martes, 17 de septiembre de 2013

Ella

Y así era ella, siempre tan... pura y simplemente ella.
Hay pocas cosas que puedan compararse con esto... una tarde en el parque, corriendo por el pasto, con su cabello en rizos rojizos ondeando al viento, con su risa amplia y clara, cálida como tarde de otoño en los inicios. Con esos ojos que parece que pudieran sonreír por si solos... - Como si pudiera apartar mi vista de ellos-. Me absorben y me envuelven en un torbellino de respuestas sin preguntas.
A veces me pregunto como sería la vida sin ella, y me doy cuenta de que no sería tan mala realmente, pero faltarían muchas, tantas, de las cosas maravillosas que ella le agrega a cada día, esas cosas pequeñas, que me hacen recordar lo hermoso que fue encontrarla un día, deambulando por las calles con su cámara en la mano, mientras fotografiaba con poca técnica y mucha concentración los recónditos rincones de esta ciudad. Tan concentrada estaba que terminó tropezando conmigo. - Gracias por ser tan distraída-.
Creo que esa fue una de las cosas que me llamó a la atención de ella en un principio... Se veía como alguien normal, pero con algo distinto, un algo que la hacía destacarse entre el resto de la gente. Además, claro, de esa impulsividad para hacer las cosas, que fui conociendo con el tiempo, que guiaba muchas de las cosas que hacía... siempre me gustó esa forma de disfrutar las cosas simples de la vida, es feliz con cosas tan simples y a la vez tan grandes. Cada día me sorprende más.
No puedo decir que es perfecta, es cascarrabias y se enoja fácilmente, se enoja y grita o bien llora desconsoladamente por cosas pequeñas y sin importancia, a veces hasta porque sí. Pero cada vez que la veo sonreír de esa manera... vale la pena cualquiera de sus defectos por vivir esos momentos. De hecho esos pequeños defectos, me ayudan a sentirme vivo, a recordar que sigo aquí, que lo perfecto también está acompañado de lo mundano, que no es algo que imagino, que es simplemente ella, con lo bueno y lo malo, que la puedo tener con todo aquello. Y además, qué puedo decir yo? Tengo muchos defectos, que ella ha sabido llevar y conciliar en momentos de guerra - también desatados por aquellas cosas.
No podría decir que la amo. No porque le tema al amor, de hecho es algo maravilloso. Sólo que todo está tan bien y tan perfecto como está... No hace falta nada, ni sobra nada... Para qué nombrar con un nombre tan común algo tan especial? O quizás es que el concepto de amar a alguien se ha desvalorado en si...
Sé que es una utopía el que todo sea perfecto, pero quizás esto es lo más cercano.


Aún sigue sacando fotos, malas fotos. Otras buenas, como esa en que salimos sentados en el punto más alto del puente en el que la conocí, con ella a mi  lado haciendo morisquetas para que yo saliera sonriendo. La idea era que me haría famoso a través de esa foto, como una compensación de que ella tropezara conmigo, botando mis cosas al suelo y dejando un desastre.
Sólo me atrevo a pedirte una cosa: no cambies, eres maravillosa. O si cambias, cambia para ser feliz.
Eres la perfecta tú.

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