jueves, 7 de julio de 2011

Desde la vereda de en frente

Tantas veces de cuestionar mi actuar fueron las que me llevaron a ser quien soy ahora. Una triste persona, llena de sueños frustrados, de ideas sin realizar, de pasos no dados, de cambios no hechos, de personas no valoradas como deberían haberlo sido. Es triste pensar que existe una vida paralela, un espejo de mi mismo, pero que vive en torno a todas esas decisiones que yo no tomé. Pero me surge una gran duda,

¿Quién es más feliz, yo o el otro yo al otro lado de esta delgada línea que divide nuestra vida?

No hay como saberlo.
Así que desde hoy, viviré mi vida pensando no en lo que hice o dejé de hacer, sino en lo que haré y más aún en lo que estoy haciendo. No tengo seguro que eso es lo que me hará realmente feliz, pero podré creer, al menos en ese momento, que este yo es el que tomó el camino correcto.


.- Ese a quien escuchas cuando el paisaje es invernal.

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