida por una espiga.
Porque le temo a este cambio.
Porque la libertad también ata.
Porque las cosas establecidas pueden ser libres.
Porque las cosas son como las hacemos.
Porque el vivir en base a experiencias del pasado a veces no sirve.
Porque he conocido personas maravillosas.
Porque puedo entregar mi amor fácilmente.
Porque soy vulnerable.
Porque no me gusta serlo.
Porque soy así.
Porque simplemente en momentos como este me dedico a escribir.
Porque algún día lo leerás.
Porque algún día lo entenderás...
Porque hay tantas cosas que me hacen dudar.
Porque hay tantas culpas.
Porque hay tantos hermosos momentos.
Porque la vida continúa.
Porque quedo atrapada en los instantes.
Porque a veces mi mente no piensa.
Porque otras veces pienso demasiado.
Porque a veces quisiera tan sólo irme y dejarlo todo.
Porque a veces creo que este es el único lugar en el mundo en que debería estar.
Porque siento miedo.
Porque también puedo sentir amor.
Porque soy feliz.
Porque respiramos a la vez.
Porque no hay amor sin odio.
Porque no hay buenos momentos sin malos con los cuales compararlos.
Porque no hay peor y a la vez mejor don, que el no saber qué sucedería si hubiésemos tomado el otro camino.
Porque me serenas.
Porque me estremeces.
Porque me pierdo en esa mirada.
Porque a veces quiero.
Porque a veces no quiero.
Porque todo me da vueltas.
Porque me ahogo en un vaso de agua.
Porque no puedo dejar de pensar.
Porque no he pensado tanto.
Porque simplemente mi vida es distinta.
Porque soy presa de la ambivalencia.
Porque intento objetivar todo.
Porque tengo la certeza de que todo es subjetivo.
Porque me recuerdas que estoy viva.
Porque sin querer a veces olvido las cosas importantes.
Porque recuerdo cosas innecesarias.
Porque pienso que las cosas eran más fáciles antes.
Porque pienso que las cosas son más hermosas ahora.
Porque me siento diferente.
Porque he cambiado.
Porque he aprendido.
Porque he querido llorar con todas mis fuerzas.
Porque le pertenezco al resto.
Porque no le pertenezco al resto.
Porque puedo ser algo y a la vez no serlo.
Porque puedo tener lo que quiero.
Porque puedo querer lo que tengo.
Porque puedo no querer lo que tengo.
Porque me siento segura en ti.
Porque contigo mi piso es de agua y el techo es de vidrio.
Porque olvidas quien soy.
Porque olvidas quien no soy.
Porque me enseñas.
Porque aprendemos juntos.
Porque el camino es largo.
Porque el camino es corto.
Porque el camino es más ameno a tu lado.
Porque es bueno conversar.
Porque es maravilloso caminar en silencio.
Porque puedo tocarte y sentirte conmigo.
Porque puedo sentirte sin tocarte.
Porque me inspiras.
Porque me quieres.
Porque me dejas de querer.
Porque me analizas.
Porque te analizo.
Porque nos miramos.
Porque nos ignoramos.
Porque hay secretos.
Porque hay verdades.
Porque todo existe tal como es.
Porque quisiera hacer muchas cosas y a la vez ninguna.
Porque soy vanidosa.
Porque soy sencilla.
Porque soy amable.
Porque soy odiosa.
Porque soy sensible.
Porque puedo ser fuerte.
Porque puedo ser celosa.
Porque soy comprensiva.
Porque soy capaz de ver mis errores.
Porque esto es nuevo.
Porque le temo a lo nuevo.
Porque soy curiosa.
Porque soy influenciable.
Porque me equivoco.
Porque no sigo mis propios consejos.
Porque me gusta escribir.
Porque me gusta dibujar.
Porque soy una idealista.
Porque soy una soñadora.
Porque nunca tendré todo lo que quiero.
Porque nunca voy a querer todo lo que necesite.
Porque me cuesta pedir ayuda.
Porque puedo ser orgullosa.
Porque he podido cambiar esta vara rígida por una espiga.
Porque le temo a este cambio.
Porque la libertad también ata.
Porque las cosas establecidas pueden ser libres.
Porque las cosas son como las hacemos.
Porque el vivir en base a experiencias del pasado a veces no sirve.
Porque he conocido personas maravillosas.
Porque puedo entregar mi amor fácilmente.
Porque soy vulnerable.
Porque no me gusta serlo.
Porque soy así.
Porque simplemente en momentos como este me dedico a escribir.
Porque algún día lo leerás.
Porque algún día lo entenderás...
viernes, 7 de octubre de 2011
La vida entre raíces, ramas y hojas
Podríamos ser árboles, pensé al fin un día... Seriamos espectadores de las vidas de cientos y cientos de otras almas que van y vienen, que se sientan a nuestra sombra a descansar, a observar en un instante lo eterno de la vida, a compartir un beso, una vida, tan sólo un rato...
Tendríamos cientos de hojas cada primavera que con el tiempo se irán tornando de distintos colores y caerán viajando presas de una corriente de viento a donde quiera que sea, desde el inmediato suelo que jamás soñaron conocer de cerca, hasta un extraño lugar más allá de los dominios de mi propia vista. Se posarían en las cosas, en las plantas, en los animales, en las personas, sería como ponerles una mano en el hombro y decirles: no estás sólo en este mundo. Esparciría una temporal y sutil huella de mí más allá de donde mi raíz me lo permite.
... Pero me aterran las cosas que observaría, son tantos los años, tantas cosas que pueden ser vistas buenas y malas... lo más triste serían esas hermosas historias que nunca veré completas, cuando esos jóvenes de alejan caminando de la mano por la calle, ¿Qué será de sus vidas después?; cuando las aves que se posan en mis ramas y luego vuelan hacia cielos infinitos ¿Qué será de ellas?. No hay más remedio que verlas de este modo, no puedo moverme, veo las cosas sólo como puedo verlas...A no ser que alguien quiera contármelas... Y aunque la mayoría de las personas no habla con nosotros los árboles, confío en que al menos una vez durante mi larga vida se acercará nuevamente esa dulce niña a abrazarme con el cariño que abrazaría a su mascota y me diga estrechando mi tronco: No he olvidado que estas vivo, puedo sentirlo - con una dulce sonrisa en el rostro.
Tendríamos cientos de hojas cada primavera que con el tiempo se irán tornando de distintos colores y caerán viajando presas de una corriente de viento a donde quiera que sea, desde el inmediato suelo que jamás soñaron conocer de cerca, hasta un extraño lugar más allá de los dominios de mi propia vista. Se posarían en las cosas, en las plantas, en los animales, en las personas, sería como ponerles una mano en el hombro y decirles: no estás sólo en este mundo. Esparciría una temporal y sutil huella de mí más allá de donde mi raíz me lo permite.
... Pero me aterran las cosas que observaría, son tantos los años, tantas cosas que pueden ser vistas buenas y malas... lo más triste serían esas hermosas historias que nunca veré completas, cuando esos jóvenes de alejan caminando de la mano por la calle, ¿Qué será de sus vidas después?; cuando las aves que se posan en mis ramas y luego vuelan hacia cielos infinitos ¿Qué será de ellas?. No hay más remedio que verlas de este modo, no puedo moverme, veo las cosas sólo como puedo verlas...A no ser que alguien quiera contármelas... Y aunque la mayoría de las personas no habla con nosotros los árboles, confío en que al menos una vez durante mi larga vida se acercará nuevamente esa dulce niña a abrazarme con el cariño que abrazaría a su mascota y me diga estrechando mi tronco: No he olvidado que estas vivo, puedo sentirlo - con una dulce sonrisa en el rostro.
jueves, 6 de octubre de 2011
Con los ojos cerrados
Como si las palabras no tuviesen más significado que la rígida definición de un diccionario
Si tus palabras fueran brisa... las siento, las escucho, las respiro y las siento dentro de mi. Es una lastima que algunas no toquen mi rostro y las olvide sin querer, esta fragilidad de memoria... qué más quisiera yo que guardar cada una de esas ondas que esparces por el aire cuando me miras fijamente y tu mirada me quema. Qué más quisiera yo que poder sentirte junto a mi así, cada día, de vez en cuando, o el último segundo de cada día. Y es que hay pocas cosas tan hermosas como eso, como esto, como la vida misma.
Aunque pensándolo bien, sólo necesito cerrar los ojos y ya puedo estar en ese aquí y ese ahora, como si lo hubiese dibujado. Puedo verte y sentirte sin verte.
Sólo te pido una cosa, despiértame cuando te vayas.
Si tus palabras fueran brisa... las siento, las escucho, las respiro y las siento dentro de mi. Es una lastima que algunas no toquen mi rostro y las olvide sin querer, esta fragilidad de memoria... qué más quisiera yo que guardar cada una de esas ondas que esparces por el aire cuando me miras fijamente y tu mirada me quema. Qué más quisiera yo que poder sentirte junto a mi así, cada día, de vez en cuando, o el último segundo de cada día. Y es que hay pocas cosas tan hermosas como eso, como esto, como la vida misma.
Aunque pensándolo bien, sólo necesito cerrar los ojos y ya puedo estar en ese aquí y ese ahora, como si lo hubiese dibujado. Puedo verte y sentirte sin verte.
Sólo te pido una cosa, despiértame cuando te vayas.
lunes, 5 de septiembre de 2011
Cosas que de vez en cuando pienso camino a casa...
Es inevitable pensar y saber el por qué de esto tan lindo que se siente cuando te veo. Me recuerdas todas esas cosas que he aprendido contigo o gracias a ti. Han sido muy importantes para mi, un hito en la historia de mi vida hasta ahora, si lo quieres ver asi. Quizas sean pocas esas cosas tuyas que ahora forman parte de mi forma de ser, de ver la vida, de vivir; pero créeme cuando te digo que son del todo valiosas, valiosisimas. Es por estas tantas cosas y por las demas, que te quiero. Te quiero. - qué dulce suena - y es la verdad. Aprecio mucho tu amistad, si es que consideras prudente asi llamarla. Me encanta tu compañia, y es que me serena. Ya te lo he dicho, pero también me otorgas seguridad, proteccion. Y por alguna extraña razon, cuando me abrazas cariñosamente, me siento como en casa. No sé porqué, solo es asi. No requiere tampoco explicacion alguna...
También he notado que sacas muchas cosas buenas de mi, como ese sentimiento desinteresado de querer ayudar a los demás. Es como si sacaras lo mejor de mi. Me haces mucho bien.
Sabes, aunque hayamos empezado nuestra relacion al revés, creo que sera buena y fructifera. Solo me resta decir: puedes contar conmigo, y que te regalo ese escrito en la botella de mi blog, es para ti. (:
Saludos, mi querido lector.
sábado, 3 de septiembre de 2011
Noches de melancolía
Son estas horas eternas, inmersa en los libros y escritos lo que me tiene al borde de la locura. Como si algún día fuese a encontrar la forma para traerte de nuevo a mis brazos...
Capas de polvo como si fueran de hace años se depositan sobre las torres interminables, y casi a punto de desmoronarse de libros antiguos, de los más variados temas - es que he tratado por todos los medios posibles de conseguirlo -, por sobre restos de lo que alguna vez fueron esas cosas que aún conservo de ti, sobre lo poco que queda de sobras de comida a medio comer esos en días en que siento que me muero lentamente por seguir en esto constantemente - pero no puedo dejarlo, sería como dejarte.
No sabes cuantas páginas he escrito tratando de conseguirlo... de conseguir tan sólo una única manera de traerte de nuevo a mi. Y aunque todos crean que no se puede revivir a un muerto, yo aún creo en milagros.
Capas de polvo como si fueran de hace años se depositan sobre las torres interminables, y casi a punto de desmoronarse de libros antiguos, de los más variados temas - es que he tratado por todos los medios posibles de conseguirlo -, por sobre restos de lo que alguna vez fueron esas cosas que aún conservo de ti, sobre lo poco que queda de sobras de comida a medio comer esos en días en que siento que me muero lentamente por seguir en esto constantemente - pero no puedo dejarlo, sería como dejarte.
