Otra vez aquí.
Qué delicia escribir nuevamente.
Hace tiempo que no lo hacía, 1 semana ahora parece mucho para dejar pasar entre una y otra entrada.
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Esta semana ha sido corta, pero intensa. Han pasado muchas cosas. No demasiadas, pero sí muchas.
La verdad es que creo que esto, el cambio, el hecho de que esta semana haya sido distinta, me ha tenido así estos últimos dos días. ¿Así como? Con un ánimo extraño, de feliz a algo un poco sombrío. Probablemente sea culpa del sueño, que tendré que devolver el fin de semana en cuotas; tal vez la presión; quizás estoy un poco cansada por el ritmo que he llevado; tal vez hay más en la vida que lo meramente concreto que influye en nuestra vida. Obvio que si, existe. Aunque pareciera que a veces debemos ordenarlo o simplemente ignorarlo, callarlo para que el mundo de lo concreto siga su marcha sin obstáculos, sin piedras en el camino, sin cosas tontas que se saben no convenientes. Pero a veces sale el lado masoquista, por así decirlo, y ahí... queda la grande! A veces es bueno oírlo, lanzarse, intentar, sin embargo, por ahora no es esa la opción correcta a elegir. Las decisiones deben ser respetadas y las amistades valoradas.
En un intento por sacudirme este extraño humor que me ha acompañado este par de días, seguí un consejo que alguien me dio hoy. Se basaba en que uno debe escuchar la música de acuerdo a lo que siente en ese momento, es inútil escuchar algo para que te suba el ánimo y las ganas si eso no es realmente lo que sientes. Más aún, produce algo así como un efecto de acostumbramiento, por decirlo así, porque cuando de verdad sientas eso que intentas sentir con la música, será algo más de lo mismo, casi una emoción vacía. Por lo que entendí y haciendo una analogía, es como cuando te gusta mucho algo, que generalmente haces poco frecuentemente y lo comienzas a hacer como algo habitual, pierde algo de esa magia, de eso que lo hace especial e irrepetible, el sentir, en tu piel, en tu sangre que eso que sientes se ha generado espontáneamente en ti. ¿O me equivoco?
Y cito nuevamente a mi vecino de blog con su buena frase , salida quizás no de una fuente esperada, pero con excelentes resultados: disfrutar de los pequeños detalles. Excelente consejo. Muy buen tema. Tanto así que deberíamos aplicarlo siempre, en cada ocasión, incluso en esos momentos en que la oscuridad parece cubrir cada milímetro de luz alrededor y pareciera que todo lo que nos ha sucedido no es más que parte del único y negativo balance del día. Pues pareciera que no es así. Otro apoyo para mi idea de que todo pasa por algo o para algo.
¿Se ha preguntado usted, querido lector, que ha habido de bueno en el día de hoy para usted?
Pregúnteselo a si mismo y verá que hay muchas razones por las cuales disfrutar de su vida y ser feliz, ya sea con mucho o con poco.
Una de ellas es que por una u otra razón ha llegado aquí, ha leído esto y por más simple que parezca el ejercicio, ya está pensando, reflexionando o cuestionándose algunas cosas. Del todo algo positivo, no? Está pensando en este momento en su vida y en las razones que el día de hoy le ha dado para irse a dormir contento y levantarse mañana esperando lo que le depara un nuevo día. Fascinante, ¿Cierto?
Bien, luego de esta... podría decirse pequeña parte "interactiva", continúo con lo que decía.
Hablaba de que seguí estos consejos y me dispuse, al ir llegando a casa luego de un día en la Uni, a escuchar una canción que expresara como me sentía en ese momento. No me guié por la letra, solo sentí la música. Las canciones que en esos momentos fueron ideales (y que por cierto son muy buenas) fueron: Firework - Katy Perry; Fix You - Coldplay; Wishmaster - Nightwish y My sacrifice - Creed.
Buenos temas.
Me llamo la atención cuando escuché la penúltima canción enumerada arriba, que me pasó algo muy extraño. Inicialmente, me dieron ganas de correr, luego ganas de llorar seguidas de la sensación de deshacerme como convertida en agua y caer al piso. Raro, en extremo, porque mientras esa cantidad de sensaciones las sentía vividamente, mi cuerpo caminaba recta y normalmente por el pasillo del metro, sin ninguna lágrima en mi rostro, sin amagues de caer al suelo y sin acelerar el paso más que lo común.
Fue entonces cuando descubrí lo que necesitaba. Liberar esa energía.
¿Cómo?
Como primero se me ocurrió. Correr. No ahí, no en ese momento. Era algo que necesitaba hacer en la soledad de mis pensamientos o más intimamente aún, sin pensar nada. Difícil tarea, pero puede intentarse.
Al llegar finalmente a casa, hubo un pequeño cambio en el plan...
Plan B: Elíptica.
Así que me dispuse a ponerme ropa cómoda, sacar la famosa maquinita de donde estaba y subirme para hacer ejercicio.
El tiempo se pasó volando. Como si en las condiciones físicas en que me encuentro fuera común mantenerse a paso firme 1 hora. Me sorprendió. No pensé durar tanto, pero mientras más hacia, y más cansancio sentía, continuaba como guiada por una fuerza interior inagotable. Más, más, más y más...
Era agradable, como si al continuar superara un nuevo límite y estuviera un poco más cerca de mi liberación interna.
Continué así hasta que me cansé y necesité líquido de manera obligatoria.
El cansancio era y es evidente en mi, pero ¿Qué importa el cansancio si al fin lograré recuperar mi mirada de siempre en lugar de un fondo triste? O talvez eso creo. Mañana lo sabré. Puede que sea más obvio para un observador externo si hubo cambio o no.
Hasta entonces, me rendiré a las manos de Morfeo, que el sueño es mi debilidad y el cuerpo es débil, más aún cuando está cansado.
¿Qué hubo de bueno hoy para mi?
Muchas cosas... entre ellas recibir y aplicar un buen consejo. GRAN detalle para este día. ¿Qué más se puede pedir?
jueves, 26 de mayo de 2011
lunes, 23 de mayo de 2011
Lectura para un día de lluvia
En días lluviosos y frías tormentas, nada mejor que un poema de GAB (<3) y un café en mano para pasar las horas de reflexión frente a una ventana... simplemente mirando la lluvia caer.
Rima III
Sacudimiento extraño
que agita las ideas,
como huracán que empuja
las olas en tropel.
Murmullo que en el alma
se eleva y va creciendo
como volcán que sordo
anuncia que va a arder.
Deformes siluetas
de seres imposibles;
paisajes que aparecen
como al través de un tul.
Colores que fundiéndose
remedan en el aire
los átomos del iris
que nadan en la luz.
Ideas sin palabras,
palabras sin sentido;
cadencias que no tienen
ni ritmo ni compás.
Memorias y deseos
de cosas que no existen;
accesos de alegría,
impulsos de llorar.
