martes, 29 de noviembre de 2011

Aprendiendo a querer o a ser querido?

A pesar de todo, parece que esto me ha tomado por sorpresa…
Ese día que me lo dijiste, fue genial saber que lo pensabas, pero como que no procesé la información para interiorizarla en mi como una nueva verdad. Por ejemplo, cuando me lo mencionaste ligeramente en una simple frase el jueves pasado, fue extraño. No quiero decir que malo, pero extraño. De hecho, aún ahora, luego de mandado el fail de publicarlo en face sin conversarlo contigo, no es procesado 100% por mi mente. Sabes que te adoro, pero si me imagino presentándote a alguien, sería como: Sebastián…. - 2 segundos para recordar la info guardada - mi pololo.
It sounds just perfect (:

Creo que todo se debe a que nunca pensé que lograría conquistarte, llamar tanto tu atención hasta este punto. Mis escasas y desabridas experiencias en el pasado no me habían dejado buenos resultados, nunca había logrado nada más que ilusionarme con una idea efímera y demasiado perfeccionista de situaciones y personas que no me llevaron a nada. Siempre fue dar, y muy poco recibir.
… Y ahora es tan distinto J Contigo doy y recibo, y creo que ahí está mi falla en el circuito. No me he hecho la costumbre de que me quieran, siempre sólo yo quería y era unidireccional. Es muy lindo, (es hermoso) sentir que me quieres, saberlo, darme cuenta por todo lo que haces, incluso sin darte cuenta, por mi. Y no sólo correspondes mi amor por ti, también y en cierta forma derivado de esto, me acompañas, me guías, y me animas en distintos caminos. Sabes que me gusta mandar, ser líder, ser fuerte en el grupo; sin embargo, sabes que en el fondo soy débil, que a veces también necesito dejarlo y ser yo quien sea aconsejada, guiada o ignorada. Siento que me entiendes, que me respaldas, que tengo tu apoyo si lo necesito, que te importa que sea feliz, que esté bien. Te digo algo? Pocas personas se preocupan tanto por mi y “devuelven” por así decirlo lo que hago por los demás que puede ser poco, pero a veces me sobrepasa. También lloro. Mis alas a veces también se rompen, pero tengo a alguien quien puede intentar repararlas y darme un beso para sentirme mejor.
Espero poder en algún momento, significar aunque sea un poquito de esto para ti.
Gracias por iluminar mis días.

Quizás algún día sea capaz de explicar con palabras que es aquello que haces en mi día a día, en mi vida. Aún no soy tan diestra, ni tan docta, pero puedo decirte con sinceridad que es algo único, adictivo y más que maravilloso.



When no one else can understand me
When everything I do is wrong
You give me hope and consolation
You give me strength to carry on

And you’re always there
To lend a hand in everything I do
That’s de wonder
The wonder of you

And when you smile de world is brighter
You touch my hand and I’m a king
Your kiss for me is worth a fortune
Your love for me is everything.

I guess I’ll never know
The reason why
You love me as you do,
That’s the wonder
The wonder of you.

And you’re always there
To lend a hand in everything I do
That’s the wonder
The wonder of you.

.- Elvis Presley.

Mi vida a través de un cristal rosa

Como siempre escribiendo en periodos de estrés… aunque esta vez no tanto…
No ha habido tanto que hacer, o quizás yo no he hecho todo lo que he debido hacer. Ahora es un claro ejemplo, debería estudiar embrio; sin embargo, me dedico a escribir esto. Pese a ello, esto NO ES UNA PÉRDIDA DE TIEMPO, para nada, es parte de mi y no hacerlo sería como negar esa parte de mi personalidad que es únicamente mía, que me hace sentirme yo.
Creo que una de las cosas que me ha permitido seguir normal, (“normal”) sin desesperarme o entrar en pánico por tanta cosa que hacer, es que me siento feliz, muy feliz. Este tiempo ha sido uno de aquellos en que todo parece sonreírte, en que las cosas trabajan en una perfecta armonía para que todo se sincronice perfectamente. Debo considerar que además, por este estado de éxtasis, a veces las cosas malas pueden verse buenas. No digo que me saqué un 20 en anato y salte de alegría, pero puedo verlo desde el lado b. Creo que esto pasa por 2 cosas: porque uno es capaz de verlo desde un nuevo ángulo, gracias a una apertura de mente; y, porque en cierta forma el como te sientas ya no te afecta sólo a ti, sino que también aunque sea en mínima medida a alguien más. No quieres que el otro esté triste porque tú lo estás, no es la idea. De modo que ambas cosas, funcionando juntas hacen un gran equipo que permite que la vida se vea simplemente perfecta.

martes, 22 de noviembre de 2011

Días como segundos

Me resultó muy extraño estar hablando con un amigo que la última vez que lo vi, me dijo que pensaba viajar al día siguiente, volver a su hogar. Parecía que había sido hace poco, ayer, quizás hace 2 días. Sin embargo, me di cuenta un par de segundos después que fue el jueves. Hoy es martes.