No sabes cuantas páginas he escrito tratando de conseguirlo... de conseguir tan sólo una única manera de traerte de nuevo a mi. Y aunque todos crean que no se puede revivir a un muerto, yo aún creo en milagros.
lunes, 29 de agosto de 2011
Mirando hacia el oeste
Otra vez me siento abstraída, y en el momento menos indicado. Mis pensamientos dan vueltas, uno recurrentemente aparece a enturbiar un poco las aguas. Lo desecho, me pregunto por qué pienso esas cosas, qué tienen que ver conmigo, no soy más que un observador…
Definitivamente la música influye en todo esto… Me agradan las óperas, además, el horizonte siempre me ha hecho aflorar muchas cosas, es como si decidiera ver hacia adentro cuando lo veo. Extraño, no?
Extrañaba sentirme así, sentirte de esta manera, poder escribir con las palabras hilándose de a poco por mis dedos sin ningún tipo de presión, libremente, sólo escribir aquello que sale de mi mente, nada más… sentir todo aquello que se dice, o más bien se escribe.
En este preciso momento estoy embargada por muchas emociones… alegría, emoción, orgullo, un poco de euforia y finalmente me siento un poco confundida. Qué torbellino, verdad?
Me pregunto muchas cosas, que espero con el tiempo se vayan respondiendo, porque si se respondieran ahora, sería demasiado aburrido mi paso por este tiempo que se viene.
PD: Sólo recuerda que aunque no te escriba no te he olvidado. Pronto te escribiré más. Sólo hace falta mucho estrés y cosas por estudiar y en un santiamén estaré aquí para ti…
jueves, 18 de agosto de 2011
Tiempo de decir
Muchas veces me he preguntado qué es eso que me hace sentir tan bien cada día y simplemente sonreir, sin razón aparente. Pues pareciera que estoy acariciando algo tan hermoso como la felicidad...
Es impresionante cómo respirar profundamente y sentir cómo el aire entra a tu cuerpo, mientras vas camino a la universidad en el metro, mirando como desaparece la cordillera del paisaje mientras te internas en las profundidades de la tierra, y la oscuridad te rodea, y te ves reflejado en el vidrio escuchando música, pensando: "Hoy será otro gran día" y tus músculos faciales se modifican casi involuntariamente para sonreirle a tu reflejo.
Debo admitir que muchas cosas han intervenido en este nuevo cristal con el que miro la vida. Y es que estos últimos meses han sido fenomenales en muchos sentidos. He conocido personas, que aunque en un inicio no hacían esperar nada más que una simple relación de compañerismo en las clases comunes, se han convertido en personajes importantes de mi vida y de los que he ido conociendo cada vez un poquito más y me he encariñado con ellos de manera muy especial. Presiento grandes amistades en mi futuro con ellos cinco... Sobretodo con algunos de ellos. Qué curioso como hay personas que uno siente tan distinto a otras...
Además de eso, por primera vez durante este año, siento que tomé el camino correcto con respecto a lo académico. No hay otro lugar en el mundo para mi mas que este. Es el único lugar donde debo estar, donde QUIERO estar. Es mi vida. Es lo que me gusta. Es por esto que vale la pena todo lo que pasó y lo que vendrá en cuanto a esfuerzos se refiere.
Es, también, por sobretodo necesario mencionar, que el tiempo de vacaciones me hizo mucho bien. Demasiado bien. Tanto por el tiempo a solas para pensar, como esa gran fuente de todo que son los libros. Una vez más: bendito libro. [nota mental: releérlo].
Gracias a la vida por darme esta hermosa oprtunidad de vivir todo esto, por vivir mi vida tal como es, con todas las personas que en ella hay, todas las cosas que han pasado y todo lo único e irrepetible que el mundo me ha otorgado.
---
Cuando despiertes mañana, respira profundo y siente como ese aire mágico puede cambiarte el día y tu forma de vivirlo. Nunca dejes de soñar, que lo que sueñes hoy algún día será tu realidad.
Es impresionante cómo respirar profundamente y sentir cómo el aire entra a tu cuerpo, mientras vas camino a la universidad en el metro, mirando como desaparece la cordillera del paisaje mientras te internas en las profundidades de la tierra, y la oscuridad te rodea, y te ves reflejado en el vidrio escuchando música, pensando: "Hoy será otro gran día" y tus músculos faciales se modifican casi involuntariamente para sonreirle a tu reflejo.
Debo admitir que muchas cosas han intervenido en este nuevo cristal con el que miro la vida. Y es que estos últimos meses han sido fenomenales en muchos sentidos. He conocido personas, que aunque en un inicio no hacían esperar nada más que una simple relación de compañerismo en las clases comunes, se han convertido en personajes importantes de mi vida y de los que he ido conociendo cada vez un poquito más y me he encariñado con ellos de manera muy especial. Presiento grandes amistades en mi futuro con ellos cinco... Sobretodo con algunos de ellos. Qué curioso como hay personas que uno siente tan distinto a otras...
Además de eso, por primera vez durante este año, siento que tomé el camino correcto con respecto a lo académico. No hay otro lugar en el mundo para mi mas que este. Es el único lugar donde debo estar, donde QUIERO estar. Es mi vida. Es lo que me gusta. Es por esto que vale la pena todo lo que pasó y lo que vendrá en cuanto a esfuerzos se refiere.
Es, también, por sobretodo necesario mencionar, que el tiempo de vacaciones me hizo mucho bien. Demasiado bien. Tanto por el tiempo a solas para pensar, como esa gran fuente de todo que son los libros. Una vez más: bendito libro. [nota mental: releérlo].
Gracias a la vida por darme esta hermosa oprtunidad de vivir todo esto, por vivir mi vida tal como es, con todas las personas que en ella hay, todas las cosas que han pasado y todo lo único e irrepetible que el mundo me ha otorgado.
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Cuando despiertes mañana, respira profundo y siente como ese aire mágico puede cambiarte el día y tu forma de vivirlo. Nunca dejes de soñar, que lo que sueñes hoy algún día será tu realidad.
domingo, 7 de agosto de 2011
Tras las nubes
¿Cuáles son los misterios que ocultas bajo esa nube espumosa que te cubre? - me pregunto mientras observo por mi ventana la luna, tras una cortina de nubes que la cubren casi por completo, dejando atravesar tan sólo unos cuantos rayos de luz.
¿Qué es eso que te hace y me hace tan especial bajo esta cubierta translúcida que tenemos?
Perdería toda la gracia del conocernos el saberlo ahora mismo. Es mejor dejarnos descubrir poco a poco, como si fuéramos hielos derritiéndonos en un vaso con agua, lentamente.
Simplemente te dejaré conocerme tal cual soy. Algún día descubrirás qué oculto bajo esta capa.
¿Qué es eso que te hace y me hace tan especial bajo esta cubierta translúcida que tenemos?
Perdería toda la gracia del conocernos el saberlo ahora mismo. Es mejor dejarnos descubrir poco a poco, como si fuéramos hielos derritiéndonos en un vaso con agua, lentamente.
Simplemente te dejaré conocerme tal cual soy. Algún día descubrirás qué oculto bajo esta capa.
martes, 2 de agosto de 2011
Rayitos de sol se asoman entre motas de algodón
Que increíble que sean tan pocas las veces que uno se siente así, o por lo menos hablando por mí, siendo que debería ser siempre de este modo.
Últimamente he intentado tomarme las cosas por el lado positivo y como resultado he obtenido días muy alegres y pacíficos en mi interior. Por supuesto, existen también, aquellos días en que el entorno te da esas cosas que te endulzan aún más el día, como ayer. Es curioso que me encariñe tan fácilmente con las personas... han sido sólo 4 meses; aún así los quiero, y bastante. Aunque debo decir que las otras personas ponen de su parte, no es que yo vaya por allí encariñándome con desconocidos. Es por eso que hay algunos que tocan más profundo que otros.
Sea como sea, fue un lindo día. (:
.- Nunca olvides que lo más importante en la receta para ser feliz es querer serlo.
Últimamente he intentado tomarme las cosas por el lado positivo y como resultado he obtenido días muy alegres y pacíficos en mi interior. Por supuesto, existen también, aquellos días en que el entorno te da esas cosas que te endulzan aún más el día, como ayer. Es curioso que me encariñe tan fácilmente con las personas... han sido sólo 4 meses; aún así los quiero, y bastante. Aunque debo decir que las otras personas ponen de su parte, no es que yo vaya por allí encariñándome con desconocidos. Es por eso que hay algunos que tocan más profundo que otros.
Sea como sea, fue un lindo día. (:
.- Nunca olvides que lo más importante en la receta para ser feliz es querer serlo.
sábado, 30 de julio de 2011
Hola, ¿Me recuerdas?
Nuevamente aquí solos tú y yo, nueva entrada de blog.
Tanto tiempo siento que ha pasado desde la última vez que nos vimos. Como si los días se me hubiesen vuelto meses. Debo decir, que pese a nuestra separación he seguido pensando en ti. Desde que me fui, he escrito miles de cartas para ti, desde cosas cotidianas hasta historias producto de una imaginación activada por los estímulos del paisaje. Sin embargo, no creo que te las muestre, deberán quedar donde están, en mi agenda. Y no porque sean privadas que no puedas leerlas, sino por dos puntos principales: Inicialmente, y aunque me da pena de mi capacidad de esfuerzo, debo decirlo: es demasiado, tardaría horas en transcribirlo, o quizás sólo es una exageración; y segundo, tiene cierta magia tenerlo escrito de mi puño y letra en papel, con los errores y tachaduras, cambios de palabras propios del proceso de creación de cualquiera de mis textos, pero que aquí, cuando te los presento, no se notan, sólo se ve el final, el acabado.
De modo que si algún día me siento con el ánimo de transcribirlas, serán para ti.
Cabe mencionar que, como ya dije, no son privadas, por lo que cualquiera de mis lectores (?) si algún día se siente interesado o atraído por leerlas, será bienvenida su solicitud y la agenda llegará a sus manos. Aunque lo dudo, son pocos los que me escuchan además de ti.
------------------------------
Creo que este tiempo lejos de muchas de mis distracciones, me sirvió para de vez en cuando, cuando el tiempo y la vida familiar lo permitían, abstraerme y pensar en muchas cosas, decantar pensamientos, ordenarlos y algunos depurarlos y clasificarlos. Algo necesario para mi, mi cabeza se había revuelto un poco los últimos días acá en Santiago producto de la inmensa cantidad de señales que tenía que responderle al mundo. No sólo mi cabeza se vio perturbada, había en mí un desequilibrio emocional, espiritual. Un caos.
Fueron, a pesar de todo, muy buenos esos últimos días que estuve acá. Descubrí cosas, reafirmé ideas, sentimientos, etc. que fueron materias primas para mis reflexiones. Entre ellas por ejemplo, una pequeña reflexión acerca de las relaciones humanas...
Este tiempo que pude tener a solas con mi mente, por así decirlo, me sirvieron bastante. Creo que estoy empezando a usar una nueva forma de pensar acerca de ciertas cosas, orientándome a la búsqueda del lado bueno de las cosas que uno a veces cree malas, tratando de rescatar el acto de paz en medio del conflicto, como buscar esas pequeñas cosas. (Aunque, como dice un marcador de libros que una vez una profe me dio:
Las buenas experiencias nos dejan gratos recuerdos; las malas, buenas enseñanzas.-Anónimo. Siempre es bueno aprender de los errores, y como he dicho antes los considero un poco necesarios a veces en el camino, cuando nos desviamos del objetivo principal.
Toda esta corriente de pensar muchas cosas y analizarlas, me llevó a pensar dos días atrás en una analogía que consideré digna de exponer aquí, acerca de la vida y una taza de café:
¿Alguna vez haz visto una taza de café cuando le queda un conchito y puedes distinguir el fondo?
Bien, eso es mientras mantengas la taza a 90 grados con el suelo, algo así como en equilibrio, porque si la inclinas, como si fueras a beberlo, como se concentra el color, ya no puedes ver el fondo, está todo el café hacia un lado. Sucederá lo mismo hacia cualquier lado que inclines la taza.
Pero veamos, si te fijas bien al principio la taza estaba quieta. ¿Estamos nosotros quietos con respecto a nuestra vida? Mantén la taza en la posición vertical con respecto al suelo y muévela en círculos como si intentaras mezclar lo que contiene. Si te fijas, aún con el café en movimiento, puedes ver el fondo y puede que hasta más claramente que con la taza inmóvil.
Ahora, piensa en el fondo de la taza como tus objetivos en la vida y tus decisiones durante ella ; la taza eres tú con respecto a tu vida, el cómo la controlas; y el café de encima son esas cosas que te impiden ver o elegir el camino correcto; la posición de la taza es el cómo equilibramos nuestra vida en su transcurso.