Actividad nerviosa
que no halla en qué emplearse;
sin riendas que le guíen,
caballo volador.
Locura que el espíritu
exalta y desfallece,
embriaguez divina
del genio creador...
Tal es la inspiración.
Gigante voz que el caos
ordena en el cerebro
y entre las sombras hace
la luz aparecer.
Brillante rienda de oro
que poderosa enfrena
de la exaltada mente
el volador corcel.
Hilo de luz que en haces
los pensamientos ata;
sol que las nubes rompe
y toca en el zenít.
Inteligente mano
que en un collar de perlas
consigue las indóciles
palabras reunir.
Armonioso ritmo
que con cadencia y número
las fugitivas notas
encierra en el compás.
Cincel que el bloque muerde
la estatua modelando,
y la belleza plástica
añade a la ideal.
Atmósfera en que giran
con orden las ideas,
cual átomos que agrupa
recóndita atracción.
Raudal en cuyas ondas
su sed la fiebre apaga,
oasis que al espíritu
devuelve su vigor...
Tal es nuestra razón.
Con ambas siempre en lucha
y de ambas vencedor,
tan sólo al genio es dado
a un yugo atar las dos.
Gustavo Adolfo Bécquer <3
Rima III
Sacudimiento extraño
que agita las ideas,
como huracán que empuja
las olas en tropel.
Murmullo que en el alma
se eleva y va creciendo
como volcán que sordo
anuncia que va a arder.
Deformes siluetas
de seres imposibles;
paisajes que aparecen
como al través de un tul.
Colores que fundiéndose
remedan en el aire
los átomos del iris
que nadan en la luz.
Ideas sin palabras,
palabras sin sentido;
cadencias que no tienen
ni ritmo ni compás.
Memorias y deseos
de cosas que no existen;
accesos de alegría,
impulsos de llorar.
Actividad nerviosa
que no halla en qué emplearse;
sin riendas que le guíen,
caballo volador.
Locura que el espíritu
exalta y desfallece,
embriaguez divina
del genio creador...
Tal es la inspiración.
Gigante voz que el caos
ordena en el cerebro
y entre las sombras hace
la luz aparecer.
Brillante rienda de oro
que poderosa enfrena
de la exaltada mente
el volador corcel.
Hilo de luz que en haces
los pensamientos ata;
sol que las nubes rompe
y toca en el zenít.
Inteligente mano
que en un collar de perlas
consigue las indóciles
palabras reunir.
Armonioso ritmo
que con cadencia y número
las fugitivas notas
encierra en el compás.
Cincel que el bloque muerde
la estatua modelando,
y la belleza plástica
añade a la ideal.
Atmósfera en que giran
con orden las ideas,
cual átomos que agrupa
recóndita atracción.
Raudal en cuyas ondas
su sed la fiebre apaga,
oasis que al espíritu
devuelve su vigor...
Tal es nuestra razón.
Con ambas siempre en lucha
y de ambas vencedor,
tan sólo al genio es dado
a un yugo atar las dos.
Gustavo Adolfo Bécquer <3
viernes, 20 de mayo de 2011
Mismo autor, distinto tiempo
Hoy, luego de llegar a casita y comer, me dispuse a hacer cosas de la Uni. Entre ellas, hacer el bendito informe de laboratorio ¬.¬
Me vine a la pieza, ordené un poco para hacer espacio y me dispuse a prender el pc. Excelente momento para patear sin querer un par de cosas apiladas, que son antiguas pero que les tengo mucho cariño, por lo que, aunque hagan bulto, siguen en mi pieza.
Resultado de la patadita: todo al suelo. Tuve que ordenarlo.
Entre las cosas que recogía y volvía a su lugar encontré un par de mini cuadernitos que en su tiempo usé como libretas multiuso. En ellas existen desde, notas, temarios de pruebas, chistes hasta textos únicamente míos, escritos hechos a causa de mi creación literaria y de las "inspiraciones momentáneas" producidas por el quita-sueño del momento.
Leí algunos. Entremedio encontré 3 que me gustaron. Cito a continuación:
Me vine a la pieza, ordené un poco para hacer espacio y me dispuse a prender el pc. Excelente momento para patear sin querer un par de cosas apiladas, que son antiguas pero que les tengo mucho cariño, por lo que, aunque hagan bulto, siguen en mi pieza.
Resultado de la patadita: todo al suelo. Tuve que ordenarlo.
Entre las cosas que recogía y volvía a su lugar encontré un par de mini cuadernitos que en su tiempo usé como libretas multiuso. En ellas existen desde, notas, temarios de pruebas, chistes hasta textos únicamente míos, escritos hechos a causa de mi creación literaria y de las "inspiraciones momentáneas" producidas por el quita-sueño del momento.
Leí algunos. Entremedio encontré 3 que me gustaron. Cito a continuación:
2007
Tu recuerdo sigue rondando mi mente como una débil luz por la calle, en una tarde de invierno. Sigues ahí, sin poder sacarte, sin borrarte.
¿Cómo te saco?
Los recuerdos pesan mucho, sobretodo el tuyo.
Los recuerdos pesan mucho, sobretodo el tuyo.
No eres tú realmente, tampoco es real esto. Para ti no existo.
Si no puedo sacarte ¿Cómo puedo tenerte?
Es casi imposible, tu amor siempre huye lejos de aquí, de mí.
Es casi imposible, tu amor siempre huye lejos de aquí, de mí.
---------------------------------------------
Cada sueño esfumado,
cada ilusión rota
y mi corazón esparcido
en pedazos a tus pies.
Cómo es posible que te ame,
si jamás me haz visto,
si jamás haz oído de mí,
si no soy nada para ti.
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Escrito que alguna vez pensé para un concurso y que nunca mandé:
Nunca he sabido porqué te olvidé. Quizás nunca fuiste importante para mí, o es que el movimiento incesante de esta ciudad agitada, capturó mi tiempo en sus ocupaciones y lentamente desapareciste de mi memoria.
Así como el viento vuela las hojas del parque forestal, todo recuerdo tuyo y de lo que vivimos se ha esfumado de mi cabeza.
¿No es triste pensar que esta hermosa ciudad que nos unió ahora nos ha dejado como dos desconocidos?
A veces pienso que la odio.
______________________________________
A decir verdad, en ese tiempo escribía cosas muy depresivas.
¿Qué habrá pasado en el camino para que ahora sean tan distintos mis tópicos?
¿Soy distinta ahora? ¿Son distintas las condiciones de ahora?
Quien sabe.
jueves, 19 de mayo de 2011
Dímelo en silencio
Es curioso como los sentimientos y las sensaciones son tan fáciles de demostrar con la mirada. O por lo menos para mi, al parecer...
Aunque existen cosas un poco mas difíciles de demostrar, si. Lo más profundo... lo más importante. Esas cosas que no queremos que sean interpretadas de una manera diferente a la que imaginamos. Por ejemplo, decir un te quiero, o para otros un te amo... Depende del caso...
