sábado, 25 de junio de 2011

The show must go on

Then fly away from here, anyway yeah I don't care... (8)

Eso resuena en mi cerebro mientras intento buscar un tema para escribir. Hay muchas ideas en esta loca cabeza, pero ninguna es la correcta... "correcta"... por qué demonios dije eso? Más bien ninguna es algo de lo que hoy me plazca escribir. Pero pareciera que la canción me ha ayudado.

... Durante una pausa escuchando esta canción, me ha pasado algo que hace tiempo sentía, una emoción extraña, mezcla libertad, tranquilidad y algo muy profundo que no sería correcto llamar amor, pero que se le parece... Buena canción.

Creo que ya sé que era eso... era muy similar a la sensación de ver a quien te mueve el piso... Interesante, tomando en cuenta que no hay nadie en esta habitación además de mi, de que no hablo casi con nadie en estos momentos, de que esta canción no me recuerda a nadie en especial. Simplemente algo extraño.

--------------

Pero bueno... a lo que vine:

La canción que estoy escuchando ahora, me dio un nuevo tema...

Extraño esa sensación tan especial que produce hacer un número artístico... Ensayar hasta el cansancio, una y otra vez, hasta que salga perfecto, usar el tiempo entre clases para ello, quedarse en las tardes ensayando; preparar todo para el gran día: vestuario, utilería, todo lo necesario; y el día DE... ese nerviosismo propio de la previa a enfrentarse al público, esa sensación de casi lanzarse a un abismo, reemplazada por la emoción que se experimenta cuando al música comienza y empiezas a empaparte de tu personaje, eres él en el baile, durante la canción interpretando la letra, todo tu cuerpo en ello, la adrenalina es parte de tu ser; y al final, eso que te llena y te hace en cierto modo decir valió la pena, los aplausos de la audiencia, las felicitaciones, todo eso que te hace sentir orgulloso.
¿Qué mejor? Hacer algo que te apasiona, que te llena y que además le gusta al resto. Es un negocio redondo.

Eso extraño... Esa parte de mi que deja de lado lo intelectual de todos los días, el estudio, para entregarse al baile, al canto.
Nunca he sido ni Amy Lee, ni Karen Connolly, pero creo haber hecho las cosas relativamente bien cada vez que me presenté, que aunque pocas hayan sido, fueron una de las mejores cosas que he pasado.

De todos modos sigue siendo uno de mis deseos frustrados ser una gran cantante. Algún día se hará realidad, lo sé.

No hay comentarios:

Publicar un comentario