domingo, 9 de octubre de 2011

Si me preguntas por qué...

Porque hay tantas cosas que me aterran.
Porque hay tantas cosas que me hacen dudar.
Porque hay tantas culpas.
Porque hay tantos hermosos momentos.
Porque la vida continúa.
Porque quedo atrapada en los instantes.
Porque a veces mi mente no piensa.
Porque otras veces pienso demasiado.
Porque a veces quisiera tan sólo irme y dejarlo todo.
Porque a veces creo que este es el único lugar en el mundo en que debería estar.
Porque siento miedo.
Porque también puedo sentir amor.
Porque soy feliz.
Porque respiramos a la vez.
Porque no hay amor sin odio.
Porque no hay buenos momentos sin malos con los cuales compararlos.
Porque no hay peor y a la vez mejor don, que el no saber qué sucedería si hubiésemos tomado el otro camino.
Porque me serenas.
Porque me estremeces.
Porque me pierdo en esa mirada.
Porque a veces quiero.
Porque a veces no quiero.
Porque todo me da vueltas.
Porque me ahogo en un vaso de agua.
Porque no puedo dejar de pensar.
Porque no he pensado tanto.
Porque simplemente mi vida es distinta.
Porque soy presa de la ambivalencia.
Porque intento objetivar todo.
Porque tengo la certeza de que todo es subjetivo.
Porque me recuerdas que estoy viva.
Porque sin querer a veces olvido las cosas importantes.
Porque recuerdo cosas innecesarias.
Porque pienso que las cosas eran más fáciles antes.
Porque pienso que las cosas son más hermosas ahora.
Porque me siento diferente.
Porque he cambiado.
Porque he aprendido.
Porque he querido llorar con todas mis fuerzas.
Porque le pertenezco al resto.
Porque no le pertenezco al resto.
Porque puedo ser algo y a la vez no serlo.
Porque puedo tener lo que quiero.
Porque puedo querer lo que tengo.
Porque puedo no querer lo que tengo.
Porque me siento segura en ti.
Porque contigo mi piso es de agua y el techo es de vidrio.
Porque olvidas quien soy.
Porque olvidas quien no soy.
Porque me enseñas.
Porque aprendemos juntos.
Porque el camino es largo.
Porque el camino es corto.
Porque el camino es más ameno a tu lado.
Porque es bueno conversar.
Porque es maravilloso caminar en silencio.
Porque puedo tocarte y sentirte conmigo.
Porque puedo sentirte sin tocarte.
Porque me inspiras.
Porque me quieres.
Porque me dejas de querer.
Porque me analizas.
Porque te analizo.
Porque nos miramos.
Porque nos ignoramos.
Porque hay secretos.
Porque hay verdades.
Porque todo existe tal como es.
Porque quisiera hacer muchas cosas y a la vez ninguna.
Porque soy vanidosa.
Porque soy sencilla.
Porque soy amable.
Porque soy odiosa.
Porque soy sensible.
Porque puedo ser fuerte.
Porque puedo ser celosa.
Porque soy comprensiva.
Porque soy capaz de ver mis errores.
Porque esto es nuevo.
Porque le temo a lo nuevo.
Porque soy curiosa.
Porque soy influenciable.
Porque me equivoco.
Porque no sigo mis propios consejos.
Porque me gusta escribir.
Porque me gusta dibujar.
Porque soy una idealista.
Porque soy una soñadora.
Porque nunca tendré todo lo que quiero.
Porque nunca voy a querer todo lo que necesite.
Porque me cuesta pedir ayuda.
Porque puedo ser orgullosa.
Porque he podido cambiar esta vara rígida por una espiga.
Porque le temo a este cambio.
Porque la libertad también ata.
Porque las cosas establecidas pueden ser libres.
Porque las cosas son como las hacemos.
Porque el vivir en base a experiencias del pasado a veces no sirve.
Porque he conocido personas maravillosas.
Porque puedo entregar mi amor fácilmente.
Porque soy vulnerable.
Porque no me gusta serlo.
Porque soy así.
Porque simplemente en momentos como este me dedico a escribir.
Porque algún día lo leerás.
Porque algún día lo entenderás...

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