Existen experiencias que nos llenan de luz, por así decirlo...
Esta, en especial me llenó de esa luz, hecha de paz interior, alegría y un reencantamiento con el interés por aquellos que están más allá de la propia piel.
Iba caminando hacia el metro que está cerca de mi casa, camino a la casa del Sebi... de repente apareció un perrito, pequeño, pequeño, como un cachorrito. De pelaje negro con pelo largo, ojos brillantes y una expresión que parecía como si me estuviera sonriendo cuando pasé y le dije tiernamente: hola perrito! :)
Un par de pasos más adelante, algo me tocó el corazón, me pregunté si aquel pequeño animalito tendría sed. Me detuve, me saqué los audífonos y me dovolví, me agaché frente a donde el seguía mirándome y le hable como si fuera mi perro. Busqué en mi bolso mi botella de agua, por casualidades de la vida, había tirado en el suelo como basura, un vaso desechable dejado irresponsablemente ahí por alguien que claramente no se interesaba por contaminar. Sin embargo, para la situación, aquella basura me pareció el instrumento perfecto. Abrí mi botella, le eché un poco de agua, lo enjuagué y volví a echarle agua, esta vez hasta casi la mitad. Se lo acerqué al perrito que me miraba sin entender muy bien que pasaba, pero sin dejar de mover su colita. Le dije que tomara, le mostré que era agua y comenzó a tomar del vaso, cabía casi toda su cabecita en el, si era tan chuiquito! Luego de varios segundos y tragos de agua, se asomó fuera del recipiente y me miró con ojitos aún más brillantes que antes y comenzó a lamer mis manos en señal de agradecimiento mientras movía la cola. Pocas veces, por no decir nunca, me he sentido tan satisfecha por hacer algo tan simple. La verdad es que me hizo muy feliz, demasiado, tanto que en mi viaje en el metro no dejé de sonreír. Fue inevitable.
No lo he vuelto a ver, quizás era de alguien, que fue la razón por la cual no me lo traje a casa en ese momento. Sinceramente, no sé cual haya sido su destino, pero tengo la certeza de que nunca volveré a sentir algo así. O quizás si, algún día cuando pueda ayudar a mis propios pacientes.
Gracias por esta experiencia :)
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A veces para descubrir las cosas hermosas de la vida, sólo debes abrir los ojos
lunes, 30 de julio de 2012
sábado, 28 de julio de 2012
Fechas
No escribo hace tiempo - pensé. Abrí, entonces mi blog y miré perplejamente una información concreta, que mi mente no había dimensionado, no escribía hace 2 meses.
¿Cómo es eso posible? - me interrogué. Es hora de volver a casa :)
Te he extrañado, pero ya estoy aquí.
¿Cómo es eso posible? - me interrogué. Es hora de volver a casa :)
Te he extrañado, pero ya estoy aquí.
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