Después de algunas cosas que he vivido en estos últimos días, parece que es inevitable para mi el decir sin decir. Sólo mirar y comunicar. Sin hablar. Sin moverse. Sólo estar ahí, una persona frente a la otra y significar lo evidente.
Aunque existen cosas un poco mas difíciles de demostrar, si. Lo más profundo... lo más importante. Esas cosas que no queremos que sean interpretadas de una manera diferente a la que imaginamos. Por ejemplo, decir un te quiero, o para otros un te amo... Depende del caso...
Después de algunas cosas que he vivido en estos últimos días, parece que es inevitable para mi el decir sin decir. Sólo mirar y comunicar. Sin hablar. Sin moverse. Sólo estar ahí, una persona frente a la otra y significar lo evidente.
lunes, 16 de mayo de 2011
Y así las cosas se desenredan... y se vuelven a enredar...
Pensé que podría ser útil. Y no puedo negarlo, lo fue.
Pero entonces, ¿Por qué ahora no lo siento así?
Tiene razón eso de que las ideas deben ser comentadas...o por lo menos en este caso era necesario. Eso si tuvo un efecto doble..... Aunque quizás el 2º efecto no lo produjo eso, sino que mi razón. Me di cuenta de ello por mi cuenta. Anyway...
Siempre hay algo un poquito amargo en la decepción.
Pero no te preocupes. No es del todo bitter. Mucha azúcar diría yo para que se pusiera amargo de repente.
Podría decirse que fue algo así como un Cadbury tres sueños...
Pero entonces, ¿Por qué ahora no lo siento así?
Tiene razón eso de que las ideas deben ser comentadas...o por lo menos en este caso era necesario. Eso si tuvo un efecto doble..... Aunque quizás el 2º efecto no lo produjo eso, sino que mi razón. Me di cuenta de ello por mi cuenta. Anyway...
Siempre hay algo un poquito amargo en la decepción.
Pero no te preocupes. No es del todo bitter. Mucha azúcar diría yo para que se pusiera amargo de repente.
Podría decirse que fue algo así como un Cadbury tres sueños...
domingo, 15 de mayo de 2011
Some kind of secret I will share with you
En momentos como este en que lo que sabes que pasará y no puedes evitar, te traerá malos resultados, es un buen momento para pensar en que quieres hacer después. Buscar tu manera de escapar.
Tengo ganas de ir a algunos lugares que no voy hace mucho. Sería bueno visitarlos esta semana. Si es que hay tiempo...
Y además si hay compañía... debo aceptar que es agradable ir en la soledad de tus pensamientos, pero lo es más aún si vas con alguien a tu lado que comparta ideas o simplemente no las comparta y crear una interesante conversación.
Anyway... quiero ver árboles, naturaleza, cosas interesantes, una buena conversación de lo que sea.
Quiero ser yo.
Tengo ganas de ir a algunos lugares que no voy hace mucho. Sería bueno visitarlos esta semana. Si es que hay tiempo...
Y además si hay compañía... debo aceptar que es agradable ir en la soledad de tus pensamientos, pero lo es más aún si vas con alguien a tu lado que comparta ideas o simplemente no las comparta y crear una interesante conversación.
Anyway... quiero ver árboles, naturaleza, cosas interesantes, una buena conversación de lo que sea.
Quiero ser yo.
viernes, 13 de mayo de 2011
Del tacto y otras pasiones
Definitivamente un sentido muy importante es el del tacto.
El sentir.
Calor, frío, texturas, relieves y formas.
Es casi como ver con las manos y con toda la piel en si.
La razón científica de este hecho es relativamente clara, receptores, terminaciones nerviosas.
Sólo analizando un simple hecho pude darme cuenta de lo importante que es, y de que esto era sobre lo que quería escribir hoy.
Hace cerca de 1 hora llegué a casa, luego de un largo día en eso que me lleva la vida. Llegué cansada, me saqué los zapatos y pensé en qué haría durante la larga noche de estudio que se vendría por delante.
1º cambiarme de ropa, luego comer y en seguida a digerir como fuera la materia de la prueba de mañana.
En el transcurso de cambiarme de ropa, hubo un lapso hasta que me pusiera lo elegido para estudiar.
Me quedé sobre la cama, tendida de costado, pero con el torso girado de modo que quedó mi espalda hacia arriba.
Quizás producto del cansancio y de lo añorado que es algo en que recostarse luego de un largo día, me quedé ahí por cerca de 30 minutos.
Simplemente ahí, sin vestir, sobre mi cama.
Noté algo muy interesante. Es increíble la sensibilidad que tiene la piel.
Sentir que lo que tocas te abraza, sentir la textura de las sábanas, sentir el calor que tú mismo produces, sentir el aire frío que acaricia tu espalda. Y tan sólo disfrutar de esto con los ojos cerrados, pensando...analizando detalles, recordando cosas. Sólo allí, inmóvil, con mis sentidos al máximo.
Entre ese momento de pensamientos y recuerdos, me di cuenta de que esta fue una semana fuera de lo común. Se hizo larguísima. Pero no por mala, como comunmente sucede sino que, por el contrario, fue verdaderamente agradable que hayan pasado tantas cosas en tan poco tiempo. Esto pensando que hay semanas que se pasan volando sin pena ni gloria. Una semana rescatable de todas formas en el correr de los meses y del año.
Puedo atribuir gran parte de esas cosas distintas a algo nuevo que antes no existía en mi diario vivir:
alguien que al parecer, como yo, disfruta de este tipo de cosas y, que potencia su lado humanista, si se puede decir.
Es como un incentivo a mi capacidad creadora. Y a decir verdad me ha hecho excelentemente bien. Necesito esto, el escribir es parte de mi, me siento mejor cuando lo hago a menudo. Y esta semana ha habido inspiración de sobra. Cosas nuevas, pensamientos antiguos que resurgen con nuevas miradas, otros tan sólo inspiración pura creación del momento, arranques de locura, reflexiones. Todo, todo eso que pasa por mi cabeza, o casi todo, tal y como se me presenta, aunque con mínimas modificaciones para que tengan cierto nivel de entendimiento y cohesión, además de ciertos cortes, en algunos tipos de entradas de cosas... por decirlo así censuradas... no por ser contenido no apropiado, no. Sino por ser parte de eso que siempre es la cola de nuestras ideas y nunca comentamos, esa parte que le da tu esencia a la experiencia relatada. Pero esto no es un diario de vida y hay cosas que merecen ser guardadas en secreto. Muchas cosas.
De otro modo
¿No creen que sería un poco atolondrado de nuestra parte exponernos tan abiertamente a un público desconocido?
Esas cosas que son omitidas son sólo para quienes uno considera de confianza suficiente para decir y revelar lo más profundo de nuestro ser.
¿Nunca te haz preguntado por qué la gente no responde con el 100% de la verdad o sin sonrojarse o evadir tu pregunta?