Entonces, a qué me refiero con esto:
- Inicialmente, a que si nos movemos por lo que queremos en la vida, podemos hacer a un lado los problemas y ver más claramente el objetivo al cual queremos llegar, más aún que si nos mantenemos como meros espectadores de lo que sucede, culpando a los demás por lo que nos pueda pasar. Por otro lado, si no consideramos en nuestro movimiento por la vida, un equilibrio (llámese equilibrio a una conexión coherente entre el pensar-decir-hacer, en lo emocional, en lo espiritual, en todo lo que nos conforma como la sustancia que somos, nuestra esencia) y nos inclinamos hacia algún lado del espectro, será más difícil poder ver qué es lo que realmente nos proponemos a hacer, nos bloqueamos el camino y avanzamos a tientas en la oscuridad, chocando con las cosas, tratando de cumplir metas que no son nuestros reales ideales. Y nos tardamos mucho tiempo en lograr ver el fondo. Y mientras más inclinado, menos veremos el fondo de la taza.
Interesante lo que se puede hacer con una taza de café en la mano, en un par de minutos sentada el sol...
Tanto tiempo siento que ha pasado desde la última vez que nos vimos. Como si los días se me hubiesen vuelto meses. Debo decir, que pese a nuestra separación he seguido pensando en ti. Desde que me fui, he escrito miles de cartas para ti, desde cosas cotidianas hasta historias producto de una imaginación activada por los estímulos del paisaje. Sin embargo, no creo que te las muestre, deberán quedar donde están, en mi agenda. Y no porque sean privadas que no puedas leerlas, sino por dos puntos principales: Inicialmente, y aunque me da pena de mi capacidad de esfuerzo, debo decirlo: es demasiado, tardaría horas en transcribirlo, o quizás sólo es una exageración; y segundo, tiene cierta magia tenerlo escrito de mi puño y letra en papel, con los errores y tachaduras, cambios de palabras propios del proceso de creación de cualquiera de mis textos, pero que aquí, cuando te los presento, no se notan, sólo se ve el final, el acabado.
De modo que si algún día me siento con el ánimo de transcribirlas, serán para ti.
Cabe mencionar que, como ya dije, no son privadas, por lo que cualquiera de mis lectores (?) si algún día se siente interesado o atraído por leerlas, será bienvenida su solicitud y la agenda llegará a sus manos. Aunque lo dudo, son pocos los que me escuchan además de ti.
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Creo que este tiempo lejos de muchas de mis distracciones, me sirvió para de vez en cuando, cuando el tiempo y la vida familiar lo permitían, abstraerme y pensar en muchas cosas, decantar pensamientos, ordenarlos y algunos depurarlos y clasificarlos. Algo necesario para mi, mi cabeza se había revuelto un poco los últimos días acá en Santiago producto de la inmensa cantidad de señales que tenía que responderle al mundo. No sólo mi cabeza se vio perturbada, había en mí un desequilibrio emocional, espiritual. Un caos.
Fueron, a pesar de todo, muy buenos esos últimos días que estuve acá. Descubrí cosas, reafirmé ideas, sentimientos, etc. que fueron materias primas para mis reflexiones. Entre ellas por ejemplo, una pequeña reflexión acerca de las relaciones humanas...
Este tiempo que pude tener a solas con mi mente, por así decirlo, me sirvieron bastante. Creo que estoy empezando a usar una nueva forma de pensar acerca de ciertas cosas, orientándome a la búsqueda del lado bueno de las cosas que uno a veces cree malas, tratando de rescatar el acto de paz en medio del conflicto, como buscar esas pequeñas cosas. (Aunque, como dice un marcador de libros que una vez una profe me dio:
Las buenas experiencias nos dejan gratos recuerdos; las malas, buenas enseñanzas.-Anónimo. Siempre es bueno aprender de los errores, y como he dicho antes los considero un poco necesarios a veces en el camino, cuando nos desviamos del objetivo principal.
Toda esta corriente de pensar muchas cosas y analizarlas, me llevó a pensar dos días atrás en una analogía que consideré digna de exponer aquí, acerca de la vida y una taza de café:
¿Alguna vez haz visto una taza de café cuando le queda un conchito y puedes distinguir el fondo?
Bien, eso es mientras mantengas la taza a 90 grados con el suelo, algo así como en equilibrio, porque si la inclinas, como si fueras a beberlo, como se concentra el color, ya no puedes ver el fondo, está todo el café hacia un lado. Sucederá lo mismo hacia cualquier lado que inclines la taza.
Pero veamos, si te fijas bien al principio la taza estaba quieta. ¿Estamos nosotros quietos con respecto a nuestra vida? Mantén la taza en la posición vertical con respecto al suelo y muévela en círculos como si intentaras mezclar lo que contiene. Si te fijas, aún con el café en movimiento, puedes ver el fondo y puede que hasta más claramente que con la taza inmóvil.
Ahora, piensa en el fondo de la taza como tus objetivos en la vida y tus decisiones durante ella ; la taza eres tú con respecto a tu vida, el cómo la controlas; y el café de encima son esas cosas que te impiden ver o elegir el camino correcto; la posición de la taza es el cómo equilibramos nuestra vida en su transcurso.
Entonces, a qué me refiero con esto:
- Inicialmente, a que si nos movemos por lo que queremos en la vida, podemos hacer a un lado los problemas y ver más claramente el objetivo al cual queremos llegar, más aún que si nos mantenemos como meros espectadores de lo que sucede, culpando a los demás por lo que nos pueda pasar. Por otro lado, si no consideramos en nuestro movimiento por la vida, un equilibrio (llámese equilibrio a una conexión coherente entre el pensar-decir-hacer, en lo emocional, en lo espiritual, en todo lo que nos conforma como la sustancia que somos, nuestra esencia) y nos inclinamos hacia algún lado del espectro, será más difícil poder ver qué es lo que realmente nos proponemos a hacer, nos bloqueamos el camino y avanzamos a tientas en la oscuridad, chocando con las cosas, tratando de cumplir metas que no son nuestros reales ideales. Y nos tardamos mucho tiempo en lograr ver el fondo. Y mientras más inclinado, menos veremos el fondo de la taza.
Interesante lo que se puede hacer con una taza de café en la mano, en un par de minutos sentada el sol...
martes, 12 de julio de 2011
No me digas adiós
En cuanto supiste que me marchaba de la ciudad, tus ojos se nublaron, como si de pronto en tu calma habitual hubiese retumbado un trueno que anunciaba lluvias, de esas con tempestad.
- ¿Por qué esta repentina decisión de salirte de nuestras vidas? – me preguntaste, con un atropello inentendible de emociones.
- ¿Cuáles vidas? – te pregunté, impactada por lo que salía de tus labios – no hay más que dos personas aquí, una independiente de la otra, nunca he estado EN “nuestras vidas”.
- ¿Cuáles vidas? – te pregunté, impactada por lo que salía de tus labios – no hay más que dos personas aquí, una independiente de la otra, nunca he estado EN “nuestras vidas”.
Tu rostro tomó una nueva configuración y me dijiste:
- Por lo menos dime, qué te queda de mi vida en la tuya. Qué te llevas de mí.
- Nada – pensé. Sin embargo por unos segundos nada salió de mi boca.
Pero… ¿Cómo nada? Algo de ti he de llevarme como de cada persona que por mi vida ha pasado, por cada persona que he conocido y con la cual he compartido. Comencé a pensar, temiendo no poder encontrar algo que le diera sentido al haberte conocido. Finalmente dije:
- Tus sonrisas, que atesoraré por siempre; tu manera aunque a veces boba de hacerme reír; esos momentos en que podíamos estar haciendo nada y a la vez todo, eran geniales junto a ti; esa hermosa amistad que forjamos juntos durante todos estos años.
Terminada mi frase, no mencionaste nada; pese a eso, sentí lo que querías decir, lo que sentías y no era eso lo que querías oír. Pude haber hablado, pero hubiese sido peor. Me marché en silencio tras un desabrido adiós.
Creí que rompería a llorar cuando me tomaste el brazo desde atrás y me preguntaste si me llevarías al tren, no podía decirte que no, el nudo en mi garganta me obligó a callar y simplemente asentir con la cabeza. Nunca me han gustado las despedidas y esta en especial era la más difícil.
Nos mantuvimos en silencio la hora y media de camino hasta la estación…
Eso es lo que recuerdo de esa lluviosa tarde en que me viste partir, tras un empañado cristal que limpiaba con mi guante para poder verte diciéndome adiós. Como si verte con el corazón en la mano por mi silencio no hubiese roto el mío hace ya rato.
Desde entonces, de vez en cuando, hay días en que me pregunto en la soledad de mis pensamientos: ¿Por qué callé ese te amo?
Desde entonces, de vez en cuando, hay días en que me pregunto en la soledad de mis pensamientos: ¿Por qué callé ese te amo?
Esa estación entre otoño y verano
Y como si una brisa calida de verano acariciara mi mejilla, siento el susurro de tu presencia, de tu respiración sobre mi cuello. Podría decirte tantas cosas acerca de ese frío deleite que me recorre la espalda cuando te acercas; sin embargo, ambos sabemos que la mejor palabra en estos casos es la silenciosa, la que no se dice, la que se siente. Como si tú pensaras lo que yo. Como si sintieras lo que yo, cuando en un momento nuestras respiraciones van al mismo compás, como dirigidas por un ansioso director, que de pronto acelera la marcha de la melodía. No hay nada mas especial que sentir ese latido en tu pecho tan fuerte como si fuera el mío, con mi cabeza reclinada sobre ti mientras tus dedos curiosos juguetean con mi cabello.
Hermosa escena.
Lo triste es que ambos sabemos que no se repetirá...
domingo, 10 de julio de 2011
Cables a tierra v/s plomos
De vez en cuando es bueno que a uno lo tomen de un tobillo y le digan: hey! acá abajo, te habla tu vida; te estás yendo muy lejos, baja un momento y vuelve a caminar conmigo.
Es necesario un cable a tierra, sobretodo cuando las divagaciones nos encierran, las reflexiones se hacen eternas y los pensamientos nos hacen sus esclavos. Es como si nos fueran de a poco llenando con helio y nos fuéramos elevando, separándonos de a poco de la vida real y olvidando cosas que son importantes en ella, pero que desde la altura de tu levitar no puedes manejar.
Generalmente cuando es tu propio yo quien te baja, te baja con suavidad, porque es consiente de todo aquello que está en tu mente y tiene presente que necesitas cerrar ese ciclo para reanudar las cosas pendientes en el mundo compartido con los demás en el que vives. Sin embargo, no siempre es tu yo el que te toca y te habla con calma, sino que es un otro que parece que te amarrara un grillete con una inmensa bola de la hierro a cada pie para que bajes de una vez y te incorpores a lo que debes cumplir en la gran célula de la que formas parte. No es para nada agradable, las ideas se interrumpen, las palabras antes ordenadas en tu mente como párrafos, parecieran ahora caer en cascada precipitadamente formando una cortina entre tu mente y tu boca. Lo peor de todo es que acabas haciendo todo mal: no terminas bien lo que hacías y que terminó elevándote, ni lo que ahora te vez precipitadamente a aceptar, procesar y ejecutar.
Necesitamos más dulces despertares. No nos bajen de la nube, ya sabremos nosotros cuando hacerlo.
Es necesario un cable a tierra, sobretodo cuando las divagaciones nos encierran, las reflexiones se hacen eternas y los pensamientos nos hacen sus esclavos. Es como si nos fueran de a poco llenando con helio y nos fuéramos elevando, separándonos de a poco de la vida real y olvidando cosas que son importantes en ella, pero que desde la altura de tu levitar no puedes manejar.
Generalmente cuando es tu propio yo quien te baja, te baja con suavidad, porque es consiente de todo aquello que está en tu mente y tiene presente que necesitas cerrar ese ciclo para reanudar las cosas pendientes en el mundo compartido con los demás en el que vives. Sin embargo, no siempre es tu yo el que te toca y te habla con calma, sino que es un otro que parece que te amarrara un grillete con una inmensa bola de la hierro a cada pie para que bajes de una vez y te incorpores a lo que debes cumplir en la gran célula de la que formas parte. No es para nada agradable, las ideas se interrumpen, las palabras antes ordenadas en tu mente como párrafos, parecieran ahora caer en cascada precipitadamente formando una cortina entre tu mente y tu boca. Lo peor de todo es que acabas haciendo todo mal: no terminas bien lo que hacías y que terminó elevándote, ni lo que ahora te vez precipitadamente a aceptar, procesar y ejecutar.
