jueves, 30 de junio de 2011

Acariciando sueños

Y es así como cada vez que siento el peso de tu indiferencia en mi, me congelo, como una gota de agua que se convierte en escarcha.
Es tan distinto cuando te siento cerca... tus dedos como susurro por mi espalda, se deslizan cálidos, me hacen sentir que estamos en la misma frecuencia, que hay algo común entre nosotros que nos diferencia del resto. Es como una conexión especial. No es necesario decir, sólo eso basta, nada más eso. Quizás una mirada. Una sonrisa con la mirada, tal vez con un trasfondo agridulce producto de las frustraciones, pero nada más. Agregar algo no sería más que aparatosos accesorios para estorbar lo que ya se ha dicho. 
Sólo me gustaría decirte: No te vayas
Siempre pensamos lo mismo...  

Conociendo a un extraño

Creo que nunca te dije cómo empecé a hablarte... o mejor dicho, por qué.
Tal vez sea porque nunca lo había pensado, hasta ahora. Y ahora, que analizo la idea me parece descabellada.
Hay muchas cosas que uno espera en los demás y no se dan; hay muchas cosas que uno jamás se imagina y se asombra cuando las ve en el otro. Creo que esa última idea representa lo que me vino a la mente el momento en que pensé esto: nunca tuve una expectativa acerca de ti y, por eso, es que ahora hay muchas cosas de ti que me asombran y refuerzan esto que se lleva dentro. Nunca pensé. Ese es el punto. Y a decir verdad, es la mejor manera de sentirse-pensar al conocer a alguien, simplemente: nada. No existe decepción, no existen ilusiones bobas de lo que el otro podría ser. El ir sin prejuicios abre todas las opciones, no cierra puertas crea vías.
Ciertamente ha sido genial conocerte. Espero que algún día pienses lo mismo y te acerques a hablarme.

miércoles, 29 de junio de 2011

Reflejos a contra luz

No sé qué fue. No lo sé...
Lo único que recuerdo es haber visto tu rostro a contra luz, primero un poco difuso frente al cálido resplandor, luego más claramente. La situación no ameritaba nada, era tan sólo el ruido de los otros personajes mezclándose con el silencio de esos dulces segundos en que cerraste tus ojos y pude contemplarte sin el temor de ser descubierta. Mirarte en esa forma inofensiva y pura que mostramos al cerrar los ojos, indefensos. Era propocio para contemplarte en tu forma natural, tal como eres, sin máscaras, sin intenciones, sólo tu ser... Tan sólo un par de segundos pasaron y aquel rayo de algo inexplicable me atravesó, sentí como mi cuerpo cambió, me desarmó y me dejó durante unas fracciones de segundo con una sensación entremezclada de algo muy dulce y a la vez un miedo trémulo que me sacó de mi centro y me mantuvo así por un par de minutos. ¿Cómo es esto posible si la razón ya ha hablado y no hay más que decir? ¡Qué contradicción!
No queda más que callarlo. Gracias a Dios, nunca lo notaste.

sábado, 25 de junio de 2011

The show must go on

Then fly away from here, anyway yeah I don't care... (8)

Eso resuena en mi cerebro mientras intento buscar un tema para escribir. Hay muchas ideas en esta loca cabeza, pero ninguna es la correcta... "correcta"... por qué demonios dije eso? Más bien ninguna es algo de lo que hoy me plazca escribir. Pero pareciera que la canción me ha ayudado.

... Durante una pausa escuchando esta canción, me ha pasado algo que hace tiempo sentía, una emoción extraña, mezcla libertad, tranquilidad y algo muy profundo que no sería correcto llamar amor, pero que se le parece... Buena canción.

Creo que ya sé que era eso... era muy similar a la sensación de ver a quien te mueve el piso... Interesante, tomando en cuenta que no hay nadie en esta habitación además de mi, de que no hablo casi con nadie en estos momentos, de que esta canción no me recuerda a nadie en especial. Simplemente algo extraño.

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Pero bueno... a lo que vine:

La canción que estoy escuchando ahora, me dio un nuevo tema...

Extraño esa sensación tan especial que produce hacer un número artístico... Ensayar hasta el cansancio, una y otra vez, hasta que salga perfecto, usar el tiempo entre clases para ello, quedarse en las tardes ensayando; preparar todo para el gran día: vestuario, utilería, todo lo necesario; y el día DE... ese nerviosismo propio de la previa a enfrentarse al público, esa sensación de casi lanzarse a un abismo, reemplazada por la emoción que se experimenta cuando al música comienza y empiezas a empaparte de tu personaje, eres él en el baile, durante la canción interpretando la letra, todo tu cuerpo en ello, la adrenalina es parte de tu ser; y al final, eso que te llena y te hace en cierto modo decir valió la pena, los aplausos de la audiencia, las felicitaciones, todo eso que te hace sentir orgulloso.
¿Qué mejor? Hacer algo que te apasiona, que te llena y que además le gusta al resto. Es un negocio redondo.

