Pareciera que es muy simple, pero para algunos seres de esta Tierra es hermoso.
Para la mayoría es muy normal despertarse cada mañana de primavera y ver que los rayos del sol penetrar por la ventana como dedos acariciando tu rostro, pero para otras personas, como yo es algo que no tiene precio. Es maravilloso.
Es innegable que existen pocas cosas más hermosas que ver amanecer o ver atardecer, sobretodo en el mar, donde pareciera que al ingresar la noche entra de puntillas mientras una masa inmensa de agua cubre esa gran bola de fuego que nos permite pisar este planeta y vivir, tal como vivimos.
El hecho de vivir gracias a él, ya amerita una mínima apreciación de algo tan único.
Cuando mañana te despiertes y veas el sol, piensa que si no estuviera ahí, esto no sería más que una gigante esfera de roca con unos restos de agua y no habría ni rastro de nosotros, de ti, de mi, de quienes conocemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario