Hace un rato leí en una página de estas que hacen cientos de listas sobre cualquier cosa, 5 cosas que debes hacer..., 20 cosas que no sabias sobre... etc
La verdad, cuando abrí el link lo enfrenté como una de las cosas que uno mira "vacíamente", por así decirlo, el tipo de cosas que sabes que no es más que algo superficial y que muchas veces abro un poco para reírme de las idioteces que dicen. Curiosamente esta lista que yo leí era sobre cosas que debes saber para ser realmente feliz, y bueno, como uno atrae las cosas que tiene en mente y últimamente he estado bastante feliz, pensé ¿Por qué no leerla? Quizás algo aprenda (really?)...
Entre un par de cosas absurdas y obvias que decía encontré una frase que me hizo mucho sentido, "no hacer tu propia felicidad en base a los demás, sino en base a la tuya" (algo así, no textual claro, pero ese es el punto). Y me di cuenta de lo mucho que he aprendido y he logrado cambiar de eso. Soy una persona que se preocupa mucho de los que le importan y lo que le importa, al punto en que muchas veces me importaba que estuviera feliz la otra persona más que lo que yo podría estarlo. Y me dejaba de lado. Esa fórmula es a todas luces una bomba para una relación de cualquier tipo que sea de iguales, llámense amigos, pareja y cosas así... Y en esa tónica viví muchos años, dejando que mi cariño fuera así de puro por quienes me rodeaban, y bueno... dejando de lado que la gente a veces es mala, era un mal sistema, ya que las otras personas no hacían lo mismo por mi y en algún punto me sentía abandonada. Hasta que me cansé de esperar, de tener expectativas, de pensar que todos pensarían como yo lo hacía.
No es que la respuesta sea no preocuparse por el otro, no es eso a lo que me refiero. A lo que voy es que aunque suene mezquino ¿Quién más que tú sabe qué necesitas? Debes preocuparte por las personas que quieres, que te rodean, pero nunca dejarte de lado, porque nadie pensará lo mismo por ti desde la vereda de enfrente y posiblemente te desgastes en vano.
"Para querer a los demás, parte por quererte a ti mismo" sería como la base de esto, si estás en paz contigo, haciendo las cosas por lo demás que tú quieres hacer y no las haces por compromiso, no sentirás la necesidad de que te sea devuelto, si no te haces expectativas acerca de lo que sucederá si das algo, nunca estarás triste por no recibir nada a cambio. (Aunque realmente no es que recibas nada, siempre recibes algo a cambio, es casi como la alquimia... sólo que a veces no percibimos esos intercambios de bien)
Cierto es que el ver y hacer las cosas así lleva a una existencia plena, las cosas se tornan más simples y sólo fluyen, ves las cosas pasar más suavemente por la vida, puedes disfrutar de las cosas buenas, disfrutar lo simple.
Sigo amando a los míos y a los que no lo son, con la misma pasión, sigo arriesgándome a amar, a querer, a dejar ir, a sacrificar ciertas cosas, a hacer cosas porque quiero, sin esperar un algo a cambio, estoy aprendiendo a hacer ciertas cosas desde las más mundanas a las más elevadas, tan sólo por amor, y es la mejor sensación de la vida.
martes, 29 de julio de 2014
lunes, 21 de julio de 2014
La prisa y el olvido
He estado pensando en que la mayor excusa (cierta o no) para dejar de lado nuestros hobbies o pasatiempos, es que "no tenemos tiempo". Quién no lo ha dicho, quién no lo ha usado como excusa cuando se da cuenta de que hace tiempo no hace algo que le gusta, de esas cosas que llenan el alma, como escribir aquí, como leer un buen libro, como pasar horas escuchando música y cantando canciones, de dibujar, de pintar, sea lo que sea que hagamos por nada más que el puro gusto de hacerlo.
Muchas de las veces que he dejado de hacer aquellas cosas, más que falta de tiempo, fue falta de inspiración, falta de motivación... Porque, seamos sinceros, si uno de verdad quiere algo, hacer alguna cosa, se las rebusca y se hace el tiempo y el espacio para realizarlo. Curiosamente, dentro de nuestra ocupada vida (?) no nos hacemos el tiempo para hacer algo más que lo que el itinerario indica, pese a que es lo que amamos hacer, nuestra esencia. Nos estamos dejando de lado y nos perdemos de nosotros mismos.