Necesitamos más dulces despertares. No nos bajen de la nube, ya sabremos nosotros cuando hacerlo.
viernes, 8 de julio de 2011
A través de la Avenida
Y mientras las hojas eran dejadas suavemente en el suelo por la brisa, nada turbaba el fresco aire más que tu mirada penetrante atravesándome como si fuese un fantasma, desde la otra esquina.
Pocos fueron los segundos a mi favor, nada más que el tiempo de cambio de la luz del semáforo. Distinguí bajo un leve parpadeo de colores intermitentes cómo tus ojos, fijos en mi, me apuntaban, como si querían hablarme. ¿Qué querrán decir? - me preguntaba mientras la masa de gente me empujaba hacia la esquina contraria, bajo una luz de resplandor verde en una fría noche santiaguina.
Desde entonces cada día paso por ese lugar, esperando a que vuelvas a aparecer con tus ojos cafés, mirándome intensamente, pero tal vez, esta vez, hablándome.
-. Memorias de tu paso por mi vida.
Pocos fueron los segundos a mi favor, nada más que el tiempo de cambio de la luz del semáforo. Distinguí bajo un leve parpadeo de colores intermitentes cómo tus ojos, fijos en mi, me apuntaban, como si querían hablarme. ¿Qué querrán decir? - me preguntaba mientras la masa de gente me empujaba hacia la esquina contraria, bajo una luz de resplandor verde en una fría noche santiaguina.
Desde entonces cada día paso por ese lugar, esperando a que vuelvas a aparecer con tus ojos cafés, mirándome intensamente, pero tal vez, esta vez, hablándome.
-. Memorias de tu paso por mi vida.
jueves, 7 de julio de 2011
Calma, que el mañana no es ahora
Pareciera que es cierto eso que dicen acerca de que al final de la tormenta vuelve a salir el sol y pareciera que sus rayos, cálidos, doraran la superficie de la Tierra con más fuerza que como lo hacían antes.
Hoy, el día me ha acompañado en mi cambio de humor de una manera maravillosa, potenció el cambio de switch desde una melancólica tarde en el día de ayer a un espléndido día que respiraba vida y energía.
Es increíble como cosas tan simples como hablar de tus pensamientos con alguien o escuchar determinada melodía, te ayuden tanto para un cambio interior, para ordenar un poco la tormenta, pacificarte y darte cuenta, desde la mirada de un personaje externo, cómo tus dilemas son tan simples de solucionar, cuando a ti te han costado días de reflexión. Ese es uno de los problemas de quienes intentamos buscarle la mejor salida a las cosas y miramos desde tantas partes cómo afecta una decisión que podría ser simple. Cuesta trabajo liberarse de ese peso, pero siempre hay personas dispuestas a alivianarte un poco la carga, o por lo menos yo las he encontrado cuando las he necesitado. (Gracias a todos ellos.)
Me hacían falta algunas cosas, algo me dijera, que me indicara que esta si era mi vida. Esas cosas que me gustan, que son parte de mí, como un poco de ejercicio para liberar energías, o un orden de la habitación, que inevitablemente influyen en mi. El orden lleva al orden, y eso era lo que necesitaba: orden interior.
Puedo decir que ahora me siento de nuevo yo, quizás con algún detalle distinto por ahí... pero esos son los detalles que me permiten decir:
Sí, he vivido, he aprendido algo nuevo y soy prueba viviente de ello.
Hoy, el día me ha acompañado en mi cambio de humor de una manera maravillosa, potenció el cambio de switch desde una melancólica tarde en el día de ayer a un espléndido día que respiraba vida y energía.
Es increíble como cosas tan simples como hablar de tus pensamientos con alguien o escuchar determinada melodía, te ayuden tanto para un cambio interior, para ordenar un poco la tormenta, pacificarte y darte cuenta, desde la mirada de un personaje externo, cómo tus dilemas son tan simples de solucionar, cuando a ti te han costado días de reflexión. Ese es uno de los problemas de quienes intentamos buscarle la mejor salida a las cosas y miramos desde tantas partes cómo afecta una decisión que podría ser simple. Cuesta trabajo liberarse de ese peso, pero siempre hay personas dispuestas a alivianarte un poco la carga, o por lo menos yo las he encontrado cuando las he necesitado. (Gracias a todos ellos.)
Me hacían falta algunas cosas, algo me dijera, que me indicara que esta si era mi vida. Esas cosas que me gustan, que son parte de mí, como un poco de ejercicio para liberar energías, o un orden de la habitación, que inevitablemente influyen en mi. El orden lleva al orden, y eso era lo que necesitaba: orden interior.
Puedo decir que ahora me siento de nuevo yo, quizás con algún detalle distinto por ahí... pero esos son los detalles que me permiten decir:
Sí, he vivido, he aprendido algo nuevo y soy prueba viviente de ello.
Desde la vereda de en frente
Tantas veces de cuestionar mi actuar fueron las que me llevaron a ser quien soy ahora. Una triste persona, llena de sueños frustrados, de ideas sin realizar, de pasos no dados, de cambios no hechos, de personas no valoradas como deberían haberlo sido. Es triste pensar que existe una vida paralela, un espejo de mi mismo, pero que vive en torno a todas esas decisiones que yo no tomé. Pero me surge una gran duda,
¿Quién es más feliz, yo o el otro yo al otro lado de esta delgada línea que divide nuestra vida?
No hay como saberlo.
Así que desde hoy, viviré mi vida pensando no en lo que hice o dejé de hacer, sino en lo que haré y más aún en lo que estoy haciendo. No tengo seguro que eso es lo que me hará realmente feliz, pero podré creer, al menos en ese momento, que este yo es el que tomó el camino correcto.
.- Ese a quien escuchas cuando el paisaje es invernal.
¿Quién es más feliz, yo o el otro yo al otro lado de esta delgada línea que divide nuestra vida?
No hay como saberlo.
Así que desde hoy, viviré mi vida pensando no en lo que hice o dejé de hacer, sino en lo que haré y más aún en lo que estoy haciendo. No tengo seguro que eso es lo que me hará realmente feliz, pero podré creer, al menos en ese momento, que este yo es el que tomó el camino correcto.
.- Ese a quien escuchas cuando el paisaje es invernal.
domingo, 3 de julio de 2011
Esas cosas que un día llegan sin anunciarse
Cuesta creerlo, no? Cómo las olas en su vaivén infinito y a la vez ajeno a su dominio, arrastran a la orilla esas botellas con escritos que quisieron ser olvidados en la inmensidad del océano o encontrados por un lector anónimo que inconexo con el contexto de su contenido, interpreta desde su interioridad las palabras garabateadas en ese trozo de papel. Increíblemente este hecho se asemeja bastante con la forma en que conocemos a las personas en nuestra vida, de alguna manera que jamás de volverá a repetir, pero de todos modos muy diferente de una simple coincidencia. Fue así como llegó tu botella a mi...
...Paseando por la orilla de este inmenso mar al que llamamos universo, iba por un estrecho camino que llamo vida, pisando la arena, dejando una leve huella con mis pies en la arena que a veces se borra con el agua y otras veces se queda ahí inalterada. En ese andar estaba cuando de pronto una ola más fuerte que el resto hizo pasar frente a mi un objeto, que atiné inexplicablemente a tomar antes de que la precipitada corriente la llevara de nuevo hacia esa inmensidad. Antes de tocarla, no sabía bien qué era, la rapidez con que el mar la expulsó hacia fuera de la gran masa no me había permitido distinguir qué era; sin embargo algo dentro de mi me impulsó a levantarla. Al tenerla en mis manos, la escudriñé con la mirada: una botella - pensé al fin. Pero no era sólo eso, tenía algo en su interior, y había que saber que era, era demasiada la curiosidad que despertaba en mi para dejarla cerrada; pese a eso, la mantuve tal como estaba, con el corcho puesto, y seguí mi camino sin dejar de analizarla por fuera, intentando interpretar de dónde venía, qué hacía allí, por qué estaba allí. Luego, pensé: debo conocer a fondo la botella por fuera, lo que desea mostrar, antes de abrirla y dejar que su interior llegara a mi. Seguí caminando en mi paseo infinito.
Después de un tiempo, sentí que la botella estaba tibia, más tibia que el aire, y eso que la llevaba sujeta levemente del cuello como en un vaivén. Supuse que podía abrirla, me senté sobre la arena, saqué con cuidado el corcho para que no se dañara y lo primero que sentí desde su interior fue un aroma que nunca había sentido, era un aroma propio de esa botella, era único. Mire hacia adentro de la botella y pude ver el papel que contenía en un fondo distorsionado de lo que era el exterior, a causa de mirar a través del vidrio, pensé que así era como la botella veía mi mundo, ¿Era acaso el fondo de la botella su propio mundo? Imposible saberlo, no podemos entrar a la botella de otro, sólo podemos ver desde fuera. Tomé este recipiente boca abajo para ver si podía sacar el papel. Primer intento, no cayó. Segundo intento, no cayó. Algo estaba haciendo mal, así que me detuve y mire hacia el horizonte con la botella boca abajo en mi mano. De pronto el trozo de papel cayó solo. Apenas rozó la arena, lo recogí, no podía dejar que algo tan interesante y preciado fuera a estropearse. Lo sostuve entre mis dedos, palpando su textura, sus bordes, temiendo en el fondo de mi acerca de lo que podía contener escrito. Tras unos segundos, la curiosidad me embargó y lo abrí, para mi sorpresa el papel se encontraba en blanco. No supe que hacer, así que me quedé con él en la mano, mientras dejaba sobre el suelo la botella vacía y dejaba el corcho sobrepuesto. Miraba mis manos y pensaba: la botella aún no confía lo suficiente en mi para poder leer lo que hay en su interior, debo esperar. Pasado tiempo, quién sabe cuanto empezaron a dibujarse unas pequeñas letras en el papel antes desprovisto de tinta. Al leerlo por un momento sentí como mi pulso bajaba y mi respiración se suavizaba. Me dio paz, me sentí muy tranquila, mis mejillas estaban humedecidas por un algo salado y muy cálido que no era agua de mar. Pude respirar profundamente y decir: Gracias.
Las palabras que en ese papel aparecían eran estas:
"No sé realmente quien seas, sólo sé que nuestros caminos se han encontrado de algún modo en esta vida. Puede que nunca nos lleguemos a conocer totalmente, es lo más probable, pero ahora ya conoces parte de mi, de mi interior y yo conozco parte de ti. Nuestras vidas de ahora en adelante serán distintas, tenemos una parte de nosotros en el otro, compartimos algo, eso que podrías llamar amistad, cariño de amigos. No te pediré que no me decepciones, porque sé que los humanos no somos perfectos y podemos errar, yo también lo soy, pero trataré de ser una mejor persona. No te pediré que confíes en mi, pero debes saber que yo ya confío en ti, me haz tenido entre tus manos y haz sabido esperar, eso siempre se recompensa. Podría pensarse que es descabellado confiar en un desconocido, pero tú no lo eres para mi, aunque sea en la más mínima parte y sólo por esa ínfima diferencia, puedo decirte que eres parte de mi vida, de mi camino al otro lado de esta botella. Con el tiempo podrás conocer este mundo a través de los vidrios, pero cada vez más claramente, quizás con un poco de mi forma de verlo. Así haré yo también con el tuyo. Por ahora sólo me resta decirte que tenemos el resto de la vida para conocernos. Se despide, ______________.
PD: Ese espacio vacío es donde debes poner tu nombre cuando le entregues a alguien tu amistad.
...Paseando por la orilla de este inmenso mar al que llamamos universo, iba por un estrecho camino que llamo vida, pisando la arena, dejando una leve huella con mis pies en la arena que a veces se borra con el agua y otras veces se queda ahí inalterada. En ese andar estaba cuando de pronto una ola más fuerte que el resto hizo pasar frente a mi un objeto, que atiné inexplicablemente a tomar antes de que la precipitada corriente la llevara de nuevo hacia esa inmensidad. Antes de tocarla, no sabía bien qué era, la rapidez con que el mar la expulsó hacia fuera de la gran masa no me había permitido distinguir qué era; sin embargo algo dentro de mi me impulsó a levantarla. Al tenerla en mis manos, la escudriñé con la mirada: una botella - pensé al fin. Pero no era sólo eso, tenía algo en su interior, y había que saber que era, era demasiada la curiosidad que despertaba en mi para dejarla cerrada; pese a eso, la mantuve tal como estaba, con el corcho puesto, y seguí mi camino sin dejar de analizarla por fuera, intentando interpretar de dónde venía, qué hacía allí, por qué estaba allí. Luego, pensé: debo conocer a fondo la botella por fuera, lo que desea mostrar, antes de abrirla y dejar que su interior llegara a mi. Seguí caminando en mi paseo infinito.