Por lo menos para mi depende de la persona. Hay con quienes puedo conversar de temas que se podrían considerar más "personales" con toda naturalidad y con otros con quienes, a pesar de ser amigos, no son receptores de ese tipo de información de mi parte. Aunque los más confianzudos, por decirlo así, son los menos. Así que si eres uno de ellos, aunque me preguntes lo más "fuerte" del mundo te responderé sin evasivas y, créeme, sentir que una persona te da esa confianza, es difícil por lo menos para mi.
Esto es una mezcla de ideas increíble.
Cero cohesión. Pero anyway... así es más natural xD
El sentir.
Calor, frío, texturas, relieves y formas.
Es casi como ver con las manos y con toda la piel en si.
La razón científica de este hecho es relativamente clara, receptores, terminaciones nerviosas.
Sólo analizando un simple hecho pude darme cuenta de lo importante que es, y de que esto era sobre lo que quería escribir hoy.
Hace cerca de 1 hora llegué a casa, luego de un largo día en eso que me lleva la vida. Llegué cansada, me saqué los zapatos y pensé en qué haría durante la larga noche de estudio que se vendría por delante.
1º cambiarme de ropa, luego comer y en seguida a digerir como fuera la materia de la prueba de mañana.
En el transcurso de cambiarme de ropa, hubo un lapso hasta que me pusiera lo elegido para estudiar.
Me quedé sobre la cama, tendida de costado, pero con el torso girado de modo que quedó mi espalda hacia arriba.
Quizás producto del cansancio y de lo añorado que es algo en que recostarse luego de un largo día, me quedé ahí por cerca de 30 minutos.
Simplemente ahí, sin vestir, sobre mi cama.
Noté algo muy interesante. Es increíble la sensibilidad que tiene la piel.
Sentir que lo que tocas te abraza, sentir la textura de las sábanas, sentir el calor que tú mismo produces, sentir el aire frío que acaricia tu espalda. Y tan sólo disfrutar de esto con los ojos cerrados, pensando...analizando detalles, recordando cosas. Sólo allí, inmóvil, con mis sentidos al máximo.
Entre ese momento de pensamientos y recuerdos, me di cuenta de que esta fue una semana fuera de lo común. Se hizo larguísima. Pero no por mala, como comunmente sucede sino que, por el contrario, fue verdaderamente agradable que hayan pasado tantas cosas en tan poco tiempo. Esto pensando que hay semanas que se pasan volando sin pena ni gloria. Una semana rescatable de todas formas en el correr de los meses y del año.
Puedo atribuir gran parte de esas cosas distintas a algo nuevo que antes no existía en mi diario vivir:
alguien que al parecer, como yo, disfruta de este tipo de cosas y, que potencia su lado humanista, si se puede decir.
Es como un incentivo a mi capacidad creadora. Y a decir verdad me ha hecho excelentemente bien. Necesito esto, el escribir es parte de mi, me siento mejor cuando lo hago a menudo. Y esta semana ha habido inspiración de sobra. Cosas nuevas, pensamientos antiguos que resurgen con nuevas miradas, otros tan sólo inspiración pura creación del momento, arranques de locura, reflexiones. Todo, todo eso que pasa por mi cabeza, o casi todo, tal y como se me presenta, aunque con mínimas modificaciones para que tengan cierto nivel de entendimiento y cohesión, además de ciertos cortes, en algunos tipos de entradas de cosas... por decirlo así censuradas... no por ser contenido no apropiado, no. Sino por ser parte de eso que siempre es la cola de nuestras ideas y nunca comentamos, esa parte que le da tu esencia a la experiencia relatada. Pero esto no es un diario de vida y hay cosas que merecen ser guardadas en secreto. Muchas cosas.
De otro modo
¿No creen que sería un poco atolondrado de nuestra parte exponernos tan abiertamente a un público desconocido?
Esas cosas que son omitidas son sólo para quienes uno considera de confianza suficiente para decir y revelar lo más profundo de nuestro ser.
¿Nunca te haz preguntado por qué la gente no responde con el 100% de la verdad o sin sonrojarse o evadir tu pregunta?
Por lo menos para mi depende de la persona. Hay con quienes puedo conversar de temas que se podrían considerar más "personales" con toda naturalidad y con otros con quienes, a pesar de ser amigos, no son receptores de ese tipo de información de mi parte. Aunque los más confianzudos, por decirlo así, son los menos. Así que si eres uno de ellos, aunque me preguntes lo más "fuerte" del mundo te responderé sin evasivas y, créeme, sentir que una persona te da esa confianza, es difícil por lo menos para mi.
Esto es una mezcla de ideas increíble.
Cero cohesión. Pero anyway... así es más natural xD
miércoles, 11 de mayo de 2011
¿Qué hubiera pasado si...
Otra vez aquí con intenciones de escribir del mismo tema de siempre. Es como si ya fuera un tópico en mi lista de escritos, pero
Qué es peor, ¿Arrepentirse de hacer o de no hacer?
Si me lo preguntan a mi, yo digo que es peor arrepentirse de no hacer.
Y entonces, ¿Por qué en este mismo momento me estoy arrepintiendo de no haber hecho?.
Gran contrariedad.
En este caso, sí lo acepto, fue por miedo. Pero miedo a qué? Eso no lo diré...
Quizás sea miedo a la reacción del otro, a las temidas y no deseadas consecuencias que se pueden albergar en la respuesta.
Puede que simplemente de cobarde, quien sabe.
Pero¿Yo cuándo he sido cobarde en estos casos? Por el contrario, la falta de cobardía me produjo muchas buenas aventuras, aunque muchas de ellas sin final feliz.
Pero, ¿Cómo saber QUÉ hacer? Difícil respuesta. Todo es relativo. Las personas son diferentes. Existen demasidas interpretaciones para todo.
So...?
Sigue tu cabeza y tu corazón. A tu intuición. Observa a tu alrededor. Porque, como dice un buen libro:
Corazón sin inteligencia es arriesgado,
inteligencia sin corazón es un desastre.
Hoy seguí a mi cabeza y mi corazón me pregunta: ¿Por qué?. No lo sé. Pero tal vez no haya sido una mala decisión...Con el tiempo lo sabré.
Hay decisiones y decisiones. Ahora fue el turno de esta.
¿Cuál elegiré mañana?
Qué es peor, ¿Arrepentirse de hacer o de no hacer?
Si me lo preguntan a mi, yo digo que es peor arrepentirse de no hacer.
Y entonces, ¿Por qué en este mismo momento me estoy arrepintiendo de no haber hecho?.
Gran contrariedad.
En este caso, sí lo acepto, fue por miedo. Pero miedo a qué? Eso no lo diré...
Quizás sea miedo a la reacción del otro, a las temidas y no deseadas consecuencias que se pueden albergar en la respuesta.
Puede que simplemente de cobarde, quien sabe.