Eso extraño... Esa parte de mi que deja de lado lo intelectual de todos los días, el estudio, para entregarse al baile, al canto.
Nunca he sido ni Amy Lee, ni Karen Connolly, pero creo haber hecho las cosas relativamente bien cada vez que me presenté, que aunque pocas hayan sido, fueron una de las mejores cosas que he pasado.

De todos modos sigue siendo uno de mis deseos frustrados ser una gran cantante. Algún día se hará realidad, lo sé.

miércoles, 22 de junio de 2011

Hablando de equilibrios...

Pareciera que de vez en cuando me embarga una paranoia que me ciega el pensamiento lógico y me impide darme cuenta de aquello que no es más que la obviedad misma...

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Esa parte subjetiva que siempre va acompañando y embalsamando nuestras ideas y opiniones, parece verse distorsionada, está demasiado emocionalizada; sin embargo, Occam no tiene la razón del todo. No siempre la respuesta es rígidamente la más simple, y es algo por decirlo así, obvio. Es como si todas las cosas fueran un equilibrio tal como un dulce menta-chocolate, fresco y a la vez cálido y suave. Son necesarias ambas vistas para hacer una buena idea acabada, lo meramente objetivo, lo simple, lo concreto, lo netamente dicho. Pero existen tantas cosas posibles de interpretar desde el otro lado que SON necesarias, que lo más subjetivo e interpretativo, lo connotativo, es esencial en este proceso.

Pero... ¿Qué hacer si se pierde alguno de los dos lados?
Pues la balanza se desequilibra, se pierde armonía, y es así como terminamos pensando cosas erróneas, diciendo cosas erróneas y en el peor de los casos, haciendo cosas de las que después nos arrepentimos porque si hubiésemos pensado un poquito más o con la cabeza fría, hubiésemos elegido una opción totalmente distinta.
Aunque los tipos de actos cometidos bajo la influencia de cualquiera de los dos extremos en ausencia del otro son distintos. Los guiados por la parte denotativa y rígida, generalmente imponen restricciones, nos negamos cosas que con un poquito de destilación de la idea podrían dar como resultado algo genial, pero influenciados por la parte racional total, nos cerramos esta puerta, le ponemos un candado y cadena invisibles que pueden ser abiertos solo con la llave que tiene la otra parte. Por otro lado, los instintos que despierta en nosotros la parte más connotativa que es más compleja y más variable, generalmente instan a interpretar las cosas de una manera quizás exagerada, paranoica y libre, por lo que nos lanzamos a un mundo en cierta forma creado por nosotros, pero que no es del todo real, y dependiendo de qué tan extrema sea la manifestación de este lado es que tan alto será nuestro edificio sobre las nubes, 1 piso, 2 pisos, un rascacielos... Abrimos puertas que deberían mantenerse cerradas por el momento, ignorando ese letrero enorme que dice: "no me abras, no es este el momento", que sólo el otro lado de nosotros puede ver, es como si esta parte emocional fuera ciega.

Y bueno, no es la idea ni andar abriendo candados a lo maleante ni andar escribiendo cosas en braile... La cosa es EQUILIBRAR ambos lados. Uno no puede reemplazar al otro, por nada del mundo. Se necesitan, son complementarios, son un complejo que debe funcionar en equipo, así como una enzima y su cofactor enzimático.

Ambos nos hacen quienes somos. Ambos nos permiten vivir en algo relativamente "normal". Ambos son lo que necesitamos.



Pam.

martes, 21 de junio de 2011

Borrones y migajas de goma

Como si la esencia de las cosas nos entrara por la vista. Y no me refiero a perfumes, me refiero a eso trascendental y totalmente propio de cada uno. Ese no se qué, que qué se yo, que todos tenemos y nos hace ser tal cual somos. Desde la forma de ser hasta la manera de reaccionar frente a las cosas que se nos presentan...

De tantos años observándote parece que no pudiese saber más de ti; sin embargo, sé menos de ti que de cualquier cosa en el mundo y aún así, lo que yo pueda saber acerca del mundo es la nada.