Después de un tiempo, sentí que la botella estaba tibia, más tibia que el aire, y eso que la llevaba sujeta levemente del cuello como en un vaivén. Supuse que podía abrirla, me senté sobre la arena, saqué con cuidado el corcho para que no se dañara y lo primero que sentí desde su interior fue un aroma que nunca había sentido, era un aroma propio de esa botella, era único. Mire hacia adentro de la botella y pude ver el papel que contenía en un fondo distorsionado de lo que era el exterior, a causa de mirar a través del vidrio, pensé que así era como la botella veía mi mundo, ¿Era acaso el fondo de la botella su propio mundo? Imposible saberlo, no podemos entrar a la botella de otro, sólo podemos ver desde fuera. Tomé este recipiente boca abajo para ver si podía sacar el papel. Primer intento, no cayó. Segundo intento, no cayó. Algo estaba haciendo mal, así que me detuve y mire hacia el horizonte con la botella boca abajo en mi mano. De pronto el trozo de papel cayó solo. Apenas rozó la arena, lo recogí, no podía dejar que algo tan interesante y preciado fuera a estropearse. Lo sostuve entre mis dedos, palpando su textura, sus bordes, temiendo en el fondo de mi acerca de lo que podía contener escrito. Tras unos segundos, la curiosidad me embargó y lo abrí, para mi sorpresa el papel se encontraba en blanco. No supe que hacer, así que me quedé con él en la mano, mientras dejaba sobre el suelo la botella vacía y dejaba el corcho sobrepuesto. Miraba mis manos y pensaba: la botella aún no confía lo suficiente en mi para poder leer lo que hay en su interior, debo esperar. Pasado tiempo, quién sabe cuanto empezaron a dibujarse unas pequeñas letras en el papel antes desprovisto de tinta. Al leerlo por un momento sentí como mi pulso bajaba y mi respiración se suavizaba. Me dio paz, me sentí muy tranquila, mis mejillas estaban humedecidas por un algo salado y muy cálido que no era agua de mar. Pude respirar profundamente y decir: Gracias.
Las palabras que en ese papel aparecían eran estas:
"No sé realmente quien seas, sólo sé que nuestros caminos se han encontrado de algún modo en esta vida. Puede que nunca nos lleguemos a conocer totalmente, es lo más probable, pero ahora ya conoces parte de mi, de mi interior y yo conozco parte de ti. Nuestras vidas de ahora en adelante serán distintas, tenemos una parte de nosotros en el otro, compartimos algo, eso que podrías llamar amistad, cariño de amigos. No te pediré que no me decepciones, porque sé que los humanos no somos perfectos y podemos errar, yo también lo soy, pero trataré de ser una mejor persona. No te pediré que confíes en mi, pero debes saber que yo ya confío en ti, me haz tenido entre tus manos y haz sabido esperar, eso siempre se recompensa. Podría pensarse que es descabellado confiar en un desconocido, pero tú no lo eres para mi, aunque sea en la más mínima parte y sólo por esa ínfima diferencia, puedo decirte que eres parte de mi vida, de mi camino al otro lado de esta botella. Con el tiempo podrás conocer este mundo a través de los vidrios, pero cada vez más claramente, quizás con un poco de mi forma de verlo. Así haré yo también con el tuyo. Por ahora sólo me resta decirte que tenemos el resto de la vida para conocernos. Se despide, ______________.
PD: Ese espacio vacío es donde debes poner tu nombre cuando le entregues a alguien tu amistad.
Encuentros ¿casuales?
Y cuando menos me lo esperaba apareciste ahí. Venías caminando a paso firme, preso de tus pensamientos, con la mirada un poco dura y el ceño fruncido, como si tus ideas tuviesen un acalorado debate en tu interior y escucharas atentamente lo que decían. Cuando pasaste a mi lado casi ni notaste mi presencia, de no ser porque sentiste mi mirada sobre ti, habrías seguido tu camino en rumbo a tu destino que coincidentemente era también el mio ese día. Al momento de tocar tu hombro, alzaste la mirada y pude notar como al darte cuenta de que era yo a quien mirabas, tu rostro de apariencia tosca y lejana se redibujaba en suaves lineas que esbozaban una leve sonrisa. Qué hermoso regalo para una persona como yo en una mañana tan gris entre esas paredes heladas que la conforman la Facultad. A pesar de tu frialdad típica de una perezosa mañana aún esclava de Morfeo, pude sentir ese aire cálido que manaba de ese gesto tan simple y sobrio.
No recuerdo cual fue el intercambio de palabras desde ese momento, lo único que mi mente alberga es el pensamiento que rondaba mi cabeza mientras las palabras revoloteaban de un lado al otro: por qué si es hoy no puede ser siempre. Y me llené la cabeza de bobas teorías acerca del porqué de las cosas, del porqué de esa situación, de ese día; el porqué de haberte conocido, así como he conocido a tantos otros parecidos a ti, pero que no tenían el poder de alegrarme la mañana con su sonrisa.
No recuerdo cual fue el intercambio de palabras desde ese momento, lo único que mi mente alberga es el pensamiento que rondaba mi cabeza mientras las palabras revoloteaban de un lado al otro: por qué si es hoy no puede ser siempre. Y me llené la cabeza de bobas teorías acerca del porqué de las cosas, del porqué de esa situación, de ese día; el porqué de haberte conocido, así como he conocido a tantos otros parecidos a ti, pero que no tenían el poder de alegrarme la mañana con su sonrisa.
sábado, 2 de julio de 2011
Nuestras vidas, sueños compartidos son
Sentí tu felicidad... Se notaba en tus ojos y en tu sonrisa que había paz al fin. Te movías como si fueras al compás de la brisa. Era como sentir un latido a cada movimiento tuyo en aquel paisaje.
No pude evitar sentirme feliz por aquella preciosa escena que representaba en su más pura forma a la niñez que uno cree perder, esa parte de ti acaramelada y tan parecida al aroma de un chocolate caliente...
Parecía que las horas fuesen para ti, y el momento y el lugar fuesen eterno y preciso a la vez. Parecía que nada te faltaba, todo era y no podía ser más perfecto. Quizás fue porque te recordó tus viejos sueños de la infancia, esas emociones inquebrantables, ilusiones que sentiste que, aunque ajenas, eran similares a las tuyas. Te identificaste con el momento, con todo lo que allí pasaba y acompasaste tu ritmo interior a eso. Sentiste parte de tu vida en la vida del otro, y creíste que se parecía a ti.
Y mientras, yo pasivamente te observaba, en silencio, como se observa a una mariposa revolotear cerca de una flor: atrayente cuadro con una pequeña magia que inexplicablemente irradian el actor y su escenario en ese momento.
...Tantas cosas pasaron por mi mente. Tantas cosas que de seguro no entenderías. Son bobas, lo sé, pero en algún punto para mi son importantes.
Cosas como esta son las que le dan sentido a todo, después de verte en tu parte casi más básica como humano, como un niño, transparente, sonriéndole a las cosas simples que la vida te da, pero que son valiosas para ti (y para mi) desde tu mente que solo busca un lugar para sentirse en casa y descansar.
No pude evitar sentirme feliz por aquella preciosa escena que representaba en su más pura forma a la niñez que uno cree perder, esa parte de ti acaramelada y tan parecida al aroma de un chocolate caliente...
Parecía que las horas fuesen para ti, y el momento y el lugar fuesen eterno y preciso a la vez. Parecía que nada te faltaba, todo era y no podía ser más perfecto. Quizás fue porque te recordó tus viejos sueños de la infancia, esas emociones inquebrantables, ilusiones que sentiste que, aunque ajenas, eran similares a las tuyas. Te identificaste con el momento, con todo lo que allí pasaba y acompasaste tu ritmo interior a eso. Sentiste parte de tu vida en la vida del otro, y creíste que se parecía a ti.
Y mientras, yo pasivamente te observaba, en silencio, como se observa a una mariposa revolotear cerca de una flor: atrayente cuadro con una pequeña magia que inexplicablemente irradian el actor y su escenario en ese momento.
...Tantas cosas pasaron por mi mente. Tantas cosas que de seguro no entenderías. Son bobas, lo sé, pero en algún punto para mi son importantes.
Cosas como esta son las que le dan sentido a todo, después de verte en tu parte casi más básica como humano, como un niño, transparente, sonriéndole a las cosas simples que la vida te da, pero que son valiosas para ti (y para mi) desde tu mente que solo busca un lugar para sentirse en casa y descansar.
jueves, 30 de junio de 2011
Acariciando sueños
Y es así como cada vez que siento el peso de tu indiferencia en mi, me congelo, como una gota de agua que se convierte en escarcha.
Es tan distinto cuando te siento cerca... tus dedos como susurro por mi espalda, se deslizan cálidos, me hacen sentir que estamos en la misma frecuencia, que hay algo común entre nosotros que nos diferencia del resto. Es como una conexión especial. No es necesario decir, sólo eso basta, nada más eso. Quizás una mirada. Una sonrisa con la mirada, tal vez con un trasfondo agridulce producto de las frustraciones, pero nada más. Agregar algo no sería más que aparatosos accesorios para estorbar lo que ya se ha dicho.
Es tan distinto cuando te siento cerca... tus dedos como susurro por mi espalda, se deslizan cálidos, me hacen sentir que estamos en la misma frecuencia, que hay algo común entre nosotros que nos diferencia del resto. Es como una conexión especial. No es necesario decir, sólo eso basta, nada más eso. Quizás una mirada. Una sonrisa con la mirada, tal vez con un trasfondo agridulce producto de las frustraciones, pero nada más. Agregar algo no sería más que aparatosos accesorios para estorbar lo que ya se ha dicho.
Sólo me gustaría decirte: No te vayas.
Siempre pensamos lo mismo...
Conociendo a un extraño
Creo que nunca te dije cómo empecé a hablarte... o mejor dicho, por qué.
Tal vez sea porque nunca lo había pensado, hasta ahora. Y ahora, que analizo la idea me parece descabellada.
Hay muchas cosas que uno espera en los demás y no se dan; hay muchas cosas que uno jamás se imagina y se asombra cuando las ve en el otro. Creo que esa última idea representa lo que me vino a la mente el momento en que pensé esto: nunca tuve una expectativa acerca de ti y, por eso, es que ahora hay muchas cosas de ti que me asombran y refuerzan esto que se lleva dentro. Nunca pensé. Ese es el punto. Y a decir verdad, es la mejor manera de sentirse-pensar al conocer a alguien, simplemente: nada. No existe decepción, no existen ilusiones bobas de lo que el otro podría ser. El ir sin prejuicios abre todas las opciones, no cierra puertas crea vías.
Ciertamente ha sido genial conocerte. Espero que algún día pienses lo mismo y te acerques a hablarme.
Tal vez sea porque nunca lo había pensado, hasta ahora. Y ahora, que analizo la idea me parece descabellada.
Hay muchas cosas que uno espera en los demás y no se dan; hay muchas cosas que uno jamás se imagina y se asombra cuando las ve en el otro. Creo que esa última idea representa lo que me vino a la mente el momento en que pensé esto: nunca tuve una expectativa acerca de ti y, por eso, es que ahora hay muchas cosas de ti que me asombran y refuerzan esto que se lleva dentro. Nunca pensé. Ese es el punto. Y a decir verdad, es la mejor manera de sentirse-pensar al conocer a alguien, simplemente: nada. No existe decepción, no existen ilusiones bobas de lo que el otro podría ser. El ir sin prejuicios abre todas las opciones, no cierra puertas crea vías.
Ciertamente ha sido genial conocerte. Espero que algún día pienses lo mismo y te acerques a hablarme.
miércoles, 29 de junio de 2011
Reflejos a contra luz
No sé qué fue. No lo sé...