Pero¿Yo cuándo he sido cobarde en estos casos? Por el contrario, la falta de cobardía me produjo muchas buenas aventuras, aunque muchas de ellas sin final feliz.
Pero, ¿Cómo saber QUÉ hacer? Difícil respuesta. Todo es relativo. Las personas son diferentes. Existen demasidas interpretaciones para todo.
So...?
Sigue tu cabeza y tu corazón. A tu intuición. Observa a tu alrededor. Porque, como dice un buen libro:
Corazón sin inteligencia es arriesgado,
inteligencia sin corazón es un desastre.
Hoy seguí a mi cabeza y mi corazón me pregunta: ¿Por qué?. No lo sé. Pero tal vez no haya sido una mala decisión...Con el tiempo lo sabré.
Hay decisiones y decisiones. Ahora fue el turno de esta.
¿Cuál elegiré mañana?
martes, 10 de mayo de 2011
lunes, 9 de mayo de 2011
De los libros y sus dueños
Me he puesto a pensar en este preciso instante en lo importante que es, por lo menos a mi juicio, dar un libro que es tuyo a otra persona.
Porque cuando lees un libro que te agrada, que lees por gusto, cuando lo lees, no sólo observas letras impresas, sino que sientes entre tus dedos las hojas, su textura, el grosor del papel; sientes ese aroma especial que tienen, que atrapa y te involucra en la trama, te hace parte de la historia a través de ese sentido tan animal, tan básico y a la vez tan complejo y apreciable, el olor de la tinta y de las hojas; ves las letras, las palabras, cada vez más globalmente, hasta que completas tu lectura, con un sentimiento entremezclado de felicidad y a la vez un poco de nostalgia, por haber finalmente terminado eso que te atrapó durante el último tiempo.
Finalmente, luego de todo este ritual, casi que es leer un libro, él termina siendo parte de tu ser. Como si su título y sus páginas se hubiesen quedado en tu piel, bajo ella y en lo más profundo de tu mente.
Regalar, por lo tanto ese libro, es como dar una parte de ti.
Es entregar un poquito de ti a los demás, que te conozcan indirectamente a través de él. De eso que parece tan simple como un montón de papel con tinta, pero que contiene los más ocultos secretos acerca de su dueño.
De modo que, siempre que le des a alguien un libro de tu propiedad, de tu reserva personal, te estarás entregando de algún modo, a tus amigos, a la gente que te rodea y que recibe de tus manos esa pieza del rompecabezas.
Lectura recomendada: El perfume, Patrick Süskind.
Hasta ahora, mi libro favorito.
Porque cuando lees un libro que te agrada, que lees por gusto, cuando lo lees, no sólo observas letras impresas, sino que sientes entre tus dedos las hojas, su textura, el grosor del papel; sientes ese aroma especial que tienen, que atrapa y te involucra en la trama, te hace parte de la historia a través de ese sentido tan animal, tan básico y a la vez tan complejo y apreciable, el olor de la tinta y de las hojas; ves las letras, las palabras, cada vez más globalmente, hasta que completas tu lectura, con un sentimiento entremezclado de felicidad y a la vez un poco de nostalgia, por haber finalmente terminado eso que te atrapó durante el último tiempo.
Finalmente, luego de todo este ritual, casi que es leer un libro, él termina siendo parte de tu ser. Como si su título y sus páginas se hubiesen quedado en tu piel, bajo ella y en lo más profundo de tu mente.
Regalar, por lo tanto ese libro, es como dar una parte de ti.
Es entregar un poquito de ti a los demás, que te conozcan indirectamente a través de él. De eso que parece tan simple como un montón de papel con tinta, pero que contiene los más ocultos secretos acerca de su dueño.
De modo que, siempre que le des a alguien un libro de tu propiedad, de tu reserva personal, te estarás entregando de algún modo, a tus amigos, a la gente que te rodea y que recibe de tus manos esa pieza del rompecabezas.
Lectura recomendada: El perfume, Patrick Süskind.
Hasta ahora, mi libro favorito.
Y así es como las cosas simples hacen al corazón más feliz
Hoy parecía ser un día sin nada prometedor...
El mismo horario de siempre.
Las mismas clases de siempre.
Lo mismo que cada Lunes, desde el 14 de marzo. Sólo una cosa era distinta hoy, había algo más por hacer, llegar temprano para entregar un informe.
Nada relevante en cuanto a lo que el resto del día deparaba.
Luego de las clases de rutina de la mañana, al fin la ventana, esa larga ventana de 4 horas. A veces querida, y otras veces odiada. Por razones del deber en ese momento, me encontraba en la Facultad. Tuve que esperar. Un libro de poesía fue buena compañía. De repente, sin que me hubiera percatado de que sucedería, aparece un personaje frente a mi, que debía estar allí también, sin embargo, no lo sabía de antemano, o más bien no lo había pensado, era algo implícito en las razones que ahí me llevaron. Luego de saludarlo le hablé de los libros que había encontrado el fin de semana y que cuando los leí, tuve la sensación de que le gustarían.
Intercambio de libros.
Trámites dolorosos en los brazos.
¿Y ahora qué?
A partir en busca de lo que la otra vez habíamos buscado, sin obtener resultados, pero a la vez con un resultado maravilloso, motivo, por cierto, de una de las entradas anteriores.
Llegamos finalmente al lugar buscado, una dirección por allí cerca donde se hacían clases de Yoga.
Interesante.
Luego de las consultas, surgió la oportunidad: una clase express de prueba. Ahí, hoy, en un par de minutos, tal como estábamos.
Mi interlocutor me preguntó si me interesaba. En ese momento pasó por mi cabeza el siguiente pensamiento: Why not? .
Existen pocas sensaciones similares a la de tomar una decisión en el mismo segundo. Esa espontaneidad y la espectativa frente a los resultados del nuevo rumbo, son cosas necesarias en esta vida.
No todo debe ser planeado siempre.
Finalmente fue una excelente experiencia la famosa clasecita (:
El ambiente durante fue muy agradable y a pesar de mi poca experiencia en esta disciplina (esta fue mi primera clase de yoga) y mi deficiente desempeño en algunas posturas producto de mi sedentarismo y de un brazo adolorido por una vacuna, fue una sensación que creo ahora, era necesaria.
Me ayudó bastante la relajación, esa paz que a veces uno busca y no se da cuenta de que uno mismo, en cualquier momento puede crearse para si. Esa armonía y tranquilidad fue lo que sentí hoy.
Al terminar, y luego de los agradecimientos y las despedidas de la amable y especial chica que imparía las clases, pude sentir las consecuencias aún más fuertemente. El dolor de piernas, sí, es verdad, pero en ese momento
no existía ser en la Tierra que me bajara de mi nube.
¡Fantástico!.
Debo decir que el resto de la tarde, quizás por esa sensación en mi, por todo, o quizás por otra cosa, fue genial. Todo me parecía una buena oportunidad. Sentía mi ser lleno de energía. A decir verdad, fue una sensación parecida a los síntomas del sentir amor, en cierta parte. Quizás no. Weas locas... Lo cierto es que todo me parecía agradable. Y, ¿Sabes? Es genial sentirse así. Definitivamente, una situación para repetir en algún momento de la vida.
Así como también el tomar un desición ahí, en ese momento, dejando que te guíe tu instinto, tu sentido común, o ninguno de los anteriores. Pero decidir por tu voluntad hacerlo. Querer hacerlo. Puede que por ti, puede que por el otro, puede que por ambos.
Lector (supongo que algún día leerás esta entrada xD), espero que hayas disfrutado nuestra super clase de prueba de yoga personalizada.
Además, muchas gracias por el libro c:
Carpe diem como dijo hoy, alguien por ahí c:
El mismo horario de siempre.
Las mismas clases de siempre.
Lo mismo que cada Lunes, desde el 14 de marzo. Sólo una cosa era distinta hoy, había algo más por hacer, llegar temprano para entregar un informe.
Nada relevante en cuanto a lo que el resto del día deparaba.
Luego de las clases de rutina de la mañana, al fin la ventana, esa larga ventana de 4 horas. A veces querida, y otras veces odiada. Por razones del deber en ese momento, me encontraba en la Facultad. Tuve que esperar. Un libro de poesía fue buena compañía. De repente, sin que me hubiera percatado de que sucedería, aparece un personaje frente a mi, que debía estar allí también, sin embargo, no lo sabía de antemano, o más bien no lo había pensado, era algo implícito en las razones que ahí me llevaron. Luego de saludarlo le hablé de los libros que había encontrado el fin de semana y que cuando los leí, tuve la sensación de que le gustarían.
Intercambio de libros.
Trámites dolorosos en los brazos.
¿Y ahora qué?
A partir en busca de lo que la otra vez habíamos buscado, sin obtener resultados, pero a la vez con un resultado maravilloso, motivo, por cierto, de una de las entradas anteriores.
Llegamos finalmente al lugar buscado, una dirección por allí cerca donde se hacían clases de Yoga.
Interesante.
Luego de las consultas, surgió la oportunidad: una clase express de prueba. Ahí, hoy, en un par de minutos, tal como estábamos.
Mi interlocutor me preguntó si me interesaba. En ese momento pasó por mi cabeza el siguiente pensamiento: Why not? .
Existen pocas sensaciones similares a la de tomar una decisión en el mismo segundo. Esa espontaneidad y la espectativa frente a los resultados del nuevo rumbo, son cosas necesarias en esta vida.
No todo debe ser planeado siempre.
Finalmente fue una excelente experiencia la famosa clasecita (:
El ambiente durante fue muy agradable y a pesar de mi poca experiencia en esta disciplina (esta fue mi primera clase de yoga) y mi deficiente desempeño en algunas posturas producto de mi sedentarismo y de un brazo adolorido por una vacuna, fue una sensación que creo ahora, era necesaria.
Me ayudó bastante la relajación, esa paz que a veces uno busca y no se da cuenta de que uno mismo, en cualquier momento puede crearse para si. Esa armonía y tranquilidad fue lo que sentí hoy.
Al terminar, y luego de los agradecimientos y las despedidas de la amable y especial chica que imparía las clases, pude sentir las consecuencias aún más fuertemente. El dolor de piernas, sí, es verdad, pero en ese momento
no existía ser en la Tierra que me bajara de mi nube.
¡Fantástico!.
Debo decir que el resto de la tarde, quizás por esa sensación en mi, por todo, o quizás por otra cosa, fue genial. Todo me parecía una buena oportunidad. Sentía mi ser lleno de energía. A decir verdad, fue una sensación parecida a los síntomas del sentir amor, en cierta parte. Quizás no. Weas locas... Lo cierto es que todo me parecía agradable. Y, ¿Sabes? Es genial sentirse así. Definitivamente, una situación para repetir en algún momento de la vida.
Así como también el tomar un desición ahí, en ese momento, dejando que te guíe tu instinto, tu sentido común, o ninguno de los anteriores. Pero decidir por tu voluntad hacerlo. Querer hacerlo. Puede que por ti, puede que por el otro, puede que por ambos.
Lector (supongo que algún día leerás esta entrada xD), espero que hayas disfrutado nuestra super clase de prueba de yoga personalizada.
Además, muchas gracias por el libro c:
Carpe diem como dijo hoy, alguien por ahí c:
domingo, 8 de mayo de 2011
Deseos inconclusos
Cuantas veces he querido decirte esto. Cuantas veces me he preguntado si es lo correcto, si es lo debido, si no debería. Cuantas veces he pensado en que cuando me dices adiós y te das vuelta por tu camino, sólo correr detrás de ti, abrazarte dulcemente y soltar esto que aunque más dulce que cualquier cosa, parece que me envenenara circulando dentro de mi, sin poder salir. Tan solo suspirar en tu oído, tan solo un susurro. Sólo lanzarme a tus brazos. Que no digas nada. Que no diga nada. Luego digamos todo. Vivir por un segundo como uno con la brisa. Mirarnos a los ojos y sentir por ti, eso que siempre he querido sentir sin esconderme delante de ti. Que lo sepas. Como un secreto compartido. Como algo único.
Eso que siento cuando estas junto a mi.
Eso que sientes cuando piensas en ella.
Eso que siento cuando estas junto a mi.
Eso que sientes cuando piensas en ella.
Desafíame y verás hasta donde llego
Resulta obvio al mirar a nuestro alrededor, que siempre queremos lo que no podemos tener. Es como una especie de desafío que debemos superar para sentirnos bien con nosotros mismos, satisfechos, o quizás para conseguir algo aún más grande que sentirse orgullosos, como obtener algo que necesitamos, que queremos.
Pero, ¿Hasta qué punto es sano el desear lo que no podemos tener? ¿En qué momento pasa a ser un deseo frustrado, una tonta ilusión, una idea bizarra? ¿En qué momento pretendemos lograr algo que es totalmente IMPOSIBLE? ... ¿O acaso nada es imposible?. Gran duda.
A decir verdad, muchas veces me he empeñado en lograr cosas que no son del todo imposibles, pero si muy, muy, muy poco probables. La mayoría de estas veces, la meta no es alcanzada, es lo mínimo lo que se logra en estos casos. Pero:
¿Vale la pena el sacrificio por lograr esa pequeña parte?
A mi parecer SI.
Creo que muchas de esas veces he deseado tanto alcanzar ese algo, que lo doy todo de mi, como es mi naturaleza, pero las condiciones que no son manejadas por ti te dicen: no, esto no. Y ahí te quedas con el corazón en la mano, habiendo entregado todo por..... NADA.... (Cosa que generalmente me pasa en las cosas del amorsh.. pero que vá..->)
Pero, momento.... ¿Es realmente así? ¿No ganamos nada? Yo diría que no.