Es así como a través del proceso de observar a alguien en silencio, contemplarlo simplemente puede producir muchas cosas. Pueden interpretarse un sinnúmero de elementos propios de la personalidad de la persona, de su forma de comportarse, de hábitos, de qué siente en ese minuto, incluso, para aquellos observadores con experiencia y que observan a un personaje que es abierto... podríamos decir no difícil de analizar, porque, siempre han habido y habrán personas que no se dejan analizar, ya sea por cosas que temen que sean reveladas de sus vidas, o porque simplemente no les gusta la idea de un espectador, son tímidos.
Por otro lado a pesar de que uno pueda observar a una persona durante mucho tiempo, puede que no sea realmente lo que vemos lo que en realidad la otra persona es. Por una parte, debemos considerar que el análisis que hacemos viene desde nuestro punto de vista, por lo que puede que no sea lo correcto; también puede que nuestro examinado no muestre realmente lo que/como es, sino que una cáscara, una máscara, que oculte su real forma tras ciertas características o rasgos que podríamos evidenciar y luego caer en cuenta de que la realidad no es como la pensamos en algún momento.

Por lo tanto, al hacer este tipo de análisis o escaneos, debemos ser precavidos, y acordarnos de varias cosas:
1.- Nuestro observado puede no querer ser observado, y lo estaremos incomodando con nuestra contemplación reflexiva.
2.- Como dije anteriormente, esto es desde NUESTRO punto de vista y, por lo tanto SOLO teoría. No se establecen leyes con esto, no nos sabemos el guión de la vida de la otra persona.
Ni siquiera sabemos el nuestro y pensándolo bien, eso la hace más entretenida, no?


Así entonces, observa qué hay a tu alrededor, las posibilidades son infinitas y no hay mejor ejercicio mental que pensar en las posibilidades y los posibles porqués de las cosas, verlas desde distintos puntos de vista... El pensamiento abstracto es algo que obtuvimos con el tiempo y necesito un desarrollo mental muy grande, sería un desperdicio dejarlo de lado y no fijarse en las pequeñeces, sin olvidar por cierto lo macro (nunca colar las hormigas pero dejar pasar los elefantes).


Pam

:B

~Y bien, siguiendo la tradición: escribiendo cuando el tiempo, aunque siempre bien escaso, pareciera correr más apresuradamente y hacerse nada.
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He me aquí otra vez.
Muchos motivos me traen ahora a este lugar:
- La idea de tener este pedacito más íntimo de mi vida abandonado, sugerida por un lectorcillo (y pareciera que el único)
- La acumulación de cosas por hacer que parecen ser la receta perfecta de una nota entretenida por acá.
- Además pareciera que me hace falta... necesito esto, como ya lo he dicho, y de algún modo me afecta si no lo hago... pareciera ser este el porqué de esa sensación rara estos días.



me dejaré de habladurías y haré una nota decente... así como las escribía antes... por uno breves minutos...

~ bye bye ~

domingo, 5 de junio de 2011

Freak? para nada. Sarcasmo? uuyyy cómo crees.

Cómo no escribir hoy, si mi cábala para escribir son los días más atareados que puedan haber durante la semana...
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La verdad es que en este momento no se me ocurre sobre qué escribir.
Muchos posibles temas pasaron por mi cabeza esta semana, pero en el momento fueron desechados (por simples o poco relevantes), o bien fueron olvidados involuntariamente.

Lo que ahora me motiva a escribir no es más que el afán de mantener esto vivo. Este diálogo virtual con la inexistente asamblea que cada vez que entra al ciberespacio se deleita con mis bizarras reflexiones y escritos. Cosa rara, no lo crees?
Resulta interesantemente loco hablarle a un alguien inexistente, hablarle al aire por así decirlo. Hablarte. Dirigirse a un tú, cuando esto podría ser leído jamás por alguien. Es como hablar solo.

...Aunque si alguien lo leyera tendría sentido.
Cobraría todo el sentido del mundo.
Es como si le hablara a él... (Sí, como si te hablara a ti. Sí, tú, el que está leyendo esto ahora).


Jajaja. "Creo que me estoy volviendo loca " - pienso ahora riéndome. Qué escena más... [ud. dirá Sr. lector cual es la mejor palabra para este paréntesis]
Pero, qué va! La vida es para vivirla, ya sea con cordura o al borde de la insania.
Lo mejor es estar del lado bonito, pero ¿No son entretenidas, también, esas arrancadas para el lado de lo incierto?
Ahora si hablo como una verdadera loca. Todo por culpa de ese ratón!
Han de esperar la próxima entrada para leer algo un poco más conexo y con sentido. Hasta entonces, me despido.

Ofelia.

Esta entrada es una vergüenza para el blog xD