Muchas veces debes dejar que las cosas pasen, que sea todo a su ritmo y dejar de preocuparte por hacer que algo pase, que alguien aparezca. A veces sólo basta con hacer lo propicio para que se de lo que quieres, más que provocar directamente lo que quieres. Fallar es frustrante, sobretodo si das todo de ti, pero si quieres algo y dices: haré esto de mi parte para obtenerlo y si se da bien, sino, será en otra ocasión; es mucho más difícil terminar en una ilusión frustrada y el ánimo destruido.
Las cosas se hacen más simples, todo se vuelve más fácil, la vida tiene menos frustraciones y es más delicioso disfrutar de aquello que resulta. No es un "esperar a que todos mis problemas se solucionen" sino una forma distinta de ver los desafíos y los problemas, más que como un ataque, como una oportunidad. Dar el pie para su solución, trabajar en ellos, pero sin que te consuman la vida. Sin obsesionarse...
...Obsesionarse.... interesante palabra para alguien como yo...
Curiosamente este escrito nace de un problema, con el que me obsesioné un tiempo y que luego descubrí que era mejor "dejar de hacerme problema por ello" y dejé que siguiera su cauce natural, propiciar que las cosas sucedieran para resolver el problema, pero dejando las variables a libre acción, sin preocuparme, simplemente esperando el resultado ¿Qué más podía hacer si no dependía de mi? Y convertí mi problema en una oportunidad.
Y esta oportunidad, parece que marcha de maravilla... aún no sé cuál será la resolución de esta ventana en la vida, pero las señales me dicen que va por buen camino. Sólo puedo sentarme a esperar a ver qué sucede y que la vida me sorprenda. Y si las cosas van mal, qué más da, hay cientos de oportunidades en la vida, sólo hay que escogerlas.

He vuelto a recordar, lo maravilloso que es disfrutar de las cosas simples de la vida.
Y me siento muy feliz, como no lo había sido en mucho tiempo.
Gracias por esto.