Lo único que recuerdo es haber visto tu rostro a contra luz, primero un poco difuso frente al cálido resplandor, luego más claramente. La situación no ameritaba nada, era tan sólo el ruido de los otros personajes mezclándose con el silencio de esos dulces segundos en que cerraste tus ojos y pude contemplarte sin el temor de ser descubierta. Mirarte en esa forma inofensiva y pura que mostramos al cerrar los ojos, indefensos. Era propocio para contemplarte en tu forma natural, tal como eres, sin máscaras, sin intenciones, sólo tu ser... Tan sólo un par de segundos pasaron y aquel rayo de algo inexplicable me atravesó, sentí como mi cuerpo cambió, me desarmó y me dejó durante unas fracciones de segundo con una sensación entremezclada de algo muy dulce y a la vez un miedo trémulo que me sacó de mi centro y me mantuvo así por un par de minutos. ¿Cómo es esto posible si la razón ya ha hablado y no hay más que decir? ¡Qué contradicción!
No queda más que callarlo. Gracias a Dios, nunca lo notaste.
Lo único que recuerdo es haber visto tu rostro a contra luz, primero un poco difuso frente al cálido resplandor, luego más claramente. La situación no ameritaba nada, era tan sólo el ruido de los otros personajes mezclándose con el silencio de esos dulces segundos en que cerraste tus ojos y pude contemplarte sin el temor de ser descubierta. Mirarte en esa forma inofensiva y pura que mostramos al cerrar los ojos, indefensos. Era propocio para contemplarte en tu forma natural, tal como eres, sin máscaras, sin intenciones, sólo tu ser... Tan sólo un par de segundos pasaron y aquel rayo de algo inexplicable me atravesó, sentí como mi cuerpo cambió, me desarmó y me dejó durante unas fracciones de segundo con una sensación entremezclada de algo muy dulce y a la vez un miedo trémulo que me sacó de mi centro y me mantuvo así por un par de minutos. ¿Cómo es esto posible si la razón ya ha hablado y no hay más que decir? ¡Qué contradicción!
No queda más que callarlo. Gracias a Dios, nunca lo notaste.
sábado, 25 de junio de 2011
The show must go on
Then fly away from here, anyway yeah I don't care... (8)
Eso resuena en mi cerebro mientras intento buscar un tema para escribir. Hay muchas ideas en esta loca cabeza, pero ninguna es la correcta... "correcta"... por qué demonios dije eso? Más bien ninguna es algo de lo que hoy me plazca escribir. Pero pareciera que la canción me ha ayudado.
... Durante una pausa escuchando esta canción, me ha pasado algo que hace tiempo sentía, una emoción extraña, mezcla libertad, tranquilidad y algo muy profundo que no sería correcto llamar amor, pero que se le parece... Buena canción.
Creo que ya sé que era eso... era muy similar a la sensación de ver a quien te mueve el piso... Interesante, tomando en cuenta que no hay nadie en esta habitación además de mi, de que no hablo casi con nadie en estos momentos, de que esta canción no me recuerda a nadie en especial. Simplemente algo extraño.
--------------
Pero bueno... a lo que vine:
La canción que estoy escuchando ahora, me dio un nuevo tema...
Extraño esa sensación tan especial que produce hacer un número artístico... Ensayar hasta el cansancio, una y otra vez, hasta que salga perfecto, usar el tiempo entre clases para ello, quedarse en las tardes ensayando; preparar todo para el gran día: vestuario, utilería, todo lo necesario; y el día DE... ese nerviosismo propio de la previa a enfrentarse al público, esa sensación de casi lanzarse a un abismo, reemplazada por la emoción que se experimenta cuando al música comienza y empiezas a empaparte de tu personaje, eres él en el baile, durante la canción interpretando la letra, todo tu cuerpo en ello, la adrenalina es parte de tu ser; y al final, eso que te llena y te hace en cierto modo decir valió la pena, los aplausos de la audiencia, las felicitaciones, todo eso que te hace sentir orgulloso.
¿Qué mejor? Hacer algo que te apasiona, que te llena y que además le gusta al resto. Es un negocio redondo.
Eso extraño... Esa parte de mi que deja de lado lo intelectual de todos los días, el estudio, para entregarse al baile, al canto.
Nunca he sido ni Amy Lee, ni Karen Connolly, pero creo haber hecho las cosas relativamente bien cada vez que me presenté, que aunque pocas hayan sido, fueron una de las mejores cosas que he pasado.
De todos modos sigue siendo uno de mis deseos frustrados ser una gran cantante. Algún día se hará realidad, lo sé.
Eso resuena en mi cerebro mientras intento buscar un tema para escribir. Hay muchas ideas en esta loca cabeza, pero ninguna es la correcta... "correcta"... por qué demonios dije eso? Más bien ninguna es algo de lo que hoy me plazca escribir. Pero pareciera que la canción me ha ayudado.
... Durante una pausa escuchando esta canción, me ha pasado algo que hace tiempo sentía, una emoción extraña, mezcla libertad, tranquilidad y algo muy profundo que no sería correcto llamar amor, pero que se le parece... Buena canción.
Creo que ya sé que era eso... era muy similar a la sensación de ver a quien te mueve el piso... Interesante, tomando en cuenta que no hay nadie en esta habitación además de mi, de que no hablo casi con nadie en estos momentos, de que esta canción no me recuerda a nadie en especial. Simplemente algo extraño.
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Pero bueno... a lo que vine:
La canción que estoy escuchando ahora, me dio un nuevo tema...
Extraño esa sensación tan especial que produce hacer un número artístico... Ensayar hasta el cansancio, una y otra vez, hasta que salga perfecto, usar el tiempo entre clases para ello, quedarse en las tardes ensayando; preparar todo para el gran día: vestuario, utilería, todo lo necesario; y el día DE... ese nerviosismo propio de la previa a enfrentarse al público, esa sensación de casi lanzarse a un abismo, reemplazada por la emoción que se experimenta cuando al música comienza y empiezas a empaparte de tu personaje, eres él en el baile, durante la canción interpretando la letra, todo tu cuerpo en ello, la adrenalina es parte de tu ser; y al final, eso que te llena y te hace en cierto modo decir valió la pena, los aplausos de la audiencia, las felicitaciones, todo eso que te hace sentir orgulloso.
¿Qué mejor? Hacer algo que te apasiona, que te llena y que además le gusta al resto. Es un negocio redondo.
Eso extraño... Esa parte de mi que deja de lado lo intelectual de todos los días, el estudio, para entregarse al baile, al canto.
Nunca he sido ni Amy Lee, ni Karen Connolly, pero creo haber hecho las cosas relativamente bien cada vez que me presenté, que aunque pocas hayan sido, fueron una de las mejores cosas que he pasado.
De todos modos sigue siendo uno de mis deseos frustrados ser una gran cantante. Algún día se hará realidad, lo sé.
miércoles, 22 de junio de 2011
Hablando de equilibrios...
Pareciera que de vez en cuando me embarga una paranoia que me ciega el pensamiento lógico y me impide darme cuenta de aquello que no es más que la obviedad misma...
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Esa parte subjetiva que siempre va acompañando y embalsamando nuestras ideas y opiniones, parece verse distorsionada, está demasiado emocionalizada; sin embargo, Occam no tiene la razón del todo. No siempre la respuesta es rígidamente la más simple, y es algo por decirlo así, obvio. Es como si todas las cosas fueran un equilibrio tal como un dulce menta-chocolate, fresco y a la vez cálido y suave. Son necesarias ambas vistas para hacer una buena idea acabada, lo meramente objetivo, lo simple, lo concreto, lo netamente dicho. Pero existen tantas cosas posibles de interpretar desde el otro lado que SON necesarias, que lo más subjetivo e interpretativo, lo connotativo, es esencial en este proceso.
Pero... ¿Qué hacer si se pierde alguno de los dos lados?
Pues la balanza se desequilibra, se pierde armonía, y es así como terminamos pensando cosas erróneas, diciendo cosas erróneas y en el peor de los casos, haciendo cosas de las que después nos arrepentimos porque si hubiésemos pensado un poquito más o con la cabeza fría, hubiésemos elegido una opción totalmente distinta.
Aunque los tipos de actos cometidos bajo la influencia de cualquiera de los dos extremos en ausencia del otro son distintos. Los guiados por la parte denotativa y rígida, generalmente imponen restricciones, nos negamos cosas que con un poquito de destilación de la idea podrían dar como resultado algo genial, pero influenciados por la parte racional total, nos cerramos esta puerta, le ponemos un candado y cadena invisibles que pueden ser abiertos solo con la llave que tiene la otra parte. Por otro lado, los instintos que despierta en nosotros la parte más connotativa que es más compleja y más variable, generalmente instan a interpretar las cosas de una manera quizás exagerada, paranoica y libre, por lo que nos lanzamos a un mundo en cierta forma creado por nosotros, pero que no es del todo real, y dependiendo de qué tan extrema sea la manifestación de este lado es que tan alto será nuestro edificio sobre las nubes, 1 piso, 2 pisos, un rascacielos... Abrimos puertas que deberían mantenerse cerradas por el momento, ignorando ese letrero enorme que dice: "no me abras, no es este el momento", que sólo el otro lado de nosotros puede ver, es como si esta parte emocional fuera ciega.
Y bueno, no es la idea ni andar abriendo candados a lo maleante ni andar escribiendo cosas en braile... La cosa es EQUILIBRAR ambos lados. Uno no puede reemplazar al otro, por nada del mundo. Se necesitan, son complementarios, son un complejo que debe funcionar en equipo, así como una enzima y su cofactor enzimático.
Ambos nos hacen quienes somos. Ambos nos permiten vivir en algo relativamente "normal". Ambos son lo que necesitamos.
Pam.
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Esa parte subjetiva que siempre va acompañando y embalsamando nuestras ideas y opiniones, parece verse distorsionada, está demasiado emocionalizada; sin embargo, Occam no tiene la razón del todo. No siempre la respuesta es rígidamente la más simple, y es algo por decirlo así, obvio. Es como si todas las cosas fueran un equilibrio tal como un dulce menta-chocolate, fresco y a la vez cálido y suave. Son necesarias ambas vistas para hacer una buena idea acabada, lo meramente objetivo, lo simple, lo concreto, lo netamente dicho. Pero existen tantas cosas posibles de interpretar desde el otro lado que SON necesarias, que lo más subjetivo e interpretativo, lo connotativo, es esencial en este proceso.
Pero... ¿Qué hacer si se pierde alguno de los dos lados?
Pues la balanza se desequilibra, se pierde armonía, y es así como terminamos pensando cosas erróneas, diciendo cosas erróneas y en el peor de los casos, haciendo cosas de las que después nos arrepentimos porque si hubiésemos pensado un poquito más o con la cabeza fría, hubiésemos elegido una opción totalmente distinta.
Aunque los tipos de actos cometidos bajo la influencia de cualquiera de los dos extremos en ausencia del otro son distintos. Los guiados por la parte denotativa y rígida, generalmente imponen restricciones, nos negamos cosas que con un poquito de destilación de la idea podrían dar como resultado algo genial, pero influenciados por la parte racional total, nos cerramos esta puerta, le ponemos un candado y cadena invisibles que pueden ser abiertos solo con la llave que tiene la otra parte. Por otro lado, los instintos que despierta en nosotros la parte más connotativa que es más compleja y más variable, generalmente instan a interpretar las cosas de una manera quizás exagerada, paranoica y libre, por lo que nos lanzamos a un mundo en cierta forma creado por nosotros, pero que no es del todo real, y dependiendo de qué tan extrema sea la manifestación de este lado es que tan alto será nuestro edificio sobre las nubes, 1 piso, 2 pisos, un rascacielos... Abrimos puertas que deberían mantenerse cerradas por el momento, ignorando ese letrero enorme que dice: "no me abras, no es este el momento", que sólo el otro lado de nosotros puede ver, es como si esta parte emocional fuera ciega.
Y bueno, no es la idea ni andar abriendo candados a lo maleante ni andar escribiendo cosas en braile... La cosa es EQUILIBRAR ambos lados. Uno no puede reemplazar al otro, por nada del mundo. Se necesitan, son complementarios, son un complejo que debe funcionar en equipo, así como una enzima y su cofactor enzimático.
Ambos nos hacen quienes somos. Ambos nos permiten vivir en algo relativamente "normal". Ambos son lo que necesitamos.
Pam.
martes, 21 de junio de 2011
Borrones y migajas de goma
Como si la esencia de las cosas nos entrara por la vista. Y no me refiero a perfumes, me refiero a eso trascendental y totalmente propio de cada uno. Ese no se qué, que qué se yo, que todos tenemos y nos hace ser tal cual somos. Desde la forma de ser hasta la manera de reaccionar frente a las cosas que se nos presentan...