 Casi una semana ha pasado y pareciera que fueran un par de días. Y es que cuando se vive acelerado por el ritmo de las pruebas en la u, el dormir poco  y las cosas por hacer tanto productivas como inútiles, parece que el día se fuera en un suspiro. Por otro lado, estos días han traído profundas conversaciones y hermosos momentos, que parecieran ser tanto en un plazo tan corto, como si pidiendo un deseo a los pocos segundos se hiciera realidad.

Todo es tan relativo...

Sólo espero que algún día, cuando esté cerca de mi muerte pueda recordar las cosas en mi vida de esa manera: las tediosas como breves instantes y, esas pequeñas grandes cosas que sazonan la vida, pueda verlas acumuladas en montones en un par de días o tal vez semanas, meses o años,  así como mis guías de anato se convierten en una torre sobre mi escritorio. Espero poder decir HE VIVIDO.

Lo que me reconforta es que ya puedo decir que he vivido, aunque no aún con mayúsculas...

lunes, 14 de noviembre de 2011

Mensajes implícitos

Y desperdiciando nuevamente horas y minutos de estudio, me dejé atrapar por la televisión. Una película que ya había visto y que era bastante buena, acababa de empezar. Me quedé viéndola y disfruté de ella, de lo divertido y me relajé por cerca de 1 hora y media. Tal como la vez anterior que la había visto.
[Por cierto, la película era Mi vida en ruinas, una historia que hablaba sobre una chica que migra a Grecia para trabajar y termina siendo guía turística en una empresa que poco y nada le entrega lo que se espera de una buena agencia de viajes. Sus pasajeros eran idiotas, bobos y sin ningún interés por lo que a ella la mantenía en su trabajo, el amor por la historia griega. Durante la película se desarrolla la historia de un tour que le cambia la forma de ver las cosas y le permite ver más allá del pequeño tubo se sus ideas fijas.]
Sin embargo esta vez, cuando vi la famosa película me di cuenta de cosas bastante relevantes y rescatables en cuanto a mensajes que entrega.
- Por una parte, está el ver que uno a veces quiere obtener resultados distintos haciendo lo mismo. Sólo un loco pretendería aquello - diría cualquiera, sin darse cuenta de que muchos lo hemos hecho más de alguna vez.
- También, el poder liberarse de las ataduras que uno mismo se pone. En la película la protagonista en un momento se ve sobrepasada por el fracaso de lo que tanto se esfuerza en hacer y escribe una carta de renuncia para su jefa. Luego de eso tiene una pequeña aventura con el chofer del bus de tour que antes parecía ser una persona bastante ermitaña y poco amigable, tanto en apariencia como en su forma de ser. (Lo que lleva a otra idea acerca de no valorar a las personas por como se vean, sino ver realmente como son antes de emitir opiniones). Ante esta nueva conquista que se ve prometedora, ella duda acerca de qué hacer. Cree que como renunció y se irá de vuelta a su país no puede iniciar nada, no puede crear vínculos, por lo que intenta cerrarse en cierta forma a algo. Teme demasiado.
Todo esto apunta a que uno teme saltar sin red, arriesgarse a algo nuevo y desconocido. En un momento, cuando aún no sucedía nada entre la guía el chofer, conversan acerca de lo que significa el trabajo de él para su vida, y es que no hay mejor trabajo que poder conducir a hermosos lugares que son tan bellos como si fuera música congelada, que es dirigida por un director de orquesta que congela el sonido, y él, tiene el mejor asiento. Ella le pregunta si no piensa en algo más, si no planea la vida, a lo que él responde:

¿Cómo planeas la vida?

Bastante razón tiene, y esa es otra enseñanza, por así decirlo de la peli. Nadie sabe qué pasará, entonces cómo puedes planear lo que vas a hacer el resto de tu vida? Pareciera que la mejor opción es preferir ciertas cosas y tratar de buscar las oportunidades de conseguirlas, si se dan tomarlas y si no se dan, pues, qué otras opciones hay? puede que haya alguna otra mejor que lo que yo pensé...

No sabemos que nos depara, sólo podemos elegir que vivir en nuestro ahora y en un mini segundo de futuro que sigue nuestra elección. Podemos tratar de hacer las cosas según un plan o simplemente disfrutar la vida y sus sorpresas, en una de esas, realmente nos sorprendemos de lo que se nos presente, así como el final de esta película o mi vida en este preciso momento (= .