Así como muchos, estos últimos meses he dejado de lado "la Pame real", la que es más instintiva, más loca, más artística. La Pame que lee libros, que le gusta escribir, que le gusta dibujar, sacar fotos, etc. Que aunque en ninguna de estas disciplinas entregue un producto final profesional y de excelente calidad (porque, vamos... nada lo hago a la perfección!), son las pequeñas cosas que componen a esa yo que vive dentro de mi y que tiendo a encerrar y callar cuando "no hay tiempo para ella", pero cómo puedo vivir sin mi verdadero yo mostrándose al mundo? Es como vivir en otra persona.
Hace un tiempo, he tratado de quitar un poco la cáscara y sacar a esa Pame artista que hay dentro. Situaciones han ayudado, personas han ayudado, la misma conciencia de esta situación ha ayudado y de a poco me he ido liberando. Al fin me siento libre, vivo mis dos yo, el yo automático que debe ser organizado y quizás hasta un poco TOC con las cosas de la u y el yo más artístico, que es feliz, imaginativo, soñador y volátil. Amo esa dualidad que existe en mí, porque cada cosa va a su lugar, cada idea es vista desde las dos miradas. No digo que sea una forma ejemplar de ser, pero más vale tener ambas partes equilibradas, para no perderse de ninguna, para vivir la vida como realmente se es, no como se debe ser según el ambiente.
Nunca hay que dejar de lado lo que nos hace ser nosotros mismos. Por un tiempo me perdí, pero pude encontrarme y ahora estoy más viva que nunca.
Incluso, puedo decir que soy feliz, como no lo había sido en mucho tiempo.
Muchas de las veces que he dejado de hacer aquellas cosas, más que falta de tiempo, fue falta de inspiración, falta de motivación... Porque, seamos sinceros, si uno de verdad quiere algo, hacer alguna cosa, se las rebusca y se hace el tiempo y el espacio para realizarlo. Curiosamente, dentro de nuestra ocupada vida (?) no nos hacemos el tiempo para hacer algo más que lo que el itinerario indica, pese a que es lo que amamos hacer, nuestra esencia. Nos estamos dejando de lado y nos perdemos de nosotros mismos.
Así como muchos, estos últimos meses he dejado de lado "la Pame real", la que es más instintiva, más loca, más artística. La Pame que lee libros, que le gusta escribir, que le gusta dibujar, sacar fotos, etc. Que aunque en ninguna de estas disciplinas entregue un producto final profesional y de excelente calidad (porque, vamos... nada lo hago a la perfección!), son las pequeñas cosas que componen a esa yo que vive dentro de mi y que tiendo a encerrar y callar cuando "no hay tiempo para ella", pero cómo puedo vivir sin mi verdadero yo mostrándose al mundo? Es como vivir en otra persona.
Hace un tiempo, he tratado de quitar un poco la cáscara y sacar a esa Pame artista que hay dentro. Situaciones han ayudado, personas han ayudado, la misma conciencia de esta situación ha ayudado y de a poco me he ido liberando. Al fin me siento libre, vivo mis dos yo, el yo automático que debe ser organizado y quizás hasta un poco TOC con las cosas de la u y el yo más artístico, que es feliz, imaginativo, soñador y volátil. Amo esa dualidad que existe en mí, porque cada cosa va a su lugar, cada idea es vista desde las dos miradas. No digo que sea una forma ejemplar de ser, pero más vale tener ambas partes equilibradas, para no perderse de ninguna, para vivir la vida como realmente se es, no como se debe ser según el ambiente.
Nunca hay que dejar de lado lo que nos hace ser nosotros mismos. Por un tiempo me perdí, pero pude encontrarme y ahora estoy más viva que nunca.
Incluso, puedo decir que soy feliz, como no lo había sido en mucho tiempo.
domingo, 6 de julio de 2014
Libertad
Estoy aprendiendo a amar nuevas cosas, a encantarme de lo desconocido, conocerlo y hacerlo mío. Eso es lo que estoy haciendo... Dejándome llevar, pero pensando lo que hago.
Me siento tan libre. Podría estar en una prisión, pero mi espíritu se siente libre.
A pesar de todo lo que pueda pasar en mi vida en estos momentos, me siento feliz.
Aprender me hace feliz.
Amar cosas nuevas me hace feliz.
Y sobretodo soy feliz, porque soy libre... De aquellas cosas que yo misma me impongo y que me atan, porque descubrí que no las necesito y simplemente las ignoré.
Es tiempo de volar.
Listen to this...
Me siento tan libre. Podría estar en una prisión, pero mi espíritu se siente libre.
A pesar de todo lo que pueda pasar en mi vida en estos momentos, me siento feliz.
Aprender me hace feliz.
Amar cosas nuevas me hace feliz.
Y sobretodo soy feliz, porque soy libre... De aquellas cosas que yo misma me impongo y que me atan, porque descubrí que no las necesito y simplemente las ignoré.
Es tiempo de volar.
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