De tantos años observándote parece que no pudiese saber más de ti; sin embargo, sé menos de ti que de cualquier cosa en el mundo y aún así, lo que yo pueda saber acerca del mundo es la nada.
Es así como a través del proceso de observar a alguien en silencio, contemplarlo simplemente puede producir muchas cosas. Pueden interpretarse un sinnúmero de elementos propios de la personalidad de la persona, de su forma de comportarse, de hábitos, de qué siente en ese minuto, incluso, para aquellos observadores con experiencia y que observan a un personaje que es abierto... podríamos decir no difícil de analizar, porque, siempre han habido y habrán personas que no se dejan analizar, ya sea por cosas que temen que sean reveladas de sus vidas, o porque simplemente no les gusta la idea de un espectador, son tímidos.
Por otro lado a pesar de que uno pueda observar a una persona durante mucho tiempo, puede que no sea realmente lo que vemos lo que en realidad la otra persona es. Por una parte, debemos considerar que el análisis que hacemos viene desde nuestro punto de vista, por lo que puede que no sea lo correcto; también puede que nuestro examinado no muestre realmente lo que/como es, sino que una cáscara, una máscara, que oculte su real forma tras ciertas características o rasgos que podríamos evidenciar y luego caer en cuenta de que la realidad no es como la pensamos en algún momento.
Por lo tanto, al hacer este tipo de análisis o escaneos, debemos ser precavidos, y acordarnos de varias cosas:
1.- Nuestro observado puede no querer ser observado, y lo estaremos incomodando con nuestra contemplación reflexiva.
2.- Como dije anteriormente, esto es desde NUESTRO punto de vista y, por lo tanto SOLO teoría. No se establecen leyes con esto, no nos sabemos el guión de la vida de la otra persona.
Ni siquiera sabemos el nuestro y pensándolo bien, eso la hace más entretenida, no?
Así entonces, observa qué hay a tu alrededor, las posibilidades son infinitas y no hay mejor ejercicio mental que pensar en las posibilidades y los posibles porqués de las cosas, verlas desde distintos puntos de vista... El pensamiento abstracto es algo que obtuvimos con el tiempo y necesito un desarrollo mental muy grande, sería un desperdicio dejarlo de lado y no fijarse en las pequeñeces, sin olvidar por cierto lo macro (nunca colar las hormigas pero dejar pasar los elefantes).
Pam
De tantos años observándote parece que no pudiese saber más de ti; sin embargo, sé menos de ti que de cualquier cosa en el mundo y aún así, lo que yo pueda saber acerca del mundo es la nada.
Es así como a través del proceso de observar a alguien en silencio, contemplarlo simplemente puede producir muchas cosas. Pueden interpretarse un sinnúmero de elementos propios de la personalidad de la persona, de su forma de comportarse, de hábitos, de qué siente en ese minuto, incluso, para aquellos observadores con experiencia y que observan a un personaje que es abierto... podríamos decir no difícil de analizar, porque, siempre han habido y habrán personas que no se dejan analizar, ya sea por cosas que temen que sean reveladas de sus vidas, o porque simplemente no les gusta la idea de un espectador, son tímidos.
Por otro lado a pesar de que uno pueda observar a una persona durante mucho tiempo, puede que no sea realmente lo que vemos lo que en realidad la otra persona es. Por una parte, debemos considerar que el análisis que hacemos viene desde nuestro punto de vista, por lo que puede que no sea lo correcto; también puede que nuestro examinado no muestre realmente lo que/como es, sino que una cáscara, una máscara, que oculte su real forma tras ciertas características o rasgos que podríamos evidenciar y luego caer en cuenta de que la realidad no es como la pensamos en algún momento.
Por lo tanto, al hacer este tipo de análisis o escaneos, debemos ser precavidos, y acordarnos de varias cosas:
1.- Nuestro observado puede no querer ser observado, y lo estaremos incomodando con nuestra contemplación reflexiva.
2.- Como dije anteriormente, esto es desde NUESTRO punto de vista y, por lo tanto SOLO teoría. No se establecen leyes con esto, no nos sabemos el guión de la vida de la otra persona.
Ni siquiera sabemos el nuestro y pensándolo bien, eso la hace más entretenida, no?
Así entonces, observa qué hay a tu alrededor, las posibilidades son infinitas y no hay mejor ejercicio mental que pensar en las posibilidades y los posibles porqués de las cosas, verlas desde distintos puntos de vista... El pensamiento abstracto es algo que obtuvimos con el tiempo y necesito un desarrollo mental muy grande, sería un desperdicio dejarlo de lado y no fijarse en las pequeñeces, sin olvidar por cierto lo macro (nunca colar las hormigas pero dejar pasar los elefantes).
Pam
:B
~Y bien, siguiendo la tradición: escribiendo cuando el tiempo, aunque siempre bien escaso, pareciera correr más apresuradamente y hacerse nada.
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He me aquí otra vez.
Muchos motivos me traen ahora a este lugar:
- La idea de tener este pedacito más íntimo de mi vida abandonado, sugerida por un lectorcillo (y pareciera que el único)
- La acumulación de cosas por hacer que parecen ser la receta perfecta de una nota entretenida por acá.
- Además pareciera que me hace falta... necesito esto, como ya lo he dicho, y de algún modo me afecta si no lo hago... pareciera ser este el porqué de esa sensación rara estos días.
me dejaré de habladurías y haré una nota decente... así como las escribía antes... por uno breves minutos...
~ bye bye ~
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He me aquí otra vez.
Muchos motivos me traen ahora a este lugar:
- La idea de tener este pedacito más íntimo de mi vida abandonado, sugerida por un lectorcillo (y pareciera que el único)
- La acumulación de cosas por hacer que parecen ser la receta perfecta de una nota entretenida por acá.
- Además pareciera que me hace falta... necesito esto, como ya lo he dicho, y de algún modo me afecta si no lo hago... pareciera ser este el porqué de esa sensación rara estos días.
me dejaré de habladurías y haré una nota decente... así como las escribía antes... por uno breves minutos...
~ bye bye ~
domingo, 5 de junio de 2011
Freak? para nada. Sarcasmo? uuyyy cómo crees.
Cómo no escribir hoy, si mi cábala para escribir son los días más atareados que puedan haber durante la semana...
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La verdad es que en este momento no se me ocurre sobre qué escribir.
Muchos posibles temas pasaron por mi cabeza esta semana, pero en el momento fueron desechados (por simples o poco relevantes), o bien fueron olvidados involuntariamente.
Lo que ahora me motiva a escribir no es más que el afán de mantener esto vivo. Este diálogo virtual con la inexistente asamblea que cada vez que entra al ciberespacio se deleita con mis bizarras reflexiones y escritos. Cosa rara, no lo crees?
Resulta interesantemente loco hablarle a un alguien inexistente, hablarle al aire por así decirlo. Hablarte. Dirigirse a un tú, cuando esto podría ser leído jamás por alguien. Es como hablar solo.
...Aunque si alguien lo leyera tendría sentido.
Cobraría todo el sentido del mundo.
Es como si le hablara a él... (Sí, como si te hablara a ti. Sí, tú, el que está leyendo esto ahora).
Jajaja. "Creo que me estoy volviendo loca " - pienso ahora riéndome. Qué escena más... [ud. dirá Sr. lector cual es la mejor palabra para este paréntesis]
Pero, qué va! La vida es para vivirla, ya sea con cordura o al borde de la insania.
Lo mejor es estar del lado bonito, pero ¿No son entretenidas, también, esas arrancadas para el lado de lo incierto?
Ahora si hablo como una verdadera loca. Todo por culpa de ese ratón!
Han de esperar la próxima entrada para leer algo un poco más conexo y con sentido. Hasta entonces, me despido.
Ofelia.
Esta entrada es una vergüenza para el blog xD
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La verdad es que en este momento no se me ocurre sobre qué escribir.
Muchos posibles temas pasaron por mi cabeza esta semana, pero en el momento fueron desechados (por simples o poco relevantes), o bien fueron olvidados involuntariamente.
Lo que ahora me motiva a escribir no es más que el afán de mantener esto vivo. Este diálogo virtual con la inexistente asamblea que cada vez que entra al ciberespacio se deleita con mis bizarras reflexiones y escritos. Cosa rara, no lo crees?
Resulta interesantemente loco hablarle a un alguien inexistente, hablarle al aire por así decirlo. Hablarte. Dirigirse a un tú, cuando esto podría ser leído jamás por alguien. Es como hablar solo.
...Aunque si alguien lo leyera tendría sentido.
Cobraría todo el sentido del mundo.
Es como si le hablara a él... (Sí, como si te hablara a ti. Sí, tú, el que está leyendo esto ahora).
Jajaja. "Creo que me estoy volviendo loca " - pienso ahora riéndome. Qué escena más... [ud. dirá Sr. lector cual es la mejor palabra para este paréntesis]
Pero, qué va! La vida es para vivirla, ya sea con cordura o al borde de la insania.
Lo mejor es estar del lado bonito, pero ¿No son entretenidas, también, esas arrancadas para el lado de lo incierto?
Ahora si hablo como una verdadera loca. Todo por culpa de ese ratón!
Han de esperar la próxima entrada para leer algo un poco más conexo y con sentido. Hasta entonces, me despido.
Ofelia.
Esta entrada es una vergüenza para el blog xD
jueves, 26 de mayo de 2011
Reflexión y catarsis de un algo sin nombre
Otra vez aquí.
Qué delicia escribir nuevamente.
Hace tiempo que no lo hacía, 1 semana ahora parece mucho para dejar pasar entre una y otra entrada.
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Esta semana ha sido corta, pero intensa. Han pasado muchas cosas. No demasiadas, pero sí muchas.
La verdad es que creo que esto, el cambio, el hecho de que esta semana haya sido distinta, me ha tenido así estos últimos dos días. ¿Así como? Con un ánimo extraño, de feliz a algo un poco sombrío. Probablemente sea culpa del sueño, que tendré que devolver el fin de semana en cuotas; tal vez la presión; quizás estoy un poco cansada por el ritmo que he llevado; tal vez hay más en la vida que lo meramente concreto que influye en nuestra vida. Obvio que si, existe. Aunque pareciera que a veces debemos ordenarlo o simplemente ignorarlo, callarlo para que el mundo de lo concreto siga su marcha sin obstáculos, sin piedras en el camino, sin cosas tontas que se saben no convenientes. Pero a veces sale el lado masoquista, por así decirlo, y ahí... queda la grande! A veces es bueno oírlo, lanzarse, intentar, sin embargo, por ahora no es esa la opción correcta a elegir. Las decisiones deben ser respetadas y las amistades valoradas.
En un intento por sacudirme este extraño humor que me ha acompañado este par de días, seguí un consejo que alguien me dio hoy. Se basaba en que uno debe escuchar la música de acuerdo a lo que siente en ese momento, es inútil escuchar algo para que te suba el ánimo y las ganas si eso no es realmente lo que sientes. Más aún, produce algo así como un efecto de acostumbramiento, por decirlo así, porque cuando de verdad sientas eso que intentas sentir con la música, será algo más de lo mismo, casi una emoción vacía. Por lo que entendí y haciendo una analogía, es como cuando te gusta mucho algo, que generalmente haces poco frecuentemente y lo comienzas a hacer como algo habitual, pierde algo de esa magia, de eso que lo hace especial e irrepetible, el sentir, en tu piel, en tu sangre que eso que sientes se ha generado espontáneamente en ti. ¿O me equivoco?
Y cito nuevamente a mi vecino de blog con su buena frase , salida quizás no de una fuente esperada, pero con excelentes resultados: disfrutar de los pequeños detalles. Excelente consejo. Muy buen tema. Tanto así que deberíamos aplicarlo siempre, en cada ocasión, incluso en esos momentos en que la oscuridad parece cubrir cada milímetro de luz alrededor y pareciera que todo lo que nos ha sucedido no es más que parte del único y negativo balance del día. Pues pareciera que no es así. Otro apoyo para mi idea de que todo pasa por algo o para algo.
¿Se ha preguntado usted, querido lector, que ha habido de bueno en el día de hoy para usted?
Pregúnteselo a si mismo y verá que hay muchas razones por las cuales disfrutar de su vida y ser feliz, ya sea con mucho o con poco.
Una de ellas es que por una u otra razón ha llegado aquí, ha leído esto y por más simple que parezca el ejercicio, ya está pensando, reflexionando o cuestionándose algunas cosas. Del todo algo positivo, no? Está pensando en este momento en su vida y en las razones que el día de hoy le ha dado para irse a dormir contento y levantarse mañana esperando lo que le depara un nuevo día. Fascinante, ¿Cierto?