Ganamos experiencia, ganamos un poco de resistencia a la decepción, aprendemos que no todo en la vida está al alcance de la mano, aprendemos que las cosas no son como nosotros queremos siempre. Y a decir verdad, esto último es muy necesario. Que triste y aburrida sería nuestra vida si todo fuera tan fácil, no?
De vez en cuando es necesario mirar los desafíos de frente y decir firmemente: sí, yo puedo.
Pero, ADVERTENCIA!:
De todos modos, en este camino hay que tomar precauciones, ya que las caídas de gran altura generalmente dejan graves heridas. Se requiere meditar un poco antes de decidir, a veces más, a veces menos, todo depende, todo es relativo. La cosa es que no se te vaya la vida en pensar en que es lo correcto o lo más fácil y dejarte llevar un poco por tu intuición, ignorar por un momento los tontos miedos y simplemente
¡Atreverse!.
Piénsalo de esta manera: Si consigues lo que quieres, ganas tu desafío; si no lo consigues, claro, "pierdes" lo que hayas puesto de tu parte para ello. Sin embargo, no eres el looser del todo, ganas algo muy valioso que la vida te da, la capacidad de darte cuenta de que te equivocaste y la experiencia para no cometer el error nuevamente.
OK, habemos algunos que a pesar de ver nuestros errores seguimos tropezando con la misma piedra... pero eso es porque:
a) QUEREMOS demasiado eso y aunque nos cueste tanto sacrificio, lo obtendremos al fin de todo. Vale la pena a cualquier precio a pagar.
b) Simplemente, somos unos idiotas tercos que a pesar de saber que para obtener resultados distintos hay que partir por hacer cosas distintas, no lo aplicamos a la vida y dejamos esta frase como otra gran verdad absoluta pero para el resto de las cosas.
c) Somos demasiado orgullosos para no obtener eso que queremos. (recordemos que queremos lo que no podemos tener).
Yo, por mi parte me acomodo en la a).
De modo que mi recomendación al respecto sería:
No importa cuanto te cueste obtener lo que quieres, lucha por ello y si en realidad lo quieres, lo obtendrás a punta de sacrificio y será la alegría más grande que puedas sentir.
Live, love and enjoy.
Pero, ¿Hasta qué punto es sano el desear lo que no podemos tener? ¿En qué momento pasa a ser un deseo frustrado, una tonta ilusión, una idea bizarra? ¿En qué momento pretendemos lograr algo que es totalmente IMPOSIBLE? ... ¿O acaso nada es imposible?. Gran duda.
A decir verdad, muchas veces me he empeñado en lograr cosas que no son del todo imposibles, pero si muy, muy, muy poco probables. La mayoría de estas veces, la meta no es alcanzada, es lo mínimo lo que se logra en estos casos. Pero:
¿Vale la pena el sacrificio por lograr esa pequeña parte?
A mi parecer SI.
Creo que muchas de esas veces he deseado tanto alcanzar ese algo, que lo doy todo de mi, como es mi naturaleza, pero las condiciones que no son manejadas por ti te dicen: no, esto no. Y ahí te quedas con el corazón en la mano, habiendo entregado todo por..... NADA.... (Cosa que generalmente me pasa en las cosas del amorsh.. pero que vá..->)
Pero, momento.... ¿Es realmente así? ¿No ganamos nada? Yo diría que no.
Ganamos experiencia, ganamos un poco de resistencia a la decepción, aprendemos que no todo en la vida está al alcance de la mano, aprendemos que las cosas no son como nosotros queremos siempre. Y a decir verdad, esto último es muy necesario. Que triste y aburrida sería nuestra vida si todo fuera tan fácil, no?
De vez en cuando es necesario mirar los desafíos de frente y decir firmemente: sí, yo puedo.
Pero, ADVERTENCIA!:
De todos modos, en este camino hay que tomar precauciones, ya que las caídas de gran altura generalmente dejan graves heridas. Se requiere meditar un poco antes de decidir, a veces más, a veces menos, todo depende, todo es relativo. La cosa es que no se te vaya la vida en pensar en que es lo correcto o lo más fácil y dejarte llevar un poco por tu intuición, ignorar por un momento los tontos miedos y simplemente
¡Atreverse!.
Piénsalo de esta manera: Si consigues lo que quieres, ganas tu desafío; si no lo consigues, claro, "pierdes" lo que hayas puesto de tu parte para ello. Sin embargo, no eres el looser del todo, ganas algo muy valioso que la vida te da, la capacidad de darte cuenta de que te equivocaste y la experiencia para no cometer el error nuevamente.
OK, habemos algunos que a pesar de ver nuestros errores seguimos tropezando con la misma piedra... pero eso es porque:
a) QUEREMOS demasiado eso y aunque nos cueste tanto sacrificio, lo obtendremos al fin de todo. Vale la pena a cualquier precio a pagar.
b) Simplemente, somos unos idiotas tercos que a pesar de saber que para obtener resultados distintos hay que partir por hacer cosas distintas, no lo aplicamos a la vida y dejamos esta frase como otra gran verdad absoluta pero para el resto de las cosas.
c) Somos demasiado orgullosos para no obtener eso que queremos. (recordemos que queremos lo que no podemos tener).
Yo, por mi parte me acomodo en la a).
De modo que mi recomendación al respecto sería:
No importa cuanto te cueste obtener lo que quieres, lucha por ello y si en realidad lo quieres, lo obtendrás a punta de sacrificio y será la alegría más grande que puedas sentir.
Live, love and enjoy.
jueves, 5 de mayo de 2011
Sólo mírame, nada más es necesario...
¡Qué poder tiene una mirada!
Si bien, unas dicen menos que otras, no hay nada más cierto que: "una mirada, vale más que cualquier palabra". Así también un silencio puede decir mucho más que todo lo que pudieses decir en tu vida.
Es posible que en cierta forma esto coincida con lo que dicen de que "los ojos son las ventanas del alma". Si fuera así, entonces existen tantas variantes de almas, como miradas en el mundo... Es posible.
Que increíble es poder decir, sin decir.
Gritar desesperadamente, sin siquiera separar tus labios.
Entregar una caricia, sin rozar ni con la sombra de tu mano su piel.
Entregar todo sin siquiera un leve movimiento.
Tan sólo mirar a la otra persona, bañado, embalsamado de eso que quieres comunicar a veces basta para una perfecta comunicación o por lo menos para entregar todo tu yo. Sin sonidos, sin movimientos, sin el más mínimo susurro, puedes presentarte como materia y a la vez algo abstracto en él.
Tan sólo por eso, mírame fijamente,
no despegues tu mirada de la mía.
Permíteme mostrarte mi mundo
a través de este magnífico don
de los seres vivientes.
Permíteme transmitir a tu vida, la mía.
Acompáñame a sentir
con tan sólo una mirada.
No apartes tus ojos,
que yo no apartaré los míos.