Bien, luego de esta... podría decirse pequeña parte "interactiva", continúo con lo que decía.
Hablaba de que seguí estos consejos y me dispuse, al ir llegando a casa luego de un día en la Uni, a escuchar una canción que expresara como me sentía en ese momento. No me guié por la letra, solo sentí la música. Las canciones que en esos momentos fueron ideales (y que por cierto son muy buenas) fueron: Firework - Katy Perry; Fix You - Coldplay; Wishmaster - Nightwish y My sacrifice - Creed.
Buenos temas.
Me llamo la atención cuando escuché la penúltima canción enumerada arriba, que me pasó algo muy extraño. Inicialmente, me dieron ganas de correr, luego ganas de llorar seguidas de la sensación de deshacerme como convertida en agua y caer al piso. Raro, en extremo, porque mientras esa cantidad de sensaciones las sentía vividamente, mi cuerpo caminaba recta y normalmente por el pasillo del metro, sin ninguna lágrima en mi rostro, sin amagues de caer al suelo y sin acelerar el paso más que lo común.
Fue entonces cuando descubrí lo que necesitaba. Liberar esa energía.
¿Cómo?
Como primero se me ocurrió. Correr. No ahí, no en ese momento. Era algo que necesitaba hacer en la soledad de mis pensamientos o más intimamente aún, sin pensar nada. Difícil tarea, pero puede intentarse.
Al llegar finalmente a casa, hubo un pequeño cambio en el plan...
Plan B: Elíptica.
Así que me dispuse a ponerme ropa cómoda, sacar la famosa maquinita de donde estaba y subirme para hacer ejercicio.
El tiempo se pasó volando. Como si en las condiciones físicas en que me encuentro fuera común mantenerse a paso firme 1 hora. Me sorprendió. No pensé durar tanto, pero mientras más hacia, y más cansancio sentía, continuaba como guiada por una fuerza interior inagotable. Más, más, más y más...
Era agradable, como si al continuar superara un nuevo límite y estuviera un poco más cerca de mi liberación interna.
Continué así hasta que me cansé y necesité líquido de manera obligatoria.
El cansancio era y es evidente en mi, pero ¿Qué importa el cansancio si al fin lograré recuperar mi mirada de siempre en lugar de un fondo triste? O talvez eso creo. Mañana lo sabré. Puede que sea más obvio para un observador externo si hubo cambio o no.
Hasta entonces, me rendiré a las manos de Morfeo, que el sueño es mi debilidad y el cuerpo es débil, más aún cuando está cansado.
¿Qué hubo de bueno hoy para mi?
Muchas cosas... entre ellas recibir y aplicar un buen consejo. GRAN detalle para este día. ¿Qué más se puede pedir?
Qué delicia escribir nuevamente.
Hace tiempo que no lo hacía, 1 semana ahora parece mucho para dejar pasar entre una y otra entrada.
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Esta semana ha sido corta, pero intensa. Han pasado muchas cosas. No demasiadas, pero sí muchas.
La verdad es que creo que esto, el cambio, el hecho de que esta semana haya sido distinta, me ha tenido así estos últimos dos días. ¿Así como? Con un ánimo extraño, de feliz a algo un poco sombrío. Probablemente sea culpa del sueño, que tendré que devolver el fin de semana en cuotas; tal vez la presión; quizás estoy un poco cansada por el ritmo que he llevado; tal vez hay más en la vida que lo meramente concreto que influye en nuestra vida. Obvio que si, existe. Aunque pareciera que a veces debemos ordenarlo o simplemente ignorarlo, callarlo para que el mundo de lo concreto siga su marcha sin obstáculos, sin piedras en el camino, sin cosas tontas que se saben no convenientes. Pero a veces sale el lado masoquista, por así decirlo, y ahí... queda la grande! A veces es bueno oírlo, lanzarse, intentar, sin embargo, por ahora no es esa la opción correcta a elegir. Las decisiones deben ser respetadas y las amistades valoradas.
En un intento por sacudirme este extraño humor que me ha acompañado este par de días, seguí un consejo que alguien me dio hoy. Se basaba en que uno debe escuchar la música de acuerdo a lo que siente en ese momento, es inútil escuchar algo para que te suba el ánimo y las ganas si eso no es realmente lo que sientes. Más aún, produce algo así como un efecto de acostumbramiento, por decirlo así, porque cuando de verdad sientas eso que intentas sentir con la música, será algo más de lo mismo, casi una emoción vacía. Por lo que entendí y haciendo una analogía, es como cuando te gusta mucho algo, que generalmente haces poco frecuentemente y lo comienzas a hacer como algo habitual, pierde algo de esa magia, de eso que lo hace especial e irrepetible, el sentir, en tu piel, en tu sangre que eso que sientes se ha generado espontáneamente en ti. ¿O me equivoco?
Y cito nuevamente a mi vecino de blog con su buena frase , salida quizás no de una fuente esperada, pero con excelentes resultados: disfrutar de los pequeños detalles. Excelente consejo. Muy buen tema. Tanto así que deberíamos aplicarlo siempre, en cada ocasión, incluso en esos momentos en que la oscuridad parece cubrir cada milímetro de luz alrededor y pareciera que todo lo que nos ha sucedido no es más que parte del único y negativo balance del día. Pues pareciera que no es así. Otro apoyo para mi idea de que todo pasa por algo o para algo.
¿Se ha preguntado usted, querido lector, que ha habido de bueno en el día de hoy para usted?
Pregúnteselo a si mismo y verá que hay muchas razones por las cuales disfrutar de su vida y ser feliz, ya sea con mucho o con poco.
Una de ellas es que por una u otra razón ha llegado aquí, ha leído esto y por más simple que parezca el ejercicio, ya está pensando, reflexionando o cuestionándose algunas cosas. Del todo algo positivo, no? Está pensando en este momento en su vida y en las razones que el día de hoy le ha dado para irse a dormir contento y levantarse mañana esperando lo que le depara un nuevo día. Fascinante, ¿Cierto?
Bien, luego de esta... podría decirse pequeña parte "interactiva", continúo con lo que decía.
Hablaba de que seguí estos consejos y me dispuse, al ir llegando a casa luego de un día en la Uni, a escuchar una canción que expresara como me sentía en ese momento. No me guié por la letra, solo sentí la música. Las canciones que en esos momentos fueron ideales (y que por cierto son muy buenas) fueron: Firework - Katy Perry; Fix You - Coldplay; Wishmaster - Nightwish y My sacrifice - Creed.
Buenos temas.
Me llamo la atención cuando escuché la penúltima canción enumerada arriba, que me pasó algo muy extraño. Inicialmente, me dieron ganas de correr, luego ganas de llorar seguidas de la sensación de deshacerme como convertida en agua y caer al piso. Raro, en extremo, porque mientras esa cantidad de sensaciones las sentía vividamente, mi cuerpo caminaba recta y normalmente por el pasillo del metro, sin ninguna lágrima en mi rostro, sin amagues de caer al suelo y sin acelerar el paso más que lo común.
Fue entonces cuando descubrí lo que necesitaba. Liberar esa energía.
¿Cómo?
Como primero se me ocurrió. Correr. No ahí, no en ese momento. Era algo que necesitaba hacer en la soledad de mis pensamientos o más intimamente aún, sin pensar nada. Difícil tarea, pero puede intentarse.
Al llegar finalmente a casa, hubo un pequeño cambio en el plan...
Plan B: Elíptica.
Así que me dispuse a ponerme ropa cómoda, sacar la famosa maquinita de donde estaba y subirme para hacer ejercicio.
El tiempo se pasó volando. Como si en las condiciones físicas en que me encuentro fuera común mantenerse a paso firme 1 hora. Me sorprendió. No pensé durar tanto, pero mientras más hacia, y más cansancio sentía, continuaba como guiada por una fuerza interior inagotable. Más, más, más y más...
Era agradable, como si al continuar superara un nuevo límite y estuviera un poco más cerca de mi liberación interna.
Continué así hasta que me cansé y necesité líquido de manera obligatoria.
El cansancio era y es evidente en mi, pero ¿Qué importa el cansancio si al fin lograré recuperar mi mirada de siempre en lugar de un fondo triste? O talvez eso creo. Mañana lo sabré. Puede que sea más obvio para un observador externo si hubo cambio o no.
Hasta entonces, me rendiré a las manos de Morfeo, que el sueño es mi debilidad y el cuerpo es débil, más aún cuando está cansado.
¿Qué hubo de bueno hoy para mi?
Muchas cosas... entre ellas recibir y aplicar un buen consejo. GRAN detalle para este día. ¿Qué más se puede pedir?
lunes, 23 de mayo de 2011
Lectura para un día de lluvia
En días lluviosos y frías tormentas, nada mejor que un poema de GAB (<3) y un café en mano para pasar las horas de reflexión frente a una ventana... simplemente mirando la lluvia caer.
Rima III
Sacudimiento extraño
que agita las ideas,
como huracán que empuja
las olas en tropel.
Murmullo que en el alma
se eleva y va creciendo
como volcán que sordo
anuncia que va a arder.
Deformes siluetas
de seres imposibles;
paisajes que aparecen
como al través de un tul.
Colores que fundiéndose
remedan en el aire
los átomos del iris
que nadan en la luz.
Ideas sin palabras,
palabras sin sentido;
cadencias que no tienen
ni ritmo ni compás.
Memorias y deseos
de cosas que no existen;
accesos de alegría,
impulsos de llorar.
Actividad nerviosa
que no halla en qué emplearse;
sin riendas que le guíen,
caballo volador.
Locura que el espíritu
exalta y desfallece,
embriaguez divina
del genio creador...
Tal es la inspiración.
Gigante voz que el caos
ordena en el cerebro
y entre las sombras hace
la luz aparecer.
Brillante rienda de oro
que poderosa enfrena
de la exaltada mente
el volador corcel.
Hilo de luz que en haces
los pensamientos ata;
sol que las nubes rompe
y toca en el zenít.
Inteligente mano
que en un collar de perlas
consigue las indóciles
palabras reunir.
Armonioso ritmo
que con cadencia y número
las fugitivas notas
encierra en el compás.
Cincel que el bloque muerde
la estatua modelando,
y la belleza plástica
añade a la ideal.
Atmósfera en que giran
con orden las ideas,
cual átomos que agrupa
recóndita atracción.
Raudal en cuyas ondas
su sed la fiebre apaga,
oasis que al espíritu
devuelve su vigor...
Tal es nuestra razón.
Con ambas siempre en lucha
y de ambas vencedor,
tan sólo al genio es dado
a un yugo atar las dos.
Gustavo Adolfo Bécquer <3
Rima III
Sacudimiento extraño
que agita las ideas,
como huracán que empuja
las olas en tropel.
Murmullo que en el alma
se eleva y va creciendo
como volcán que sordo
anuncia que va a arder.
Deformes siluetas
de seres imposibles;
paisajes que aparecen
como al través de un tul.
Colores que fundiéndose
remedan en el aire
los átomos del iris
que nadan en la luz.
Ideas sin palabras,
palabras sin sentido;
cadencias que no tienen
ni ritmo ni compás.
Memorias y deseos
de cosas que no existen;
accesos de alegría,
impulsos de llorar.
Actividad nerviosa
que no halla en qué emplearse;
sin riendas que le guíen,
caballo volador.
Locura que el espíritu
exalta y desfallece,
embriaguez divina
del genio creador...
Tal es la inspiración.
Gigante voz que el caos
ordena en el cerebro
y entre las sombras hace
la luz aparecer.
Brillante rienda de oro
que poderosa enfrena
de la exaltada mente
el volador corcel.
Hilo de luz que en haces
los pensamientos ata;
sol que las nubes rompe
y toca en el zenít.
Inteligente mano
que en un collar de perlas
consigue las indóciles
palabras reunir.
Armonioso ritmo
que con cadencia y número
las fugitivas notas
encierra en el compás.
Cincel que el bloque muerde
la estatua modelando,
y la belleza plástica
añade a la ideal.
Atmósfera en que giran
con orden las ideas,
cual átomos que agrupa
recóndita atracción.
Raudal en cuyas ondas
su sed la fiebre apaga,
oasis que al espíritu
devuelve su vigor...
Tal es nuestra razón.
Con ambas siempre en lucha
y de ambas vencedor,
tan sólo al genio es dado
a un yugo atar las dos.
Gustavo Adolfo Bécquer <3
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