Necesito esto.
Déjame descubrir una parte de ti,
intentar sentir lo que tú sientes,
intentar entenderte
como persona,
como humano,
como TÚ,
como eres,
sin más obstáculos,
que lo que no quieras decir.
No dejes de mirame... y escuchemos lo que el silencio nos dirá.
Si bien, unas dicen menos que otras, no hay nada más cierto que: "una mirada, vale más que cualquier palabra". Así también un silencio puede decir mucho más que todo lo que pudieses decir en tu vida.
Es posible que en cierta forma esto coincida con lo que dicen de que "los ojos son las ventanas del alma". Si fuera así, entonces existen tantas variantes de almas, como miradas en el mundo... Es posible.
Que increíble es poder decir, sin decir.
Gritar desesperadamente, sin siquiera separar tus labios.
Entregar una caricia, sin rozar ni con la sombra de tu mano su piel.
Entregar todo sin siquiera un leve movimiento.
Tan sólo mirar a la otra persona, bañado, embalsamado de eso que quieres comunicar a veces basta para una perfecta comunicación o por lo menos para entregar todo tu yo. Sin sonidos, sin movimientos, sin el más mínimo susurro, puedes presentarte como materia y a la vez algo abstracto en él.
Tan sólo por eso, mírame fijamente,
no despegues tu mirada de la mía.
Permíteme mostrarte mi mundo
a través de este magnífico don
de los seres vivientes.
Permíteme transmitir a tu vida, la mía.
Acompáñame a sentir
con tan sólo una mirada.
No apartes tus ojos,
que yo no apartaré los míos.
Necesito esto.
Déjame descubrir una parte de ti,
intentar sentir lo que tú sientes,
intentar entenderte
como persona,
como humano,
como TÚ,
como eres,
sin más obstáculos,
que lo que no quieras decir.
No dejes de mirame... y escuchemos lo que el silencio nos dirá.
miércoles, 4 de mayo de 2011
Las coincidencias no existen, sólo existen tu mente y tus deseos
Es inevitable escribir acerca de esto hoy. La observación de Seba fue el más claro ejemplo de que la ley de la atracción ES. (y será).
"Para tener algo, simplemente deséalo"
No necesitas nada más que una fuerte determinación para que eso pase... a veces, quizás ni siquiera te das cuenta de que quieres algo, simplemente lo obtienes y cuando lo tienes frente a ti, lo respiras, lo vives, te das cuenta de que era algo que necesitabas. Y a veces ¡por dios que lo necesitabas!, pero tú nunca dijiste concientemente, quiero ver tal cosa, quiero estar ahí, quiero estar con esa persona. Es como algo mágico, pero es más que eso, es el poder de tu mente.
¿Te das cuenta de que todas las cosas y sobretodo las personas que tenemos a nuestro lado, nosotros las pedimos? Las necesitábamos, necesitamos o necesitaremos de algún modo, por algo, para algo. Y no, no es interés, es simplemente lo que TÚ por alguna razón y de algún modo QUIERES. Asimismo quienes nos rodean nos necesitan por/para algo en sus vidas.
¿No te parece maravilloso como en la vida nos necesitamos unos a otros de alguna manera, aunque sea en lo más mínimo? Eso es vivir.
De modo que, respira tu vida cada día pensando que en cualquier momento podría pasar algo que te haga sentir que aún existen cosas inapreciables en este mundo, como descubrir un hermoso paraíso en el medio de una larga marcha que jamás esperaste encontrar, que te invitaba a ser, a vivir, a sentir, a disfrutar por un instante la satisfacción de que lo estás haciendo bien y que ese es el camino correcto.
Pam.
"Para tener algo, simplemente deséalo"
No necesitas nada más que una fuerte determinación para que eso pase... a veces, quizás ni siquiera te das cuenta de que quieres algo, simplemente lo obtienes y cuando lo tienes frente a ti, lo respiras, lo vives, te das cuenta de que era algo que necesitabas. Y a veces ¡por dios que lo necesitabas!, pero tú nunca dijiste concientemente, quiero ver tal cosa, quiero estar ahí, quiero estar con esa persona. Es como algo mágico, pero es más que eso, es el poder de tu mente.
¿Te das cuenta de que todas las cosas y sobretodo las personas que tenemos a nuestro lado, nosotros las pedimos? Las necesitábamos, necesitamos o necesitaremos de algún modo, por algo, para algo. Y no, no es interés, es simplemente lo que TÚ por alguna razón y de algún modo QUIERES. Asimismo quienes nos rodean nos necesitan por/para algo en sus vidas.
¿No te parece maravilloso como en la vida nos necesitamos unos a otros de alguna manera, aunque sea en lo más mínimo? Eso es vivir.
De modo que, respira tu vida cada día pensando que en cualquier momento podría pasar algo que te haga sentir que aún existen cosas inapreciables en este mundo, como descubrir un hermoso paraíso en el medio de una larga marcha que jamás esperaste encontrar, que te invitaba a ser, a vivir, a sentir, a disfrutar por un instante la satisfacción de que lo estás haciendo bien y que ese es el camino correcto.
Pam.
martes, 3 de mayo de 2011
Sol para vivir
Pareciera que es muy simple, pero para algunos seres de esta Tierra es hermoso.
Para la mayoría es muy normal despertarse cada mañana de primavera y ver que los rayos del sol penetrar por la ventana como dedos acariciando tu rostro, pero para otras personas, como yo es algo que no tiene precio. Es maravilloso.
Es innegable que existen pocas cosas más hermosas que ver amanecer o ver atardecer, sobretodo en el mar, donde pareciera que al ingresar la noche entra de puntillas mientras una masa inmensa de agua cubre esa gran bola de fuego que nos permite pisar este planeta y vivir, tal como vivimos.
El hecho de vivir gracias a él, ya amerita una mínima apreciación de algo tan único.
Cuando mañana te despiertes y veas el sol, piensa que si no estuviera ahí, esto no sería más que una gigante esfera de roca con unos restos de agua y no habría ni rastro de nosotros, de ti, de mi, de quienes conocemos.
Para la mayoría es muy normal despertarse cada mañana de primavera y ver que los rayos del sol penetrar por la ventana como dedos acariciando tu rostro, pero para otras personas, como yo es algo que no tiene precio. Es maravilloso.
Es innegable que existen pocas cosas más hermosas que ver amanecer o ver atardecer, sobretodo en el mar, donde pareciera que al ingresar la noche entra de puntillas mientras una masa inmensa de agua cubre esa gran bola de fuego que nos permite pisar este planeta y vivir, tal como vivimos.
El hecho de vivir gracias a él, ya amerita una mínima apreciación de algo tan único.
Cuando mañana te despiertes y veas el sol, piensa que si no estuviera ahí, esto no sería más que una gigante esfera de roca con unos restos de agua y no habría ni rastro de nosotros, de ti, de mi, de quienes conocemos.
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